Cargando ahora

Desastre en Venezuela: Dimensiones del Doble Terremoto y su Impacto Humanitario

Desastre en Venezuela: Dimensiones del Doble Terremoto y su Impacto Humanitario

Especialistas advierten que el alcance de los daños en viviendas aún no ha podido determinarse a una semana del doble terremoto, mientras hospitales siguen operando con limitaciones y organismos internacionales amplían la respuesta humanitaria ante una emergencia que continúa evolucionando.

A una semana del doble terremoto que sacudió Venezuela, de magnitudes 7.2 y 7.5 y con apenas 39 segundos de diferencia, todavía no existe una radiografía definitiva de la dimensión de la tragedia. Las cifras oficiales cambian con el paso de los días y las estimaciones de organismos internacionales difieren ampliamente de las del gobierno. Especialistas admiten que el verdadero alcance de los daños apenas comienza a conocerse.

Mientras en La Guaira, entidad más afectada por el terremoto, las labores de búsqueda y rescate se mantienen entre los escombros, ingenieros se organizan en brigadas para inspeccionar edificios que se mantienen en pie, pero con alguna afectación. Los hospitales siguen operando por encima de su capacidad y agencias de Naciones Unidas advierten que la emergencia humanitaria en el país entra en una nueva fase.

El balance oficial presentado el 1 de julio por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, reportó 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y 12.841 damnificados. También dijo que el total de personas afectadas, incluyendo quienes presentan daños físicos y psicológicos o perdieron sus viviendas, asciende a 26.403.

En materia sanitaria, Rodríguez aseguró que 17.026 pacientes fueron atendidos en hospitales durante esta primera semana de los fuertes sismos. Sin embargo, las cifras ofrecidas por el diputado oficialista en esta misma declaración generan dudas: indicó que 4.565 personas fueron hospitalizadas, pero aseguró que 13.942 habían recibido el alta médica; un número que supera ampliamente al de los pacientes que, de acuerdo con el mismo balance, ingresaron a centros de salud.

Las disparidades o la falta de datos no se limitan al área de salud. Dos días antes, el 29 de junio, Jorge Rodríguez informó que contabilizaban 774 edificios afectados o colapsados en todo el territorio nacional: 189 con colapso total y 585 con daños parciales. También afirmó que 38 hospitales sufrieron afectaciones y 44 centros comerciales.

Las cifras coinciden parcialmente con las ofrecidas por el encargado de Negocios de Estados Unidos para Venezuela, John Barret, quien indicó, también el 1 de julio, que registran 189 edificios colapsados y 173 viviendas destruidas; pero no detalla si es solo en La Guaira o se incluyen otras zonas.

Un análisis preliminar elaborado con imágenes satelitales por la Administración Nacional Aeronáutica y el Espacio (NASA) plantea una dimensión de impacto mayor: estiman que 58.870 edificaciones resultaron dañadas o destruidas. Este número lo obtienen tras procesar imágenes del satélite Sentinel-1 del programa europeo Copernicus. No obstante, esta evaluación aclara que es un producto preliminar a pocos días de la catástrofe e indica que se requiere verificación mediante inspecciones de campo y estudios de ingeniería.

El presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, Feliciano de Santis, considera que la NASA puede estar incluyendo en su registro viviendas con grietas, daños en paredes o afectaciones menores de mampostería. Dice que siendo así, la cifra podría ser razonable.

«No tengo una cifra de los edificios colapsados, pero no estoy muy de acuerdo con lo que dice la NASA de que se cayeron 56 mil edificios», sostiene el también ingeniero en conversación con TalCual.

De Santis expone que los daños severos, donde hubo tragedias y fallecidos, «son mucho menos» y enfatiza que hay que distinguirentre daños que pueden poner en peligro a las personas y daños estructurales menores.

La misma lectura comparte el activista político Jesús Armas, quien se organiza con ingenieros independientes y de la mano del Colegio de Ingenieros de Venezuela, para comenzar a realizar inspecciones de estructuras en Caracas.

El exconcejal, quien coordina voluntarios del proyecto SismoAyudaVe, explica que el estudio de la Administración Nacional Aeronáutica y el Espacio identifica y registra cualquier tipo de afectación visible, incluso aquellas que no comprometen la estabilidad de una estructura.

«Esas afectaciones van desde daños menores, por ejemplo, mampostería dañada en edificios. Algo perfectamente normal es un episodio como etse. Cuando la energía se dispersa, está diseñado para que ocurra a través de la mampostería y no mediante daños profundos en columnas o vigas», explica.

No obstante, advierte que los equipos voluntarios de ingenieros han identificado edificaciones en Distrito Capital con daños estructurales importantes. «Hemos mapeados unos 14 edificios solamente en el municipio Libertador que tuvieron que ser evacuados. Hay edificios en Kennedy, en Puente Hierro y, en su mayoría, son urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Por eso estamos viendo tantos refugiados y damnificados en las calles del centro», indica.

Jesús Armas también insiste en que los daños y datos que se conocen a una semana del terremoto solo son una fracción del problema y recueda: «Todavía no hemos podido dimensionar los daños que existen en los sectores populares», que en líneas generales parecen no haber sufrido grandes estragos.

