La estrategia de Armando Benedetti: alianzas clave para conquistar la Alcaldía de Barranquilla
La familia Char cumplirá 20 años controlando la Alcaldía de Barranquilla en 2027, cuando culmine la actual administración de Alejandro Char, que es la tercera para él y la quinta para su grupo político, en el que se cuentan Elsa Noguera y Jaime Pumarejo.
Así las cosas, la apuesta de Armando Benedetti, actual ministro del Interior y pieza clave para el triunfo del hoy presidente Gustavo Petro en la Costa Caribe, y puntualmente en la capital del Atlántico, pareciera que es llegar a la Alcaldía de una ciudad que representa un bastión político para el petrismo, por lo menos en lo que tiene que ver con las elecciones presidenciales.
No es una decisión descabellada, porque Benedetti no está solo y cuenta con una red de apoyos que ha alimentado desde los distintos cargos que ha ocupado dentro de la burocracia Petrista y en la de distintos gobiernos anteriores aprovechando su condición de parlamentario.
Aunque en su larga carrera Benedetti ha hecho acuerdos con todos los sectores políticos, en esta ocasión no se apoyaría en viejos socios de la política tradicional del Atlántico como José David Name, del Partido de la U, quien se quemó con 68 mil votos que definitivamente no le alcanzaron para repetir curul. También Laureano Acuña, un exsenador señalado de compra de votos y quien era fórmula de Name, se quedó por fuera de la Cámara. La misma suerte corrió el conservador Cepeda, quien tuvo un pobre desempeño en las elecciones legislativas del 8 de marzo, ya que los dos alfiles que lanzó al Congreso se le quemaron. Uno fue Armando Zabaraín, que iba a heredar la curul de Cepeda y no alcanzó a entrar al Senado con 62 mil votos, y el otro fue el exconcejal Juan Camilo Fuentes, que se quemó con 42 mil votos y no pudo entrar a la Cámara.
El apoyo principal de Benedetti sería la poderosa familia Torres, de Puerto Colombia, con Euclides a la cabeza, quienes han sido aliados de Armando durante años y quienes han tenido su momento de gloria en el gobierno de Gustavo Petro. Sin tener orígenes de izquierda, como tampoco los tiene Benedetti, se dejaron cobijar por el Pacto Histórico logrando réditos importantes como la llegada al senado de Pedro Flores en 2022 y ahora aseguran esa curul con el triunfo reciente del exdiputado del Atlántico Camilo Torres Villalba, representante a la Cámara electo por ese departamento.
Camilo, quien es sobrino de Euclides –hijo de Camilo y Martha Villalba, quien fuera fórmula de Bendetti para el congreso en 2018–, tuvo el aval del Partido Liberal y obtuvo una gran votación para llegar al Senado sin escalar por la Cámara. Los Torres también tienen presencia en la administración local de Puerto Colombia con el actual alcalde, Plinio Cedeño, y la tuvieron en el anterior periodo con Wilman Vargas en ese mismo cargo.
Los Torres son los mismos que respaldaron a Petro con el famoso evento de la gran P en Barranquilla y tienen lazos políticos y de amistad con Benedetti desde hace 20 años, pero el vínculo electoral inició en 2014, cuando Benedetti se lanzó al Senado en fórmula con Efraín Torres, hijo de Euclides Torres, quien fue elegido representante a la Cámara por Bogotá.
Los demás apoyos
Otros de los respaldos que podría recibir Benedetti de cara a una futura aspiración por la Alcaldía de Barranquilla vienen de figuras como el hoy concejal Antonio Bohorqez, cercano a Gustavo Petro. Bohorquez ha intentado llegar a la Alcaldía de Barranquilla sin éxito en dos oportunidades, pero cuenta con un importante caudal de apoyo popular.


