Fico Gutiérrez respalda a Natalia López: la Profe cordobesa logra un lugar en el gabinete del Tigre
Natalia López no fue alcaldesa de Montería pero con buen ojo entró al partido Creemos y consiguió el MinTrabajo igual que la hermana de Fico logró MinDeportes
En julio de 2023, tres meses antes de ser elegido gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara agitaba con entusiasmo las banderas de la candidatura de Natalia Eugenia López Fuentes como fórmula suya a la alcaldía de Montería. Aunque era su pupila, le confería a ella un cierto ascendiente al recordar que fue su profesora cuando estudió administración de empresas en la Universidad del Sinú.
“En primera fila y como estudiante, asisto a la clase de la profe Natalia, en la cual realiza su inscripción como candidata (…) Así iniciamos este camino que recorreremos en equipo para generar más oportunidades para Córdoba y su capital”, posteó Zuleta en la red social X y acompañó la publicación con fotos en las que cuadros y simpatizantes de la campaña hacían ondear banderas color naranja.


En aquella galería de imágenes cabían también dirigentes de otras fuerzas políticas tradicionales que le apostaban a la causa de la joven abogada, la profe que buscaba ser alcalde.
El congresista conservador Marcos Daniel Pineda García reclamaba su parte en el tutelaje de la candidatura de la joven aspirante. “¡Vamos con Natalia López Fuentes! Una mujer berraca, capaz y emprendedora, que trabajará con amor por nuestra ciudad. ¡Si se puede! Somos capaces. Montería es capaz”, escribió en su cuenta en la misma red el congresista azul.
Estaban allí incluso representantes de la casa Besaile, una facción de los Elías y de Wadith Manzur -actualmente en prisión por el escándalo en la Unidad de Gestión del Riesgo- porque está probado que a la hora de las elecciones poco pesan los cuestionamientos y porque, como dice el politólogo Horacio Benítez, a la hora de buscar alianzas en la región no pesan ni los carteles de la hemofilia ni las huellas de Odebrecht.
Las alianzas le alcanzaron a Zuleta Bechara para llegar a la gobernación, pero resultaron insuficientes para su profe, quien debió resignar su aspiración de llegar a la alcaldía ante un adversario con mayor fuelle político: Hugo Fernando Kerguelén García, ingeniero civil arropado por la enorme influencia de la comunidad de origen libanés.

Los 88.180 votos que consiguió no le alcanzaron a Natalia López para llegar a la alcaldía de la capital cordobesa (Kerguelén la superó por 26.495 votos). Recorrió la ciudad y la llamaba la Profe del bus como se cuenta en esta nota, pero su alta votación local no le sirvió para su aspiración al senado, una competencia en la que solo obtuvo 2026, pese a haber ampliado su espectro político a otros departamentos del Caribe y haber conseguido el aval antioqueño del movimiento Creemos, que sigue las orientaciones del exaspirante presidencial y actual alcalde de Medellín ‘Fico’ Gutiérrez.
Las elecciones populares no han sido hasta ahora el fuerte de la joven dirigente cordobesa. Lo que sí le reconocen todos los bandos es su paso productivo por cargos de la administración, sin reparo conocido. Uno de esos cargos sensibles fue la jefatura de la oficina jurídica de la Gobernación de su departamento, donde sus colaboradores recuerdan que no se le cayó ningún acto administrativo por su experticia en las lides del derecho.
En la Dirección Regional del Trabajo de Córdoba, cargo que nunca ha enfrentado en realidad un escrutinio crítico, se desempeñó también sin cuestionamientos conocidos.
Nadie es profeta en su tierra, la apuesta al paisa Fico Gutiérrez resultó ganadora
Con resultados electorales que marchaban en sentido contrario a la denominación de su movimiento político en Córdoba (“Somos capaces”), la ahora ministra designada de Trabajo consiguió aproximarse a las huestes de Fico, a quien conoció desde sus tiempos como estudiante en la carrera y especialidades en la Universidad Pontificia Bolivariana.
Acompañó al hoy alcalde de Medellín cuando aspiró a la presidencia y aportó experiencia y conocimientos en sus plataformas de campaña. Trabajó incluso en la formulación de su Plan de Desarrollo y la confianza que surgió entre los dos fue tan sólida que le valió para ocupar un primer renglón en las listas de Creemos para el Congreso de la República.
Los resultados electorales adversos no minaron esa empatía. Cuando Gutiérrez decidió apoyar la causa presidencial de Abelardo De La Espriella, privilegiando incluso sus sentimientos políticos sobre su origen uribista, el papel de Natalia Eugenia López cobró mayor relevancia. Su propio jefe político le tendió puentes con el mandatario electo -a quien conocía solo por su condición de paisano- y le permitió jugar un papel preponderante en los empalmes regionales iniciados por el presidente electo cuando perdió viabilidad la transición con el gobierno de Gustavo Petro.


La ahora ministra designada del Trabajo se convierte en la segunda cuota de Creemos en el gabinete de De La Espriella, al lado de Juliana Gutiérrez Zuluaga, hermana del alcalde, anunciada cono nueva ministra del Deporte.
Quienes fueron sus contradictores en el pasado reciente, ahora se anuncian como aliados de sus mejores causas. El alcalde Kerguelén, de Montería, considera “un honor” para su ciudad y para región que una cordobesa llegue al alto cargo y confía en que se su mano sea posible consolidar una agenda de descentralización y autonomía regional.
Una de las primeras pruebas de fuego que le aguardan se dará antes de concluir el año, cuando deberá concertar el nuevo salario mínimo con el antecedente histórico del aumento reciente del 23,7 por ciento, una decisión en la que los expertos advierten una fiera pelea entre el populismo y la lógica económica.
El desafío no es de menor monto porque los empresarios, sólido pilar del gobierno electo, esperan que, junto con los derechos de los trabajadores, se restablezca la buena salud del sector real de la economía.


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