Ejemplifica con lo ocurrido en la calle San Nicolás de La Pastora, donde asegura que entre seis y ocho viviendas presentaron daños estructurales tras el terremoto del 24 de junio y terminaron de colapsar con las lluvias registradas la madrugada del 30 de junio. Menciona afectaciones en un sector frente a la Unidad Educativa Nueva Caracas, en Catia, donde, dice, varias viviendas permanecen bajo un proceso de demolición controlada: «Eso quiere decir que todavía nosotros no podemos entender la magnitud de los daños».

La iniciativa sismoyudave.com reúne a más de 100 ingenieros en el terreno y más de 500 que prestan colaboración online mediante el análisis de fotografías y videos enviados por los afectados.

Armas explica que la prioridad sigue siendo las viviendas y detalló que no han desplegado equipos en las escuelas y liceos porque las clases están suspendidas y enfatizó que las que funcionan como refugios sí fueron evaluadas y no presentan daños estructurales importantes.

Jesús Armas indica que no han desplegado equipos para estas valoreaciones en La Guaira porque en esa entidad los esfuerzos se mantienen en el rescate y reconoce que en este momento, cualquier despliegue técnico sería contraproducente: «Lo de La Guaira tiene que ser después, porque ahorita lo que haríamos es estorbar. En este momento lo fundamental es rescatar víctimas y recuperar cuerpos. Nuestro trabajo será útil cuando empiece la evaluación estructural de lo que quedó en pie», afirma.

Precisamente esa imposibilidad para acceder a las zonas más afectadas constituye otro de los obstáculos para conocer el verdadero alcance del desastre: «Aún no tenemos una cifra y es muy difícil tenerla por la opacidad oficial y las dificultades para movilizarnos», señala el exconcejal.

Estimaciones internacionales

Frente a esa ausencia de datos consolidados por parte de las autoridades nacionales, organismos internacionales también comenzaron a elaborar sus propias estimaciones a pocos días del terremoto en Venezuela.

Las agencias de Naciones Unidas calculan que el terremoto generó alrededor de 1.2 millones de toneladas de escombros y estiman en unos 50.000 el número de personas desaparecidas, principalmente en Caraballeda, Catia La Mar y Tanaguarena, localidades de La Guaira.

Esta organización también anunció la adquisición preventiva de 10.000 bolsas mortuorias para responder a la emergencia.

Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) solicitó un financiamiento de emergencia por 50 millones de dólares para asistir durante tres meses a unas 500.000 personas en Venezuela. Su representante en el país, Stephanie Hochstetter, informó que ya distribuyeron raciones de emergencia a 1.200 personas y que cuentan con 3.000 toneladas métricas de alimentos almacenadas, suficientes para alimentar a más de 10.000 familias durante dos meses.

«La necesidad de alimentos, agua potable, refugio y servicios básicos es inmediata y crítica», advierte.

A ese panorama se suma la situación del sistema de salud.

Aunque el flujo de nuevos lesionados ha disminuido, el presidente de la Federación Médica Venezolana, Douglas León Natera, aseguró que todavía llegan pacientes con aplastamientos y heridas producidas tras permanecer varios días bajo los escombros: «Son pocos los pacientes que están llegando a la emergencia del Hospital Vargas de La Guaira y del Periférico (de Catia), pero llegan en condiciones regulares o malas por el tiempo que estuvieron atrapados», explica.

Natera recuerda que el terremoto encontró a la red hospitalaria en condiciones precarias y destaca que la gran cantidad de pacientes sobrepasó la capacidad hospitalaria. El Hospital Periférico de Catia y el Pérez Carreño fueron los que realmente recibieron la mayor cantidad de lesionados. Había médicos, pero la cantidad de insumos era precaria», afirmó.

Emergencia hospital Vargas La Guaira terremotos

Según el especialista, hospitales como el Pérez Carreño funcionan actualmente con menos de 300 camas, cuando deberían disponer de entre 800 y 900: «Esa capacidad está totalmente ocupada. La ocupación supera 90%, por no decir el 100 %», dice.

A su juicio, la respuesta médica fue posible gracias al esfuerzo del personal sanitario y a la ayuda humanitaria que comenzó a llegar desde distintos países y desde organizaciones ciudadanas. Destaca el esfuerzo de nacionales dentro y fuera del país y de otros países: «A los hospitales llegó gran cantidad de insumos del exterior y también de los centros de acopio organizados por los propios venezolanos. De lo contrario, no hubiese sido posible atender la emergencia», afirma.

Aunque buena parte de las heridas y fracturas ya fueron estabilizadas, indica que todavía quedan numerosos pacientes pendientes de intervenciones quirúrgicas.

Una semana después del desastre, mientras continúan los rescates y las evaluaciones apenas comienzan, Venezuela sigue sin una cifra definitiva sobre cuántas edificaciones resultaron realmente comprometidas, cuántas personas permanecen desaparecidas o cuál será el costo total de la reconstrucción.

Publicar comentario