Iván Cepeda: La Lucha por la Presidencia y su Derrota por Solo 250 Mil Votos
De las muchas batallas que ha dado Iván Cepeda en sus 16 años de vida pública, la protagonizada por Álvaro Uribe marcó su destino político. Fueron 11 años de una batalla jurídica que terminó con la condena del expresidente a 12 años de cárcel, una multa superior a los 3.400 millones de pesos e inhabilidad para ejercer cargos públicos. El veredicto lo leyó la jueza Sandra Heredia en agosto de 2025, culpable de los delitos de fraude procesal y soborno en actciones penales.
La decisión judicial fue apelada por su apoderado Jaime Granados y revocada por el Tribunal Superior de Bogotá, y está en casación en la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, el fallo contra Uribe con el que Cepeda sellaba una victoria judicial y también política provocó una decisión trascendental: aspirar a la Presidencia de la República.


Quedó catapultado como figura nacional con vocación de poder más allá del aguerrido senador defensor de las víctimas golpeadas en el conflicto, los derechos humanos, la negociación de paz con los grupos alzados de armas –fue uno de los arquitectos de la Paz total- y las denuncias contra el paramilitarismo y las alianzas con los clanes políticos. Iván Cepeda se creció.
Cepeda lanza su precandidatura presidencial
Casi un mes después de la decisión judicial, el 22 de agosto, Cepeda hace pública su aspiración presidencial y anunciaba su precandidatura por el Pacto Histórico. Tres meses antes, en abril, el propio senador había liderado la fusión de su partido, el Polo Democrático Alternativo, con el que llegó a la Cámara de representantes en el 2010 y luego pasó al senado al Pacto Histórico, ya no como socios de una coalición tal cual sucedió en las elecciones del 2022, sino como parte integral del Pacto Histórico. Esta movida le abría las posibilidades de aspirar a la Presidencia por el movimiento de izquierda más grande de la historia del país que llevó a la Presidencia a Gustavo Petro. Quería ser su sucesor.


Cepeda no era el único aspirante a continuar el gobierno de Gustavo Petro y debía enfrentarse a un puñado de candidatos que debían competir por los votos en una consulta abierta convocada por la Registraduría para el 26 de octubre del 2025. El ganador sería el candidato oficial del Pacto Histórico.

Primer escollo a superar: la consulta del Pacto histórico del 26 de octubre
Además del senador Cepeda, destaparon inicialmente sus cartas varios líderes políticos que expresaron su voluntad de iniciar su campaña para la consulta. Aparecieron los nombres del ex embajador en Argentina Camilo Romero, la ex ministra de salud Carolina Corcho, el exalcalde de Medellín Daniel Quintero y la senadora María José Pizarro, una de las congresistas más cercanas al Presidente Petro.


María José Pizarro alcanzó a lanzar su precandidatura presidencial pero finalmente esta no cuajó y dio un paso al costado.
La lista de precandidatos se decantó y finalmente en el tarjetón de la consulta del 26 de octubre del 2025 solo quedaron tres nombres: Daniel Quintero –quien renunció la víspera-, Carolina Corcho e Iván Cepeda.


La consulta abierta, que resultó un éxito en participación de votantes, también sería aprovechada por el Pacto Histórico para definir sus listas al Congreso, cuyo orden lo determinaría el orden de la votación en la que resultó ganador Pedro Flórez, la ficha del Clan del clan Torres de Puerto Colombia.
La precandidata María José Pizarro desistió a su aspiración, igual que la exministra de medio ambiente Susana Muhamed y adhirieron a Cepeda.


La senadora Pizarro fungió como jefe de debate y se convirtió en la escudera en la campaña por la candidatura.
Cepeda derrota a Carolina Corcho y se convierte en el candidato presidencial del Pacto Histórico
Con 1.186.095 votos, Iván Cepeda se impuso sobre Carolina Corcho, quien obtuvo una significativa votación de 536.286 que le dieron el pasaporte para ser la cabeza de la lista del Senado para las legislativas de marzo del año siguiente.


