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Mega Cárcel en La Guajira: Historias de Papillon y el Futuro Penitenciario de Riohacha

Mega Cárcel en La Guajira: Historias de Papillon y el Futuro Penitenciario de Riohacha

En las afueras de Riohacha (La Guajira), se avanza en la construcción de una mega cárcel que tiene como objetivo transformar el sistema penitenciario del departamento. El complejo contará con capacidad para aproximadamente 1.722 reclusos, distribuidos en ocho pabellones, uno de los cuales será destinado a mujeres.

La infraestructura ocupará cerca de 36.000 metros cuadrados y actualmente presenta un avance de cerca del 88 % en su construcción. Según la programación oficial, su inauguración está prevista para el segundo semestre del año.

La nueva prisión no reemplazará la antigua cárcel de Riohacha, ubicada en la Calle 9A N.° 17-13, un centro penitenciario que durante años estuvo asociado con la historia de un famoso prisionero francés conocido como Papillon: Henri Charrière.

El famoso fugitivo y escritor francés Henri Charrière

Póster de la película Papillon con Charlie Hunnam y Rami Malek; hombre en primer plano con una camiseta color aqua y un fondo de jungla/cárcel.Póster de la película Papillon con Charlie Hunnam y Rami Malek; hombre en primer plano con una camiseta color aqua y un fondo de jungla/cárcel.Papillon es la autobiografía de Henri Charrière sobre su tiempo en la cárcel. Fue adaptada al cine por primera vez en 1973 con una inversión de 15 millones de dólares. La última versión se lanzó el 9 de septiembre de 2017.

Henri Charrière, un francés que alcanzó fama mundial cuando su novela autobiográfica se transformó en bestseller, fue condenado en octubre de 1931 a trabajos forzados. Los jueces lo hallaron responsable del asesinato del proxeneta Roland Legrand, también conocido como Roland le Petit. Charrière siempre defendió su inocencia en ese homicidio, aunque admitió haber participado en delitos como robos a cajas fuertes y actividades de proxenetismo.

Tras su condena, fue enviado a la colonia penal de la Isla del Diablo, situada frente a la costa de Guayana Francesa. Durante el traslado, conoció a otro prisionero, Louis Dega, quien se convertiría en una figura importante en su relato autobiográfico, interpretado magistralmente por Dustin Hoffman en la película de 1973, que generó más de 50 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

La Isla del Diablo tenía una fama aterradora de ser un lugar de castigo y aislamiento. Las condiciones eran extremas: los internos sufrían vigilancia constante, mala alimentación, enfermedades y un entorno natural que hacía casi imposible escapar.

Los prisioneros considerados más peligrosos eran enviados a Saint-Joseph, conocida como la “Isla del silencio”. Allí estaban encerrados en pequeñas celdas con poca luz, sin contacto con otros internos.

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El aislamiento prolongado podía generar graves daños psicológicos, como pérdida de memoria, confusión, ansiedad severa, depresión y alucinaciones. O incluso locura si la mente no podía soportar las largas horas sin contacto.

La alimentación tampoco garantizaba una vida digna ni cómoda. Los alarmantes relatos describen raciones insuficientes y alimentos en mal estado. Aunque la isla sueaba abierta al mar, las corrientes peligrosas, la presencia de tiburones y la jungla hacían que la fuga pareciera una misión imposible.

La prisión era, sin duda, una sucursal del infierno: se decía que los carceleros eran sádicos y crueles.

La fuga de Papillon y su paso por Riohacha

Pequeña isla cubierta de árboles en agua turquesa calma, con una costa rocosa en el horizonte.Pequeña isla cubierta de árboles en agua turquesa calma, con una costa rocosa en el horizonte.La isla a lo lejos parece paradisíaca; sin embargo, fue concebida como un lugar de tormento y tortura.

Allí, Henri Charrière se convirtió en leyenda. El francés tenía una mariposa tatuada en su pecho desde sus días de libertad; en francés «papillon», razón por la cual recibió este apodo. Contra todo pronóstico, Charrière logró escapar y comenzó una larga travesía por el Caribe. Durante su viaje, llegó a Colombia, donde fue capturado en Riohacha y recluido en la cárcel de la ciudad.

Póster de Papillon: fondo amarillo con dos prisioneros encadenados; Steve McQueen y Dustin Hoffman, frase superior sobre escape.Póster de Papillon: fondo amarillo con dos prisioneros encadenados; Steve McQueen y Dustin Hoffman, frase superior sobre escape.La aclamada versión original de Papillon (1973), protagonizada por Steve McQueen y Dustin Hoffman, fue un gran éxito en taquilla, obtuvo una nominación al Óscar a la Mejor Banda Sonora y el Globo de Oro al Mejor Actor.
Crédito: Creative commons

Posteriormente, fue entregado a las autoridades de Venezuela, donde completó su condena y después volvió a ser un hombre libre. Su paso por la prisión de Riohacha dio origen al nombre informal de uno de sus pabellones: “Papillon”.

