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Trump, Petro y los Desafíos de Migración y Crimen en la Diplomacia Colombia-EE.UU.

Trump, Petro y los Desafíos de Migración y Crimen en la Diplomacia Colombia-EE.UU.

Durante un año, Trump castigó a Petro ignorándolo y la puerta que se abre este martes puede cambiar todo. La experta Sandra Borda analiza en esta conversación

Con la llegada hace un año de Donald Trump a Casa Blanca las relaciones de Washington con América Latina cambiaron radicalmente. Un revolcón en el que el factor Marco Rubio, un cubano norteamericano casado con colombiana, como Secretario de Estado fue definitivo. Tump ha intervenido incluso directamente para que la balanza favorezca a candidatos de corte conservador y no ha dudado en ser drásitco con presidentes de izquierda como el colombiano Gustavo Petro para ignorarlos al mismo tiempo que de congraciarse con sus afines como el argentino Javier Milei, un asiduo incluso de su residencia en Mar a Lago.

Pasó un año antes de que el Presidente Trump recibiera a Petro en la Casa Blanca, algo muy distinto a lo ocurrido con el Demócrata Joe Biden. De este cambio radical y que le espera a Petro en la reunión de este martes conversan Juan Manuel Ospina y la analista Sandra Borda, una experta en relaciones internacionales profesora de la Universidad de los Andes.

Ponen el foco en este cambio y en cómo América Latina volvió al radar de Washington y en por qué la relación bilateral con Colombia entró en una etapa de distensión que no nace de la afinidad ideológica, sino del cruce entre intereses domésticos y presiones estratégicas. La lectura de Borda es directa: la reunión Petro–Trump no se explica solo por la diplomacia formal, sino por negociaciones previas, concesiones concretas y una realidad incómoda para Colombia: no se trata de una relación entre iguales. En un escenario global en transición, con Estados Unidos dispuesto a usar su poder de forma más explícita en la región, Borda advierte que el reto para el país no es desafiar desde el discurso, sino aprender a adaptarse con estrategia, institucionalidad y una política exterior que deje de depender del estilo personal de cada presidente.

Vea aquí la conversación completa

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