Cuidado con la mano dura de De la Espriella: ¿Es la fuerza la solución para la seguridad en Colombia?
El analista Gerson Arias le reconoce al presidente haber retomado la iniciativa en seguridad, pero advierte que el uso de la fuerza exige inteligencia.
Gerson Arias es politólogo e investigador de la Fundación Ideas para la Paz. Trabajó en el proceso de La Habana y lleva años estudiando por qué unos grupos armados se desmovilizan y otros se reciclan. Por eso su lectura de este momento pesa: no habla desde la tribuna, habla desde el expediente.
Abelardo de la Espriella se posesionó el 7 de agosto con la promesa de endurecer la respuesta del Estado contra los grupos armados. Cumplió rápido. A finales de ese mes cerró las mesas de diálogo con tres organizaciones heredadas de la paz total de Gustavo Petro. Y autorizó la extradición de cinco personas que habían estado protegidas justamente por ser interlocutores de esos procesos. A los armados les dejó una sola puerta abierta: el sometimiento a la justicia.
El 13 de octubre radicó en el Congreso el proyecto de ley de sometimiento, que deroga los artículos de la Ley 2272 de 2022 que le dieron forma a la paz total. El Gobierno lo sustenta con un dato: los grupos pasaron de 15.120 integrantes en diciembre de 2022 a cerca de 28.800 en julio de este año. El resultado es un país donde la palabra negociar casi desapareció del vocabulario oficial, y donde la opción para quien tiene un fusil es rendirse o enfrentar a las fuerzas militares y a la Policía. En ese país conversa Juan Manuel Ospina con Gerson Arias.
Vea aquí la conversación completa:





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