Aunque la historia del francés aumentó la fama de la cárcel, sus problemas estructurales no cesaron. Mientras la taquillera película recibía nominaciones en los Premios Oscar, los presos reales seguían padeciendo castigos inhumanos en un lugar olvidado por Dios y por sus semejantes.

Una cárcel marcada por el hacinamiento

Edificio de varios pisos con ropa colgada y balcones, ropa colorida secándose al aire libre.Edificio de varios pisos con ropa colgada y balcones, ropa colorida secándose al aire libre.Foto Universidad del Rosario

El único prisionero célebre de su historia es Charrière. Durante décadas, la cárcel de Riohacha enfrentó serios problemas de sobrepoblación. El centro penitenciario llegó a registrar índices de hacinamiento de entre 300 % y 400 %.

La prisión, trasladada en 1979 a su actual sede de la Calle 9A N.° 17-13, fue diseñada originalmente para cerca de 100 internos, pero llegó a albergar a más de 500 personas. Ante este problema, durante el gobierno de Iván Duque se promovió la construcción de una nueva infraestructura penitenciaria en las afueras de la capital guajira.

La nueva cárcel del Caribe colombiano

La nueva prisión busca aliviar la presión sobre el sistema penitenciario regional y nacional. Además, pretende ofrecer espacios adicionales para educación, formación y visitas familiares. El proyecto incluye áreas destinadas a comunidades Wayuu, un centro para niños, espacios para atención materna y áreas educativas para los internos. También incorpora un diseño orientado a reducir el consumo de agua mediante mejoras en su sistema hidráulico.

La inversión estimada supera los 300.000 millones de pesos y sus promotores la presentan como una cárcel con condiciones de habitabilidad mejoradas.

Sin embargo, el debate sobre la función de las cárceles sigue abierto. Mientras algunos sectores creen que la ampliación de la infraestructura es necesaria para enfrentar el delito, otros expertos han cuestionado históricamente la capacidad de las cárceles para convertirse en verdaderos centros de resocialización y no en universidades del crimen.

Lo cierto es que, con la construcción de la nueva mega cárcel en La Guajira, la leyenda de Papillon y los lejanos días en que los presos vivían un calvario insoportable en reclusorios inhumanos serán solo parte de la literatura y el cine. La conmovedora escena en la que el personaje escapa en una balsa hecha de cocos, luego de entender que cada séptima ola tenía una ligera chance de llevarlo a la libertad, se convierte en un mito, mientras que el nuevo reclusorio ofrece espacios de crecimiento para la comunidad carcelaria y un ambiente propicio para la resocialización.

Los constructores detrás de la cárcel en La Guajira

Collage de cuatro paneles: vista aérea de un paisaje rural seco; funcionarios con mascarillas en una reunión al aire libre; funcionarios en una mesa con documentos; aldeanos sentados en círculo durante una discusión.Collage de cuatro paneles: vista aérea de un paisaje rural seco; funcionarios con mascarillas en una reunión al aire libre; funcionarios en una mesa con documentos; aldeanos sentados en círculo durante una discusión.La construcción enfrentó retrasos debido a las restricciones impuestas por la pandemia en el país.
Foto: Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios

La construcción está a cargo del consorcio Eron La Guajira, ganador del contrato número 276 de 2020, cuyo objetivo era desarrollar el nuevo centro penitenciario de Riohacha. El contrato inicial contemplaba un plazo de aproximadamente 19 meses y un valor cercano a los 181.000 millones de pesos. En el proceso, participaron entidades como el Ministerio de Justicia, la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), Planeación Nacional, la Agencia Nacional de Tierras y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).

La pandemia generó retrasos y modificaciones en los tiempos de ejecución. El consorcio está formado por A Construir S.A., con una participación del 50 %, y Varela Fiholl y Compañía S.A.S., también con el 50 %. Su representante legal es Jairo Enrique Varela Fiholl, quien ha participado en proyectos de infraestructura como la restauración del Auditorio León de Greiff, el Centro Nacional de Artes, la restauración de la Caja Escénica del Teatro Colón y obras penitenciarias como La Picota y otros complejos carcelarios.

Otras cárceles en construcción en Colombia

Sitio de construcción con muchos edificios rectangulares de techo azul dispuestos en filas, perímetro cercado.Sitio de construcción con muchos edificios rectangulares de techo azul dispuestos en filas, perímetro cercado.Foto: Uspec

La mega cárcel de La Guajira no es el único proyecto penitenciario en desarrollo en Colombia. En Risaralda avanza la construcción del establecimiento penitenciario El Pílamo, un proyecto dividido en dos fases.

La primera etapa comenzó en 2019 y presenta un avance cercano al 90 %, con una inversión aproximada de 133.000 millones de pesos. La segunda fase está prevista para concluir antes de 2027.

Otro proyecto relevante es la cárcel de San Ángel, en Magdalena, que tendría capacidad para cerca de 1.974 nuevos cupos y una inversión superior a los 275.000 millones de pesos. Si se cumplen los plazos planificados, su entrega está prevista para finales de 2026.

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