Bernardo ‘el Cura’ Hoyos no puede faltar en el abanico de apoyos que recogería Beneddetti. Condenado por corrupción, sigue siendo protagonista desde el Rincón Latino en el barrio Rebolo, donde paga condena desde casa. Fue él quien le dio juego a contratistas como Euclides Torres durante su Alcaldía, y desde aquel momento llegaron para quedarse. El cura mantiene su cercanía con el Pacto Histórico, al punto que, a finales del año pasado, el candidato Iván Cepeda asistió a un encuentro en el Rincon Latino en busca del respaldo popular en medio de la que era su precampaña presidencial.
Otros de los que empujarían una candidatura de Benedetti a la Alcaldía de Barranquilla serían el hoy representante a la Cámara Agmeth Escaf, quien dio el paso al Senado por el Pacto Histórico. De la mano con los electos representantes de esa misma colectividad por el Atlántico: Jaime Santamaría y Andrea Vargas. Finalmente, un apoyo que no caería mal, y que también podría llegar con fuerza es el del líder juvenil de la Universidad del Atlántico Juan Maza, quien ha venido ganando cada vez más respaldo en las organizaciones juveniles.


Estas nuevas figuras serán claves para reconectar a Benedetti con sectores sociales emergentes que han dinamizado la política en el Atlántico.
Los Torres: ¿Cómo crecieron y cómo se conectaron con Benedetti?
En el Atlántico la parte política de la estructura la lidera Camilo Torres y su esposa Martha Villaba: ellos manejan la Alcaldía de Puerto Colombia y tienen a su sobrina Karina Llanos en la Asamblea de Atlántico. Euclides Torres maneja los negocios más importantes de la familia, y su hijo, el exrepresentante Efraín Torres, hace política en Bogotá.
Los Torres Villalba son conocidos como los zares del alumbrado público en Atlántico y Santander, y son expertos en combinar lo público y lo privado. De hecho, el surgimiento político de los Torres se da en el año 2000, cuando Camilo Torres es elegido alcalde de Puerto Colombia, un año después de que su hermano Euclides se iniciara en el negocio que lo llevó a ser considerado por la Revista Dinero como uno de los amos del alumbrado público en el país.
En 2009, Martha Villalba era alcaldesa de Puerto Colombia y le entregó la concesión de alumbrado público a un concesionario que tenía vasos comunicantes con su cuñado Euclides Torres, como contamos.
Por otra parte, la relación entre los Torres y Benedetti no es solo política. El propio Euclides Torres nos dijo que es amigo de Benedetti desde hace 20 años y el senador lo invitó al bautizo de su hija Francesca Benedetti en 2019. Ese mismo año, Benedetti y Euclides Torres impulsaron la candidatura de Rubén Torrado (La U) al Concejo de Bogotá, cuando lo acompañaron a eventos de campaña.
Euclides Torres es un empresario que ha sabido moverse en el Estado colombiano. Ya hace varios años la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) encontró que tiene una malla de empresas diseñadas para esconder su control y saltarse sanciones regulatorias. Así lo dejó ver una investigación de La Silla Vacía en la que señalan que, después de ser financiador clave de la campaña presidencial de Gustavo Petro, ha sido de los principales beneficiarios en la contratación de este Gobierno. Esto, teniendo de presente la valiosa lucha que el mandatario ha emprendido contra las licitaciones de un solo oferente.
Cómo ha sobrevivido el Cura Hoyos en la política
El surgimiento del Clan Torres se dio en el marco de una amistad clave entre el condenado exalcalde de Barranquilla Bernardo ‘el Cura’ Hoyos y el jefe de la agrupación política Torres, Euclides Torres. Bernardo Hoyos Montoya es un sacerdote que llegó a la política al final del siglo pasado. Fue alcalde de Barranquilla en los periodos 1992-1994 y 1998-2000, pero su segunda administración estuvo marcada por presuntas irregularidades, relacionadas con el proceso contractual para que el municipio adquiriera el edificio del Banco de la República, donde actualmente se encuentra la sede de la Alcaldía de Barranquilla.
Hoyos ha logrado revivir políticamente por dos factores: el primero y más esssencial es que, aunque desde hace años “el Cura” paga sus condenas en casa por cárcel, cuenta con un permiso que le permite moverse, y con eso aprovecha para hacer política. El segundo, pero no menos importante, fue la llegada de Petro al poder, ya que eso le ha permitido impulsar el voto de opinión y de paso venderse como un líder local para dirigentes que buscan votos en Barranquilla, como ocurrió con Petro en su momento y ahora con Iván Cepeda.




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