Cargando ahora

Explosión de Tanques de Gas en Playa Grande: Testimonios y Reacciones de Vecinos y Autoridades ante la Tragedia

Explosión de Tanques de Gas en Playa Grande: Testimonios y Reacciones de Vecinos y Autoridades ante la Tragedia

Los terremotos del 24 de junio causaron el colapso de edificios en el urbanismo Hugo Chávez, pero la explosión de tanques de gas industriales convirtió la emergencia en una catástrofe que consumió torres residenciales. Mientras los sobrevivientes denuncian negligencia e inacción estatal, voceros de la empresa distribuidora y fuentes técnicas aseguran que los depósitos no recibían llenado irregular y atribuyen el incendio a una coincidencia provocada por el sismo.

Dos sismos de gran magnitud sacudieron La Guaira. Dañaron la infraestructura del urbanismo Hugo Chávez y desataron una emergencia de proporciones desmedidas. El movimiento telúrico inicial provocó el colapso parcial de torres residenciales. En este urbanismo de 193 torres, el factor que transformó el desastre en una catástrofe descontrolada fue la liberación y explosión masiva de gas acumulado en tanques industriales ubicados dentro del complejo habitacional. La simultaneidad entre el temblor y las explosiones posteriores dificultó una evacuación ordenada, dejando a decenas de familias atrapadas entre escombros y llamas que consumieron por completo dos torres.

A la emergencia física que el 24 de junio se sufrió en la entidad, se sumó la desesperación de los sobrevivientes, quienes dijeron, ante la ausencia de protocolos inmediatos de contención y la falta de respuesta oficial frente al peligro latente que representaban estos depósitos. Mientras los habitantes intentaban rescatar a sus vecinos, las estructuras continuaron ardiendo durante días.

Vecinos afectados denuncian que los tanques de gas permanecieron instalados e ignorados durante años. Exigen claridad sobre el mantenimiento y la gestión de la infraestructura habitacional.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Frente a los reclamos vecinales de negligencia, las versiones institucionales y técnicas apuntan a que el desastre se debió a una coincidencia derivada del movimiento telúrico y las características del diseño original del complejo. Voceros del sector gasífero sostienen que los tanques no se encontraban en proceso de llenado irregular, sino que formaban parte de una red instalada desde la construcción del urbanismo, cuyas especificaciones técnicas nunca operaron bajo un sistema de gas directo convencional.

Este reportaje recopila los testimonios directos de los sobrevivientes, las denuncias sobre la falta de asistencia estatal, la postura oficial de la empresa de distribución regional en voz de su presidente, Jesús Soublete, y los detalles técnicos aportados por una fuente vinculada al sector que prefirió el anonimato.

Entre el sismo, llamas y exigencias de justicia

Adriana Urbina, residente del urbanismo durante casi catorce años, quedó atrapada en el edificio porque los sismos derrumbaron las paredes. Cuando salieron y se dispusieron a ayudar a evacuar, priorizando a los niños, se registró la primera explosión. La torre de al lado explotó desatando «un miedo horrible». Las torres permanecieron entre dos y tres días encendidas. Cuestiona la presencia de los depósitos de gas, la falta de asistencia inicial y exige una investigación profunda.

«Nunca hubo bomberos, no hubo entes estadales, nada. Hasta el sol de hoy nadie ha dado razón del por qué estaban llenos esos tanques ahí. Nosotros perdimos hogar, perdimos trabajo, perdimos entorno social, familiares, vecinos, amigos, todo… ¡Respuestas! Respuesta de por qué después de casi 14 años te llevas unos cilindros de gas y los traes llenos a una comunidad donde a 30 metros tienes un liceo y a 30 metros más tienes un colegio, aparte de todos los apartamentos y las personas que vivían aquí. ¡Respuestas!… En caso de que me ofrezcan una nueva vivienda, de igual manera seguiría exigiendo respuestas con respecto a este caso porque no fue justo, porque hubo vidas que se pudieron haber salvado y no lo hicieron por ese incendio. Por no sabemos por qué las dejaron ahí llenas», relata a TalCual.

Según Urbina, los tanques –que eran de 2.100 galones– «siempre estuvieron porque el urbanismo fue diseñado para gas directo. Sin embargo, ellas nunca surtieron gas porque las personas quitaron las tuberías. Entonces duraron 13 años vacías».

Daniel Requena también describe los intentos de rescate. «Ya cuando pasó el terremoto que logramos salir, se escuchó un niño atrapado que todavía estaba vivo, nos estaba pidiendo auxilio e intentamos sacarlo. Pero alrededor había como una nube gris, que era de gas. Luego explotó todo», cuenta.

Tras el estruendo de la explosión, Daniel corrió junto a su familia. «Tuvimos que dejar al niñito, se quedó ahí atrapado», lamenta.

«Todo fue una película de terror ¿Ahora cómo pagan esa poca de vidas que se perdieron?» se pregunta. De cara al futuro pide al Ejecutivo que haga las cosas con planificación. «Que no sea una cosa a corto plazo que quieran ganar plata rápido para embolsillarse algo en el bolsillo y que le valga un pito todo lo que estamos pasando todo el mundo ahora por una persona que se quiso agarrar algo para él. No quisieron hacer la estructura bien por agarrar algo para ellos», añade.

