Alberto Fujimori y los 5 expresidentes de Perú en prisión: legado y justicia en la política peruana
Veintiséis años después de que Alberto Fujimori renunciara por fax desde Japón, en medio de una extensa trama de corrupción, el fujimorismo ha regresado al poder. Su hija Keiko Fujimori juró como presidenta este 28 de julio, día en que el Perú conmemora su independencia. A sus 51 años se convierte en la primera mujer elegida por voto popular para gobernar el país.
Fujimori llega al poder en un país donde gobernar se ha vuelto una actividad de alto riesgo judicial. Ninguna otra democracia latinoamericana ha visto desfilar a tantos ex jefes de Estado por cárceles, juzgados y audiencias penales como Perú. Una larga lista de mandatarios terminó en los tribunales. Desde el año 2000, cinco presidentes han estado privados de la libertad, y otro, Alan García, prefirió suicidarse antes que ser detenido por la Fiscalía.

Keiko Fujimori es la pimeera mujer elegida presidenta por voto popular en Perrù
Después de tres candidaturas presidenciales fallidas, inicia un Gobierno en medio de una profunda polarización. Fujimori recibió la banda presidencial entre aplausos en el hemiciclo, acompañada por delegaciones de varios países latinoamericanos. La de Estados Unidos estuvo encabezada por el vicesecretario de Estado Christopher Landau, la de España por el rey Felipe VI y la de Colombia por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo.
Sin embargo, la historia política reciente del país también es una historia de justicia que alcanzó a quienes ocuparon la Casa de Pizarro. Al llegar a la presidencia, después de un escrutinio de votos que, debido a impugnaciones y recursos legales sobre algunas actas, duró 22 días y mantuvo en vilo a los ciudadanos, Keiko Fujimori asume un cargo que ha dejado a varios de sus predecesores en la cárcel.
El primer presidente latinoamericano en ser condenado por violación de derechos humanos
Aunque dejó el poder en noviembre de 2000, Alberto Fujimori fue el primero en abrir el capítulo judicial de los presidentes peruanos. Después de una década de gobierno que terminó militarmente con Sendero Luminoso, el régimen se derrumbó cuando salieron a la luz los llamados «vladivideos», grabaciones en las que su poderoso asesor, Vladimiro Montesinos, aparecía sobornando congresistas, empresarios y medios de comunicación.
Fujimori huyó primero a Japón y renunció por fax a la Presidencia. En 2005, viajó sorpresivamente a Chile, donde fue detenido. Dos años después fue extraditado a Lima. Cuatro años después, el 7 de abril de 2009, recibió una sentencia histórica de 25 años de prisión por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, además de los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y del empresario Samuel Dyer.

Nunca antes un expresidente elegido democráticamente en América Latina había sido condenado en su propio país por graves violaciones a los derechos humanos. Posteriormente recibió condenas por corrupción, espionaje telefónico y apropiación indebida de recursos públicos.
Aunque años más tarde obtuvo beneficios e indultos que generaron intensas controversias jurídicas y políticas, su imagen entrando a la cárcel quedó como símbolo de un cambio de época en Perú.
Alejandro Toledo: el presidente que cayó por Odebrecht
Cuando Alejandro Toledo ganó las elecciones de 2001 fue visto como el hombre que devolvería la democracia a Perú tras el fujimorismo. Economista formado en Stanford y de origen humilde, construyó una imagen de renovación. Sin embargo, dos décadas después terminó convertido en uno de los principales protagonistas de uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia política de América Latina.
La Fiscalía sostuvo que recibió decenas de millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht para favorecer la adjudicación de la Carretera Interoceánica Sur.
Toledo abandonó Perú y permaneció durante varios años en California. Estados Unidos autorizó su entrega y el expresidente fue trasladado a Perú para enfrentar juicio. Desde entonces, permanece privado de la libertad mientras responde por lavado de activos, colusión y corrupción.
Ollanta Humala: de militar nacionalista a condenado por financiación ilegal
La historia de Ollanta Humala también terminó marcada por Odebrecht. El exteniente coronel llegó a la Presidencia en 2011, impulsado por un discurso nacionalista y de izquierda que moderó paulatinamente durante su gobierno.
En julio de 2017, un juez ordenó prisión preventiva por 18 meses tanto para Humala y su esposa, Nadine Heredia. La Fiscalía argumentó que existía riesgo de fuga, mientras investigaba los aportes ilegales recibidos para financiar las campañas presidenciales de 2006 y 2011.
La pareja permaneció nueve meses en prisión hasta que el Tribunal Constitucional ordenó su libertad. Las investigaciones continuaron y, finalmente, la justicia concluyó que sí existió lavado de activos derivado del financiamiento ilegal de campañas y condenó a Humala a prisión efectiva.
Pedro Pablo Kuczynski: el tecnócrata atrapado por sus consultorías
Pedro Pablo Kuczynski llegó al poder en 2016 con una reputación de economista brillante y funcionario respetado por los mercados internacionales.
Sin embargo, apenas dos años después renunció en medio de revelaciones sobre los pagos que Odebrecht había realizado a empresas vinculadas con sus consultorías privadas cuando era ministro.
Las investigaciones derivaron en una orden de detención preliminar y posteriormente en arresto domiciliario. Aunque nunca recibió una condena definitiva ni pasó largos años en una prisión convencional, permaneció privado de la libertad por decisión judicial mientras avanzaban las investigaciones por presunto lavado de activos.
Pedro Castillo: el golpe fallido que terminó en una celda
Ningún presidente peruano escapó al terremoto Odebrecht. Si los casos anteriores estuvieron ligados principalmente a corrupción, Pedro Castillo terminó preso por una crisis institucional.

Pedro Castillo no està en la cárcel por corrupciòn sino por disolver el Congreso
El maestro rural del gran sombrero chonta, que sorprendió al país ganando las elecciones de 2021, gobernó apenas diecisiete meses. Acorralado por múltiples intentos de destitución, el 7 de diciembre de 2022 anunció por televisión la disolución del Congreso, la reorganización del Poder Judicial y la instauración de un gobierno de excepción.
Las Fuerzas Armadas rechazaron la decisión, los ministros comenzaron a renunciar y el Congreso votó su destitución por incapacidad moral. Horas después fue detenido cuando intentaba dirigirse a la embajada de México en Lima.
Alan García: el presidente que eligió no ir a prisión

Alan Grarcìa prefiriò suicidarse a ir a prisiòn por presuntos sobornos de Odebrecht
Presidente entre 1985 y 1990 y nuevamente entre 2006 y 2011, Alan Garcìa era investigado por los presuntos sobornos de Odebrecht. El 17 de abril de 2019, cuando un grupo de fiscales y policías llegó a su residencia para cumplir una orden de detención preliminar, García decidió dispararse en la cabeza. Murió horas después en un hospital de Lima.
Con la posesión de Keiko Fujimori, empieza un nuevo capítulo de una historia política marcada por los expedientes judiciales. La nueva presidenta hereda un país donde casi todos los mandatarios de las últimas décadas han debido rendir cuentas ante los jueces. Unos fueron condenados por corrupción o, violaciones a los derechos humanos y otro terminó en prisión tras intentar cerrar el Congreso.




Publicar comentario