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Impacto de la Guerra en el Medio Oriente en el Mercado Petrolero: Análisis del 3 de Marzo de 2026

Impacto de la Guerra en el Medio Oriente en el Mercado Petrolero: Análisis del 3 de Marzo de 2026

GUERRA EN EL MEDIO ORIENTE ESTREMECE EL MERCADO PETROLERO

En el siglo XX, era un dogma que la inestabilidad política en el Medio Oriente provocaba escaladas en el precio del petróleo, sobre todo por la dependencia de los países desarrollados de esa región para satisfacer la demanda. En lo que va del siglo XXI, las piezas del ajedrez energético se han desplazado a distintas posiciones y el comportamiento del mercado ha sido muy diferente. Sin embargo, la operación militar a gran escala que los EE. UU. e Israel iniciaron contra Irán en la mañana del 28 de febrero de 2026, y la respuesta inmediata de Teherán, con ataques en toda la región, pone a prueba ese nuevo paradigma del mercado.

Aunque la fecha del inicio del ataque coincide con las celebraciones judías de Purim —la conmemoración de la salvación del pueblo judío de un plan de exterminio en la antigua Persia— y con el mes de Ramadán, pilar del islam para la reflexión y la cercanía a Alá, lo que se reporta es que el ataque, largamente planeado, fue adelantado pues se dio una ventana de oportunidad para eliminar el alto mando de la República Islámica de Irán.

El Pentágono y las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) han atacado localizaciones de misiles balísticos, instalaciones nucleares y centros de mando del régimen. Israel asegura haber realizado ataques de «decapitación» contra figuras clave del régimen, lo que le permitió eliminar al líder supremo, Ali Khamenei. La inteligencia israelí detectó una reunión de Khamenei con un número importante de figuras de alto rango del régimen en su complejo residencial y, de inmediato, a plena luz del día, la aviación israelí bombardeó la edificación, donde resultó muerta la mayor parte de los asistentes. La noticia fue difundida oficialmente en Irán y se inició el proceso para elegir a un nuevo líder.

El presidente Donald Trump, al anunciar el inicio de los ataques, instó al pueblo iraní a «tomar el control de su gobierno», afirmando que «ha llegado la hora de su libertad».

Irán ha respondido lanzando oleadas de misiles y drones, no solo contra Israel, sino también contra bases estadounidenses en varios países aliados: Bahréin, Qatar, EAU, Kuwait, Jordania, e inclusive a la base militar británica en Chipre, en ataques que seguramente forman parte de una respuesta ya determinada. También se han registrado explosiones cerca de zonas residenciales en Dubái, Doha y Kuwait. Irán ha declarado que todos los activos estadounidenses en la región son «objetivos legítimos».

La mayoría de las aerolíneas han suspendido vuelos en todo Oriente Medio y el tráfico de petróleo y GNL a través del estrecho de Ormuz ha quedado prácticamente paralizado, lo cual tiene un impacto sin duda considerable en el mercado petrolero, y será aún mayor en el del gas licuado. Es importante notar que, por el estrecho de Ormuz, circula un 30% del crudo comercializado a nivel global.

Una situación que desnuda la narrativa del mercado

Los preparativos militares que han derivado en los ataques, que ya involucran a casi todo el Medio Oriente en el conflicto, no solo afectan, sino que también forjan la percepción del mercado petrolero hacia el futuro. En efecto, la escalada bélica entre EE. UU. e Irán y su potencial impacto en el suministro de petróleo ponen en duda la narrativa prevalente de que existe un superávit global de crudo. De hecho, ahora se considera que el reciente aumento de producción anunciado por la OPEP+, de materializarse, es como mucho un contrapeso frente a posibles interrupciones del suministro en la región. Como si fuera poco, la declaración formal de «guerra abierta» entre Pakistán y Afganistán ha complicado aún más la situación geopolítica de la región.

De manera que los precios del petróleo cierran febrero y comienzan marzo con buen pie para los «Bulls» petroleros, con una ganancia durante la última semana de negociación del mes, y prometen seguir en el mismo curso para la semana que comienza. En medio de este escenario de guerra, la OPEP+ anunció su decisión de incrementar la producción en 206 MBPD a partir de abril, como medida para aliviar los efectos de la guerra regional, aunque se cuestiona la capacidad del cártel para materializarlo.

