Kevin Whitaker: La Previsibilidad de Delcy Rodríguez Frente a María Corina Machado y el Papel de EE.UU. en Venezuela
“¿Por qué la administración Trump habría de hacer algo para cambiar un mecanismo que a ellos les está funcionando? Es decir, ¿por qué tomar el riesgo de hacer un cambio tan brusco como impulsar la democracia, cuando la democracia es un riesgo?” Se pregunta el embajador retirado, Kevin Whitaker, al señalar que “nadie sabe lo que puede pasar en una elección”.
En una conversación con La Gran Aldea, el renombrado diplomático explica que si María Corina Machado es presidenta, tendrá la autoridad para tomar decisiones propias, cosa que, a su juicio, no puede hacer hoy Delcy Rodríguez por temor a represalias como las que sufrió Nicolás Maduro: “pusieron una persona muy mansa para hacer lo que ellos quieren. Eso ha sido muy atractivo”
Whitaker añade que en el país existe “una transición sin sustancia”, en la que el poder sigue estando en manos de “los de siempre”. Razón por la cual concluye que temas como presos políticos y reformas institucionales no están siendo consideradas como prioritarias. “Sé que hubo unas liberaciones, pero ¿por qué no los han excarcelado a todos? Mi suposición es que si la Casa Blanca lo pide, lo hacen.
—¿Cuál es su lectura del simulacro aéreo de la Embajada de EE.UU. en Caracas?
Los ejercicios de evacuación son normales y hacerlo en Caracas, donde usualmente hay tensión diplomática y llevamos años sin estar, tiene sentido. Lo inusual es que se haya incluido el uso de helicópteros reales, por lo general no es así, pero lo interpreto como una demostración de la capacidad de maniobra que tiene hoy EE.UU. en Venezuela.
—¿Cómo interpreta la reciente extradición de Alex Saab por segunda vez a Estados Unidos?
Hay que empezar diciendo que la decisión de la administración Biden de darle un indulto al señor Saab, fue equivocada. Se trata de una persona que había cometido delitos importantes y creado muchos problemas. Entiendo que era parte de la estrategia para intentar negociar con Maduro unas elecciones justas, pero ya sabemos cómo terminó eso. Entonces, permitirle regresar a Venezuela fue un error. El nuevo régimen lo entrega, simplemente porque EE.UU. lo pidió; y es otro indicativo de que cuando hay una solicitud directa de Washington, Delcy Rodríguez la ejecuta.
—¿Esa extradición pudiera estar relacionada con robustecer el expediente contra Maduro con información nueva?
En mi experiencia, los narcos entregan información para protegerse a sí mismos y sacar beneficios procesales. Pienso que ya hay suficiente información y testimonios en la acusación contra Maduro para lograr una condena. Casos como el suyo reciben sentencia más del 95% de las veces, pero, por supuesto, que mientras más elementos y pruebas haya, mejor.
—Se ha hablado de una lista con siete nombres para ser puestos a disposición de EE.UU. que la exencargada de negocios en Caracas, Laura Dogu, remitió a Miraflores, ¿cree que podrían venir nuevas entregas?
Por ahora Delcy Rodríguez y su gobierno de facto no están en posición de imcumplir con lo que pida Washington. Nuestro gobierno está haciendo una serie de exigencias a Miraflores y ellos van a seguir obedeciéndolas por temor a nuevas acciones de fuerza. Es lamentable, pero la única razón por la que ellos está colaborando, es porque hay amenaza creíble. La señora Rodríguez sabe que si no responde a las expectativas de la Casa Blanca, le espera el mismo tratamiento que Maduro. El chavismo desechó muchas veces la vía institucional, eso permitió la llegada de la ley de la jungla, donde el más fuerte es EE.UU.
—Pero si el que manda es EE.UU., ¿por qué sigue habiendo centenares de presos políticos y no hay avances en las reformas democráticas?