A pesar de tener la candidatura en la mano, el propio Presidente Petro, cabeza del movimiento progresista, que busca recoger sectores más amplios que el Pacto Histórico, tenía en mente que su sucesor saliera de una consulta más amplia que recogiera el llamado Progresismo. Su aliado en las elecciones del 2022, el exsenador vallecaucano Roy Barreras, estaba alineado con esta visión y desde entonces empezó a ambientar el Frente por la vida. Desde abril del 2025, renunció a la embajada en Reino Unido para aspirar a la Presidencia.
Regresó al país con el ánimo de armar un frente socialdemócrata que trascendiera a la izquierda, capaz de recoger sectores liberales, conservadores y líderes de opinión.


El 26 de enero de 2026, el Pacto Histórico le solicitó al Consejo Nacional Electoral garantías para que Cepeda pudiera competir en la consulta del Frente por la Vida que fue registrada para las elecciones del 8 de marzo, fecha de las parlamentarias.
La negativa del CNE a permitirle al candidato del Pacto Histórico participar en ésta, por haber ya participado en la de su partido, frustró el propósito de Barreras quien estaba preparado para crecerse en la consulta.
Otro de los aspirantes, el ex embajador en Argentina Camilo Romero, quien manejaba un caudal electoral en Nariño, departamento del que fue gobernador, también se hizo a un lado y finalmente la Consulta Frente por la vida quedó limitada a una contienda entre Roy Barreras y el exalcalde de Medellín Daniel Quintero, con un resultado electoral pobre: 257 mil votos para el exembajador y 227 mil para el exalcalde paisa.
Tras las consultas del 8 de marzo quedó definido el tarjetón para la primera vuelta presidencial que incluyó 14 candidatos a presidente junto a su fórmula vicepresidencial.
Cepeda fue el primero de los candidatos en definir su fórmula vicepresidencial que destapó el 11 de marzo. Lo acompañaría la líder indígena y senadora Aída Quilcué, una lideresa del pueblo Nasa, consejera mayor del CRIC a quien soldados del Ejército de Colombia le asesinaron a su esposo en 2008, en medio del gobierno de la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe.


Arrancaba ahora sí en forma la lucha por la Presidencia de Colombia, cuya primera vuelta sería el Domingo 31 de mayo.
Así empezó a recorrer el país junto a su fórmula
Y empezó su correría política en Medellín. En la ciudad más uribista del país, donde sabía que votos no tenía y fue a buscarlos. En la primera vuelta, Antioquia 800 mil antioqueños votaron por él y el doble por Abelardo De la Espriella. En la tarima de Medellín que se levantó en el centro de la capital antioqueña, en el parque de San Antonio, estuvieron acompañándolo congresistas electos como Isabel Zuleta, Alejandro Toro, María Fernanda Carrascal, Alfredo Mondragón, Carolina Corcho y Hernán Muriel.


La primera vuelta
El 31 de mayo llegó la primera vuelta. Iván Cepeda era el favorito de las encuestas y ese fue el lema de campaña: “Seré su presidente en primera vuelta”. No pasó. Ganó Abelardo. Iván Cepeda obtuvo cerca del 41% de los votos, detrás del penalista de Montería, quien sacó de las urnas más de 10 millones de votos, superando al candidato del continuismo de Gustavo Petro. Ese mismo día empezaron las campañas de camino a las votaciones de este 21 de junio.
Para cerrar campaña camino a la segunda vuelta, Cepeda eligió Bogotá, la ciudad donde nació hace 64 años, la ciudad donde ha tenido su mayor electorado y la que lo hizo congresista desde 2010.
El 14 de junio fue el cierre. Lo hizo en Bogotá, a las afueras de la antigua Plaza de toros La Santamaría, en el centro de la ciudad, donde estuvo acompañado de movimientos sociales, sindicatos, organizaciones indígenas, artistas y estudiantes se movilizaron en distintos puntos del país.


El esfuerzo de 21 días de los activistas de Pacto Histórico se vio y logró remontar la diferencia de la primera vuelta, pero no le alcanzó para derrotar a Abelardo de la Espriella, quien se impuso por 250 mil votos y se convirtió en el Presidente de Colombia con casi 13 millones de votos.



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