Incremento de producción OPEP+ aprobado para abril de 2026

PAÍSINCREMENTO MBPDCUOTA MBPDArabia Saudita6210.166Rusia629.637Irak264.299EAU183.429Kuwait162.596Kazajistán101.579Argelia6977Omán5816Total20633.499

En todo caso, tanto la producción base como posibles aumentos de los países del Golfo Pérsico están supeditados a las limitaciones que el estrecho de Ormuz puede presentar, más allá de evitar el ingreso de tanqueros al golfo, lo cual ya ocurre. Ya se observa una acumulación de tanqueros en ambos extremos del estrecho, y las compañías de seguros han limitado sus coberturas para quienes decidan sortear el estrecho de Ormuz. Los iraníes están transmitiendo mensajes a las embarcaciones para que no las atraviesen.

En el mismo plano geopolítico, los eventos en Irán podrían repercutir en el otro foco de conflicto, Rusia y Ucrania, ya que el régimen de Khamenei es uno de los principales proveedores de drones militares para Rusia. Por cierto, la invasión rusa a Ucrania cumplió cuatro años: un hito vergonzoso, acompañado de más de un millón de muertes y heridos, tanto militares como civiles, y del severo deterioro de las economías de ambos países. Tampoco hay que descartar que el rol de EE. UU., como mediador en ese conflicto, pierde peso, dada su participación en el conflicto del Medio Oriente.

Un ataque ucraniano con drones contra una estación de bombeo crítica en la región rusa de Tartaristán ha interrumpido el flujo de crudo hacia Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba. La interrupción ha obligado a ambos países a activar sus reservas estratégicas y a buscar rutas alternativas, como el suministro de crudo no ruso a través del oleoducto Adria desde Croacia.

La situación global es de extremo peligro, ya que tres o quizás cuatro potencias con armamento nuclear están relacionadas con estos conflictos regionales y no puede descartarse por completo un error o una mala decisión. No hay que olvidar que, aunque China no ha dicho mucho, una interrupción del suministro de crudo iraní tendría un impacto desproporcionado en su economía.

Sería aventurado especular sobre el futuro de este conflicto y su impacto a mediano plazo en el mercado energético —cada doce horas somos sorprendidos por eventos que no estaban en el radar—. Sin embargo, el presidente Trump ya ha dejado entrever que la operación militar puede durar de cuatro a cinco semanas, pero que está preparado para un tiempo más largo.

Fundamentos

Ante la magnitud del conflicto militar que apenas empieza, los fundamentos del mercado petrolero de la semana toman un segundo plano ante el incremento del riesgo geopolítico, asociado principalmente a la incertidumbre.

En todo caso, observamos que la materialización del aumento pronosticado en los suministros petroleros se está retrasando. Asimismo, el menor aumento de la demanda pronosticado por la AIE y los bancos parece haber disminuido. Ambos cambios han sido percibidos por muchos analistas. Por ejemplo, la muy prestigiosa banca de inversión Goldman Sachs elevó su previsión del precio del barril de crudo Brent en 6 dólares, situándolo en 60 $/BBL para el cuarto trimestre de 2026, aun antes de los eventos del fin de semana. Claro está, tampoco es fácil predecir el impacto en la demanda que puede tener un crecimiento sostenido de los precios de la energía.

La OPEP+ está produciendo por debajo de sus metas; los productores que los analistas señalaban para aumentar el suministro de crudo apenas han cumplido con los incrementos cuantitativos correspondientes a la incorporación de nuevos campos anunciados. La falta de inversiones suficientes en la producción base se manifiesta como un aumento en la declinación, y contrapesa los aumentos de los campos nuevos, típicamente en el caso de Brasil.

EE. UU. mantiene constante su producción, por lo menos por ahora. En cuanto a sus inventarios de crudo comercial, la Administración de Información Energética (EIA) informó un incremento significativo de 16 millones de barriles. Sin embargo, creemos que puede haber un problema en la metodología, ya que en las últimas semanas los reportes han mostrado aumentos y reducciones abultados en el inventario. Tal como indicamos la semana pasada, tendemos a esperar que se establezca una tendencia para validar el indicador. En todo caso, el mercado no mostró reacción alguna al anuncio.