No tengo información directa de la administración Trump, pero me parece que eso tiene que ver con la falta de pedido por parte de Washington. Lo que pida EE.UU., lo va recibir. La mejor evidencia de eso es todo lo relacionado con el petróleo, ahí estamos haciendo lo que nos da la gana, entonces, la única conclusión es que los presos políticos y las reformas democráticas no son prioridad para el gobierno en este momento. Sé que hubo unas liberaciones, pero ¿por qué no los han excarcelado a todos? Mi suposición es que si la Casa Blanca lo pide, lo hacen.
—¿El mismo criterio de desinterés aplica para el los nombramientos en los cargos institucionales clave, como la Fiscalía General de la República o para el desmontaje del aparato represivo del chavismo?
Es una transición sin sustancia, los de siempre son los que mandan. Por eso la única explicación a lo que está pasando, es la que te acabo de decir: son temas que no son prioritarios para el gobierno estadounidense en este momento. Están contemplando la democracia para después. La pregunta es, ¿cuándo después?
Hay un elemento que puede ser muy útil en este momento y es la prensa libre, es importante que haya buena información sobre lo que está pasando en Venezuela y con eso presionar reformas. Los medios tienen que poder operar plenamente, y es algo que tampoco está pasando. Así como desde Washington se han dado órdenes ejecutivas para licencias petroleras y operaciones bancarias, también deberían atender puntos como este.
—Es contradictorio, porque hay cierto consenso entre los grandes inversionistas que una Venezuela con democracia y garantías legales, ofrecería aún mejores oportunidades.
En ese sentido yo veo dos interpretaciones, la primera es que en Washington hay dudas sobre si la fuerza pública se subordinaría o no a una presidencia democrática. Un gobierno para funcionar bien necesita tener el monopolio de la violencia; y eso la dirigencia opositora no lo ha podido garantizar.
La segunda, es que un gobierno elegido democráticamente no sería tan fácilmente controlable. Es decir, tendría legitimidad para tomar sus propias decisiones y eso le imprime una dosis impredecibilidad en la situación. Seamos claros en una cosa: para Washington, Delcy Rodríguez es cien veces más predecible que María Corina Machado.
—¿Más predecible en qué sentido?
Si Machado mañana es presidenta, va a actuar con independencia y de acuerdo a su experiencia y principios. Ese no es el caso de la señora Delcy Rodríguez, cuyo accionar está basado en el temor o la amenaza de EE.UU. A eso añádele que el presidente Trump se siente cómodo tratando con dictaduras. Mira sus relaciones con Rusia o China, son más fluidas que con países democráticos como Canadá, por ejemplo.
—Pero mucha gente con experiencia ha dicho que a la primera oportunidad que tengan loa Rodríguez se le van a voltear al presidente Trump.
Por ahora hay estabilidad y lo que está pasando es predecible. Washington sabe que en este momento puede lograr lo que quiera con Venezuela. Además, los estadounidenses ven este proceso como un éxito, y siendo así, ¿por qué la administración Trump habría de hacer algo para cambiar un mecanismo que a ellos les está funcionando? Es decir, ¿por qué tomar el riesgo de hacer un cambio tan brusco como impulsar la democracia, cuando la democracia es un riesgo?
EE.UU. logró invadir Venezuela rápidamente, concluir y poner una persona muy mansa para hacer lo que ellos quieren. Eso ha sido muy atractivo y buscaron repetirlo en Irán, pero salió mal. Un estudioso de los conflictos en medio oriente dijo que la Casa Blanca buscó una Delcy iraní y lo que encontró fue una docena de Kim Jong Un.
—Usted ha sido diplomático en Cuba, ¿cuál es su lectura de lo que podría venir para la isla?
Trabajé cinco años con Cuba, pienso Obviamente evalúan hacer unas acciones allá. Sin embargo, pareciera que aún queda un poco más de idea revolucionaria que en Venezuela, porque el bloqueo a la información y el cierre hacia el exterior, fue mucho mayor. Yo pongo a Cuba en un punto medio entre lo que ocurrió en Caracas y lo que estamos viendo en Irán; y eso supone un cierto riesgo para EE.UU.



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