Cristian Carreño dice que los vecinos afectados por la explosión vivieron una doble tragedia: el doble terremoto y la explosión. Reconoce que los funcionarios de Pdvsa Gas fueron al siguiente día y retiraron las bombonas, pero cuestiona que no les hayan dado explicaciones de por qué estaban llenos esos tanques allí. A diferencia de sus conocidos, Carreño comenta que los tanques siempre estuvieron en su lugar y que no se los llevaron el 3 de enero. Pese a eso, no desestima la denuncia de sus conocidos, argumentando que posiblemente no se dio cuenta porque siempre está pendiente de ir del trabajo a la casa.

Mientras tanto, Jessica Carmona resalta la versión de que los depósitos contenían gas de forma irregular. «Perdimos sacrificios, porque no solo hablo por mí, hablo por las personas que vivíamos aquí y dentro de su apartamento tenían su emprendimiento».

Carmona pide al Estado que se piense en las familias que lo perdieron todo. «¿Qué quiero? Una respuesta. Una respuesta y solución. Porque siento que nosotros no nos vamos a quedar toda la vida en un refugio, ¿Sabes? Y por más que sea, de una u otra manera tienen que solucionarnos a nosotros, no digo que a los demás no, pero a nosotros, principalmente a nosotros, porque nosotros no sacamos nada, nosotros no tenemos nada», exclama.

El manejo de los tanques de gas

Mientras los vecinos denuncian que los tanques de gas supuestamente se los llevaron en enero y los devolvieron llenos –con la excepción de Carreño, quien afirma que los tanques siempre permanecieron allí y nunca se los llevaron–, las autoridades rechazan haber suministrado combustible a dichos contenedores.

Jesús Soublete, presidente de la empresa de distribución Gas La Guaira, explica la postura oficial respecto al rol de su institución, el diseño original del urbanismo y las labores que adelanta su despacho. Recuerda que en 2024 la compañía solicitó autorización para sacar gas a los tanques porque había un déficit de gas importante, para poder surtir en otro lado. Sin embargo, rememora, no se pudo hacer porque los sistemas eran distintos al que llevaron los camiones en ese momento.

«¿Cómo pretenden ellos alegar que nosotros le echamos gas si más bien nosotros necesitamos ese gas para surtir a comunidades? Esos tanques están así desde que se hizo ese urbanismo. Nosotros tenemos nuestro soporte. Nosotros nos desplazamos ahí, nosotros fuimos en una oportunidad fue a sacarle gas a eso, no a echarle. Es incoherente, ¿Para qué le vamos a echar gas si nosotros más bien distribuimos por cilindros? Y lamentablemente, bueno, algunos tenían gas con lo que pasó con el terremoto, se desprendieron, se cayeron las bases, se soltaron y hubo la explosión», explica.

Soublete aclara que la empresa de gas no tiene competencia sobre la infraestructura original de tanques de ese complejo, atribuyendo dicha responsabilidad a Pdvsa y a la constructora del proyecto (SUMA).

En cuanto a la atención a las familias afectadas y los reclamos de resarcimiento, el funcionario asegura que habrá respuesta estatal y que tras censarse la idea es que les den sus casas. «Yo hablé con una señora y le dije, pues. Le expliqué lo mismo que te expliqué a ti, que es un tema que no es directo de nosotros, porque nosotros no ahí no distribuimos gas por ese tipo de bombonas, de esos tanques», añade.

Según el funcionario, han avanzado entre 80% u 85% en las labores de recuperación de cilindros y tanques en la zona tras el sismo. «Nosotros tenemos que recoger más o menos como 200 tanques; llevamos como 150. Hay unos que no podemos acceder porque el riesgo es muy grande de caída de la estructura de edificios», destaca.

Señala que antes de los procedimientos hacen una verificación para constatar que no haya fugas. «En algunos casos (de tanques) le sacamos el gas, en los que podemos; en los otros le hacemos el corte y le metemos las grúas, y así es que los hemos ido recuperando», cuenta.

Antecedentes de la infraestructura

Una fuente técnica de Pdvsa Gas, que prefirió mantener el anonimato, aportó información detallada sobre el estado histórico y operativo de los depósitos en el complejo habitacional:

Antecedentes del trasegado y los tanques: El año pasado se intentó trasegar el gas de los depósitos del urbanismo. En el lugar había un total de 10 tanques de 2.100 galones ubicados en un sitio con buen espacio, de los cuales únicamente dos contenían gas destinado a una prueba técnica que no pudo completarse, debido a que las tuberías internas de las construcciones no eran las recomendadas para un sistema de gas directo. Había otros tanques en la parte de atrás, pero estaban vacíos y nunca se llenaron.

Vapores residuales y control comunitario: Incluso si un tanque se encuentra formalmente vacío, los depósitos siempre conservan vapores. La fuente señala que los tanques nunca se retiraron porque los habitantes no querían que se los quitaran; las llaves de acceso y control estaban bajo la responsabilidad de los consejos comunales y de un líder de la comunidad cuyo nombre no recuerda con precisión. El hecho de que los vecinos no lo recuerden, añade, ahora responde a otra circunstancia.

Hipótesis sobre el origen del fuego: Respecto a la causa de la explosión, la fuente sostiene que el evento no es culpa de nadie ni de una negligencia operativa deliberada, sino que tras el movimiento telúrico se cayó un poste que generó una chispa al romperse la válvula por donde se escapó el gas.

Publicar comentario