Dinámica de los precios del crudo

Durante la última semana de febrero de 2026, los precios del petróleo experimentaron una volatilidad significativa, impulsada principalmente por la escalada de tensiones geopolíticas y el retraso o mitigación de la sobreproducción pronosticada. Al cierre de la semana, los precios mostraron un fuerte repunte tras informes sobre la inminencia de múltiples actividades bélicas.

La situación apunta a dos escenarios extremos: uno de una guerra que podría prolongarse semanas, lo que provocaría serios daños a la infraestructura petrolera de la región y, por lo tanto, elevaría considerablemente los precios; y otro escenario en el que el régimen iraní cae y, después de una confusa transición, retorna una pseudo-normalidad con un retorno relativamente rápido a los niveles de producción y, eventualmente, al fin de las sanciones. En este último escenario, los suministros petroleros aumentarían y afectarían los precios, con mayor volatilidad y reducción en el mediano plazo.

Los crudos marcadores Brent y WTI, al cierre de los mercados el viernes 27 de febrero de 2026, se transaban en $72,87/BBL y $67,02/BBL, respectivamente, lo que reflejaba un incremento de alrededor de 1,5% con respecto al cierre de la semana anterior.

Nota: Al cierre de esta edición, el crudo Brent se cotizaba a $77,47/bbl (+6,31%), aunque durante el día había alcanzado a rozar los $80/bbl.

Venezuela

Recuperación sin transición democrática solo puede ser parcial

Aunque la situación venezolana sigue siendo dinámica, tanto en lo político como en lo económico y petrolero, fue opacada en el ámbito internacional por la magnitud y las potenciales repercusiones del conflicto en el Medio Oriente.

Situación política

En lo político, se viven momentos ambivalentes respecto de la represión y los derechos humanos. Mientras se confirmó la liberación de varios militares presos y se inició la remodelación de la prisión del Helicoide con fines distintos de los carcelarios y de la tortura, al mismo tiempo las fuerzas represivas del régimen confiscaron la vivienda de uno de los colaboradores más cercanos de María Corina Machado y detuvieron a militantes de su partido VENTE. Parecería que una cabeza de la hiedra, que es el régimen, intenta adaptarse al tutelaje norteamericano, mientras que otra cabeza trata de mantener el control mediante una represión focalizada. No obstante, protestas de índole distinta, principalmente en materia salarial, se han presentado en varios estados del país.

Al mismo tiempo, el Fiscal General y el Defensor del Pueblo, instrumentos principales de la represión judicial, presentaron su renuncia, posiblemente como parte de la transformación que el régimen busca proyectar. Asimismo, la presidenta interina destituyó a la esposa de Alex Saab de su cargo ministerial. Según rumores, otros enroques pueden estar cocinándose en torno al ministro del Interior, Diosdado Cabello, y al ministro de la Defensa, el general Vladimir Padrino.

En forma algo sorpresiva, en la presentación anual del «Estado de la Unión», el presidente Trump, en la ya familiar utilización de personalidades relevantes para destacar los logros anuales, presentó a Enrique Márquez, uno de los candidatos marginales en las elecciones presidenciales de 2024 y antiguo vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE). Márquez asistió como invitado de honor tras haber sido liberado recientemente de su detención en Venezuela. Varias teorías surgieron de esta presentación: una para exponerlo como candidato calificado para encargarse de un nuevo CNE y la otra para presentarlo como un elemento transicional hasta las elecciones generales. Lo segundo, a todas luces, no caería muy bien en la oposición que representa la mayoría de los venezolanos, pero podría ser una carta del régimen interino y de la «oposición» representada en la AN, con el objeto de dividir y debilitar la oposición mayoritaria.

Situación económica

En el ámbito económico, se lograron algunos avances, no sin contratiempos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) clasificó a Venezuela como país de «intensa fragilidad», una denominación poco halagadora, pero útil para acceder a financiamientos especiales de emergencia y para permitir ciertas transacciones financieras. Estas liberalidades se consideran debidas a la gestión del secretario del Tesoro, Scott Bessent.

