El Drástico Testimonio de un Paciente Oncológico: La Realidad del Sistema de Salud en Venezuela
Durante una entrevista realizada por la periodista Francia Sánchez en el programa Basta de Humo, transmitido por el canal de YouTube de La Gran Aldea, un paciente oncológico venezolano relató las dificultades que enfrenta para acceder a atención médica y medicamentos en Venezuela. Por razones de seguridad, su identidad fue protegida y será identificado en esta nota como José Luis. Su historia, sin embargo, es similar a la de miles de venezolanos que dependen de un sistema de salud devastado tras años de abandono, falta de inversión y precariedad.
Francia Sánchez: Hoy les voy a presentar el testimonio de una persona cuya identidad vamos a proteger por razones obvias. Está en Venezuela, es un paciente oncológico y ha vivido una travesía para ir de hospital en hospital buscando sus medicinas y atención médica. Vive en Caracas y nos ha facilitado algunos videos y fotografías para mostrar la realidad que enfrentan los pacientes venezolanos. José Luis, gracias por estar con nosotros. ¿Cómo estás?
José Luis: Bien, ¿y tú? Gracias por haberme aceptado el video y la llamada.
Francia Sánchez: Es importantísimo que no solo los venezolanos, sino el mundo entero, conozcan testimonios como el tuyo. Estamos pasando por un momento político donde se supone que debería haber una mejora económica para los venezolanos, pero eso realmente no se ha reflejado en beneficios para la población. Cuéntame, ¿cuál ha sido tu calvario al buscar atención médica en Venezuela?
José Luis: Te hablo por mí y por todos los pacientes que hacen la misma cola que hago yo cuando tenemos que ir a un hospital público porque no tenemos seguro privado. Cuando fui al Hospital Vargas, que supuestamente me habían recomendado, llegué a las siete de la mañana con mi hija para buscar una fecha para mi operación. Me atendieron cerca de las dos de la tarde. Mientras caminaba por los pasillos veía gente sufriendo, gatos por todos lados, camillas en condiciones deplorables. Yo le decía a mi hija: si esto es aquí afuera, ¿cómo sera el quirófano? Me programaron una fecha para enero, pero sinceramente me asusté.
Francia Sánchez: También hay que considerar que los médicos enfrentan enormes dificultades. Trabajan con bajos salarios, sin insumos y en condiciones muy precarias.
José Luis: En esos hospitales no hay nada. Cuando tuve la consulta me entregaron una lista como si fuera a montar una clínica. Tenía que llevar guantes, colchón, agua potable, desayuno, almuerzo y cena porque allí no hay nada. Logré grabar algunos videos y fotografías. Vi pacientes que tenían que conseguir por su cuenta absolutamente todo para una operación. Incluso vi a un hombre al que le sacaron sangre y luego él mismo tuvo que llevar la muestra al laboratorio. La parte donde hacen las cirugías está en un estado de abandono terrible.
Francia Sánchez: Nosotros mostramos esas imágenes. Se ven techos destruidos y áreas muy deterioradas.
José Luis: Y los baños son peores. Sin luz y en condiciones que daban asco. Uno piensa que si no se muere en la operación, se muere por una infección. Pasé todo el día recorriendo el hospital y cuando salí le dije a mi hija: «Vámonos de aquí». Yo no quería operarme allí.
Francia Sánchez: ¿Qué ocurrió después?
José Luis: Había pasado dos días sin poder orinar porque tenía una obstrucción producto de mis problemas de próstata. Logré ingresar a una clínica privada donde me trataron una infección en los riñones. Estuve cinco días hospitalizado y permanecí con sondas durante más de dos meses porque no tenía dinero para operarme. Después conseguí un urólogo excelente que me explicó que la operación costaba alrededor de 5.000 dólares. Empecé a reunir dinero entre amigos hasta que finalmente pude operarme. La atención fue excelente. Me operaron, pasé una noche hospitalizado y luego me recuperé sin mayores complicaciones.
Francia Sánchez: En el caso de los medicamentos, me comentabas que los recibes a través del Seguro Social.
José Luis: Cuando me diagnosticaron cáncer, hace unos tres años, empecé mi tratamiento en una clínica privada. Entre consultas, medicamentos e inyecciones, los costos eran enormes. Llegué a abrir una campaña de recaudación y logré reunir casi 12.000 dólares. Todo ese dinero se fue en tratamientos. Vendí mi camioneta. El cáncer te obliga a vender lo que tienes y hasta lo que no tienes. Cuando pregunté cuánto costaban las sesiones de radioterapia me hablaron de más de 20.000 dólares. Era imposible para mí.
Después de operarme fui a Medicina de Alto Costo del Seguro Social para buscar los medicamentos. Llegué con mi hija a la una de la madrugada y salimos de allí cerca de las dos de la tarde. La gente hace cola desde la madrugada. Hay personas que llegan desde Maracaibo, Barinas y otras regiones del país. Ahora tengo que volver a renovar todo el proceso. Debo llevar informes médicos originales y récipe original. Si llevas una copia, no te la aceptan.
Francia Sánchez: ¿Necesitas algún requisito político, como el carnet de la patria?
José Luis: No. Lo que exigen es toda la documentación médica. Allí uno ve pacientes de todas las edades. Muchas personas viajan largas distancias y a veces regresan sin medicamentos porque simplemente no hay existencia. Uno entra rezando para que haya medicina. La inyección que necesito cuesta unos 500 dólares al mes. La pensión que recibo es de aproximadamente 130 dólares.
Francia Sánchez: ¿Tú eres jubilado de la policía?
José Luis: Sí.
Francia Sánchez: ¿Y cuánto recibes de jubilación?
José Luis: El sueldo mínimo. No alcanza para nada.
Francia Sánchez: Por lo menos allí recibes algunos medicamentos.
José Luis: Es relativo, porque dependes de que haya disponibilidad. Muchas veces las medicinas vienen de India y nunca sabes si las vas a conseguir. Hay personas que viajan largas distancias para retirar sus tratamientos y regresan sin ellos.
Francia Sánchez: Para finalizar, ¿qué llamado le harías a las autoridades?
José Luis: Que los recursos que entran a Venezuela se inviertan en los hospitales. El sistema de salud necesita reconstruirse. Se necesitan instalaciones dignas, equipos, insumos y profesionales bien remunerados. El médico debe ganar bien y trabajar en condiciones adecuadas. Los pacientes sufrimos demasiado. A veces recorremos largas distancias para buscar medicinas y no las conseguimos. También deberían decentralizar la entrega de tratamientos para que la gente no tenga que viajar a Caracas desde cualquier rincón del país.
Francia Sánchez: ¿Crees que la situación puede mejorar?
Yo creo que la reconstrucción será muy difícil. Son muchos años de deterioro. Lo que espero es que algún día podamos tener hospitales dignos, acceso a los medicamentos y un sistema de salud que trate a los pacientes con humanidad. Porque hoy, para muchos venezolanos, enfermarse sigue siendo una lucha diaria por sobrevivir.
La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.



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