La abuela fotógrafa de Iván Cepeda: Mina Vargas y su legado en Popayán antes del terremoto de 1983
Mina Vargas de Cepeda fue pionera en la fotografía en el Cauca, documentando la ciudad blanca y crió una familia marcada por la poesía, la política y la violencia
Hay una fotografía en blanco y negro que abre un libro de crónicas publicado en 1956. La imagen muestra los tejados de Popayán vistos desde las alturas, con la cúpula de la catedral dominando el fondo. Al pie de la imagen, una línea breve: Foto de Popayán de Mina Vargas de Cepeda, la abuela del actual candidato a la presidencia Iván Cepeda Castro. La poeta Maruja Vieira, escritora de Ciudad Remanso, Popayán, eligió esa imagen para abrir su libro sobre la ciudad blanca, y no lo hizo por azar. En Popayán, en la década del cincuenta, Mina Vargas de Cepeda era la fotógrafa de la ciudad. La única, la primera, y durante muchos años, la más importante del suroccidente colombiano.
Su nombre completo era Mina Vargas de Cepeda. Mujer de origen afro, llegó a Popayán y se casó con Manuel Cepeda Amézquita, un funcionario judicial que hablaba francés y latín y era dueño de una gran biblioteca con la que se educaron los cinco hijos que tuvo con Mina, a quien de cariño el pueblo entero le decía Mamá Mina.
Mina Vargas no buscó ser fotógrafa. El oficio, que terminó convertido en una de sus pasiones, lo heredó de su abuelo materno, quien había fundado el estudio muchos años atrás. Mina convirtió el lugar en algo propio. Le puso nombre, lo sostuvo, lo proyectó y lo hizo el más famoso de Popayán en aquellos años.

Foto de Popayán, tomada por Mina Vargas de Cepeda antes del terremoto ocurrido un jueves santo de 1983 que tumbó media ciudad.
Foto Vargas estaba ubicado a media cuadra de la catedral, en el corazón de una ciudad que entonces se movía despacio, entre las campanas de sus varias iglesias y los árboles de guayacán que desde siempre la han adornado.
Ejercer la fotografía de manera profesional en los años cuarenta y cincuenta era, en Colombia, un oficio casi exclusivamente masculino, aún más fuera de Bogotá. Mina Vargas lo hizo en Popayán, una ciudad conservadora y de abolengos, donde, según escribió Maruja Vieira en su libro, todo callaba a la hora de las campanas para que no se perdiera el eco.
Testigo de excepción

Mina retrató familias, captó eventos sociales, documentó la arquitectura colonial de una ciudad que entonces no sabía que estaba a tres décadas del terremoto de 1983 que lo cambiaría todo. Su trabajo, sin proponérselo de manera deliberada, se convirtió en archivo. Muchas de las imágenes del patrimonio arquitectónico de Popayán que hoy existen son de aquella época, de aquella cámara, de aquella mujer parada detrás del visor.
Sus hijos e hijas crecieron en un ambiente donde coexistían la química del revelado, la luz controlada de su estudio y la cultura que traía su esposo con su amplio número de libros y de idiomas aprendidos. De ese hogar nacieron Ruth y Gloria, ambas poetas; Stella, médica; Cecilia, magistrada; Álvaro, de quien dicen también era un gran poeta y un excelente pintor, y Manuel Cepeda Vargas, papá del hoy candidato a la presidencia Iván Cepeda Castro. Manuel Cepeda, formado en ese mismo ambiente de libros raros y conversaciones profundas cargadas de política, fue amigo de tertulias de Álvaro Pío Valencia, hermano del expresidente Guillermo León Valencia, tío de la hoy candidata presidencial Paloma Valencia y figura pionera del marxismo en Colombia.
Foto Vargas no era solo un negocio. Era un punto de encuentro en una ciudad donde la vida intelectual sucedía en los corredores y balcones, tal como también ocurría en la casa de los Valencia, casas por donde pasaban amigos, conocidos y estudiantes de la Universidad del Cauca.

Manuel Cepeda Vargas, el papá del candidato Iván Cepeda, creció en Popayán, al lado de su mamá Mina Vargas de Cepeda y su papá Manuel Cepeda Amézquita, un culto funcionario judicial.
El hijo de Mamá Mina, Manuel Cepeda Vargas, se fue de Popayán, pero no lo hizo del todo. Se convirtió en dirigente de la Unión Patriótica, en senador, en figura de la izquierda colombiana de los años ochenta y noventa. Y cuando las cosas en Bogotá subían de temperatura, sus hijos regresaban a Popayán, a su refugio, a la casa de la mamá, a Foto Vargas.
Un hijo pródigo
El 9 de agosto de 1994, Manuel Cepeda Vargas fue asesinado en Bogotá siendo senador. Lo mataron agentes del Estado en complicidad con estructuras paramilitares, según determinó años después la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El Estado colombiano reconoció públicamente su responsabilidad en 2011. Fue la primera vez que el Estado admitió su culpa en el asesinato de un dirigente político. Iván Cepeda Castro, su hijo, tenía 31 años cuando eso ocurrió. Un día después del asesinato fundó la Fundación Manuel Cepeda Vargas. Hoy, más de tres décadas después, es candidato presidencial del Pacto Histórico para las elecciones del 31 de mayo de 2026.
La cámara gigante con la que Mina Vargas fotografió Popayán durante décadas estuvo expuesta hace algunos años en el Colegio Mayor, en una muestra organizada por el curador Juan Carlos León Castillo, con la participación de Ruth Cepeda Vargas, hija de Mina, poeta y entonces rectora de la institución. Hoy, esa cámara está en manos de Fernando Cabrera, nieto de Mina, de quien dicen vive en Santander de Quilichao. Aquella cámara sobrevivió al terremoto de 1983, que destruyó buena parte del patrimonio que ella había fotografiado. Maruja Vieira cuenta en su libro que ella estaba ese día en Foto Vargas cuando el suelo se movió a las 8:15 de la mañana del Jueves Santo. La casa resistió y los siete que estaban adentro salieron ilesos.
Miradas opuestas, destinos cruzados
Popayán también es la ciudad de Paloma Valencia. Senadora y candidata presidencial del Centro Democrático. Ella es heredera de otra estirpe payanesa, cercana a los Vargas, pero también muy lejana: la de los Valencia, familia que marcó la política y la cultura del Cauca durante generaciones. Su tía-abuela Josefina Valencia fue la primera ministra y primera gobernadora del país. Su bisabuelo Guillermo León Castillo fue político y diplomático. Su abuelo Guillermo León Valencia fue presidente de la República y su tío-abuelo Álvaro Pío Valencia, el mismo que influyó en la formación política de izquierda de Manuel Cepeda Vargas, quien era el diferente de su familia, fue una importante figura comunista de aquellos años.
Mina Vargas de Cepeda dejó imágenes que hoy hacen parte de la historia. Dejó una ciudad documentada antes de que un terremoto la borrara en parte. Dejó hijos que fueron poetas, magistrados, pintores y un senador que se convirtió en mártir. Dejó una familia que cruzó el siglo con las marcas de la violencia política y la resistencia. Y dejó, al pie de fotografías icónicas, su nombre escrito con claridad.




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