Cerca de 950 millones de dólares fueron subastados entre enero y febrero, con algunos contratiempos en el cumplimiento de los requisitos de todas las fases del flujo de fondos. Para reducir las complicaciones, los ingresos por ventas de hidrocarburos ya no tendrán que pasar por Catar; fluirán directamente a cuentas protegidas del Departamento del Tesoro de EE. UU. Por cierto, parte de las entregas correspondientes al mes de marzo ya fue recibida. Los retrasos en la implementación de las subastas de divisas dificultaron cerrar la brecha entre la tasa de cambio oficial y la de mercado; a pesar de que las subastas se realizaron a tasas muy cercanas a la del mercado paralelo, la brecha se mantuvo por encima del 40%. La tasa oficial cerró la semana en 420 Bs./$, una devaluación del 4% semanal y del 39% en lo que va de año.

Las noticias más relevantes desde el punto de vista petrolero fueron: en primer lugar, la suspensión de la subasta de equipos pertenecientes a la empresa estadounidense Halliburton, que habían sido confiscados —el cambio ocurrió a raíz de la intervención de EE. UU. para facilitar el regreso sin inconvenientes de una de las empresas de servicios más grandes y con mayor rango de servicios a nivel mundial; y, en segundo lugar, el rumor de la suspensión de 19 de los contratos de participación productiva (CPP) firmados antes del 3 de enero, en su mayoría otorgados por Delcy Rodríguez. Aparentemente, la suspensión podría obedecer, entre otras razones, a la capacidad financiera y operativa de los contratistas, al origen y a las relaciones de sus dueños y accionistas, lo que imposibilita que dichos acuerdos opten por licencias otorgadas por la OFAC. Se rumorea que el análisis de los contratos está a cargo de un grupo de trabajo integrado por técnicos del Departamento del Tesoro y personal de PDVSA.

De manera que queda claro que los incrementos de producción durante los próximos meses estarán limitados a las inversiones que realicen las empresas actualmente en actividad: Chevron, Repsol, Maurel & Prom y, posiblemente, ENI, que está deshojando la margarita. En el caso específico de Maurel & Prom, la recuperación podría ser más rápida de lo previsto, habida cuenta de que el primer taladro, el Maritime 42, ya fue reconstruido y está en camino a Urdaneta Oeste.

Operaciones petroleras

La producción fue parcialmente afectada por cortes eléctricos, a diferencia de la refinación, que se incrementó respecto a la semana previa. Representantes de Halliburton y otras empresas de servicios han estado estableciendo contactos con empresas locales para incorporarlas a actividades en el sector de hidrocarburos y a actividades colaterales.

Representantes de Shell se reunieron con la presidenta interina con el objeto de acelerar el proyecto de desarrollo del Campo Dragón para suplir el gas natural a Trinidad, específicamente a la planta de Atlantic LNG. Shell indicó que su objetivo es poner en producción el yacimiento a finales de 2027.

Producción de la semana

Occidente243 Mbpd (Chevron: 102)Oriente111 MbpdFaja del Orinoco526 Mbpd (Chevron: 138)TOTAL880 Mbpd (Chevron: 240)

En las refinerías nacionales se procesaron 237 Mbpd de crudo y de productos intermedios, con un rendimiento de 79 Mbpd en gasolina y 70 Mbpd en diésel. El incremento se debe principalmente al arranque de la unidad de destilación en El Palito.

Según el secretario de Energía de EE. UU., al fin de febrero, los ingresos por la venta de hidrocarburos venezolanos alcanzaron 2.300 millones de dólares, promediando un precio de $53/bbl.

Entre las particularidades de las exportaciones de febrero cabe mencionar la primera venta de Chevron fuera del territorio de EE. UU., al vender un cargamento a India. También se enviaron 80 MBPD  Europa y 20 MBPD a Israel. Las ventas totales de Chevron fueron de 270 Mbpd, de un total de 736 Mbpd de exportación en el mes de febrero. Sin embargo, 160 Mbpd despachados continúan como inventario flotante y, por lo tanto, no tendrán consecuencias en los ingresos.

El incremento de los precios internacionales elevó el precio de la cesta venezolana a 59,2 $/BBL.

M.Juan Szabo, Analista Internacional de Energía

Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.

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