Proyecto Ave María: La Ciencia Científica en la Nueva Era del Cine Sci-Fi
La ciencia ficción es uno de los géneros más duraderos, y cada generación tiene sus grandes hitos en el espacio fílmico que se apegan a ella. La década de los 2010 tuvo varios filmes de ciencia ficción que se enfocan en aspectos menos fantasiosos y más científicos. Sería fácil arguimentar que esto representó un enfoque hacia los elementos más tradicionales del género: en teoría, lo que separa a la ciencia ficción de la fantasía es que la ciencia ficción se encuentra radicada en lo científico, trata de presentar escenarios que podrían ser más verosímiles, aunque no sean realmente posibles. “Interestelar”, de Christopher Nolan, es quizás el filme más importante en este espacio para los 2010, pero otro que cabe mencionar es “El Marciano”, de Ridley Scott, basado en el libro escrito por Andy Weir. “Proyecto Ave María” acaba de ser estrenada, dirigida por Chris Lord y Phil Miller, protagonizada por Ryan Gosling y basada en el libro de Andy Weir, funcionando como una especie de continuación de este estilo de ciencia ficción.
En la trama de “Proyecto Ave María”, al planeta Tierra le quedan treinta años para que la humanidad siga existiendo. Esto se debe al descubrimiento de un tipo de vida alienígena que consume la luz y que se encuentra consumiendo el Sol lentamente. La tempertura en la Tierra bajará y, debido a esto, el fin de la humanidad se ve inminente. El “Proyecto Ave María” es uno en el que Ryan Gosling se ve obligado a tratar de rescatar a la humanidad por sí mismo, en una galaxia lejana a la Tierra, tratando de averiguar formas de evitar que la vida alienígena consuma la luz solar.
Creo que el hecho de que Andy Weir también escribió “El Marciano”, la narrativa de un hombre que se queda atrapado en Marte y debe sobrevivir por sí mismo, es increíblemente obvio. Utilizan trucos muy similares: protagonistas científicos que emplean su conocimiento técnico para sobrevivir y son los héroes de sus narrativas por esa misma razón. En “Proyecto Ave María”, pasamos mucho tiempo con Ryland Grace (Ryan Gosling), el profesor que viaja a otra galaxia para tratar de rescatar a la Tierra. Es una película bastante entretenida de ver, y en su composición se encuentran muchos montajes, lo cual tiene sentido: si quieres demostrar las cadenas de descubrimiento científico y de experimentación, no hay mejor técnica cinematográfica para expresar esos procesos que el montaje. Este proceso de experimentación es lo mejor que tiene la película, pues es increíblemente digerible y entretenido de observar, y Gosling le otorga un carisma muy divertido al protagonista.
La actuación de Ryan Gosling en general es bastante fuerte, lo cual es importante, pues es el personaje que ocupa la mayoría de esta narrativa. La película tiene mucho humor, y Gosling nos ha dejado saber en “Barbie” y “The Nice Guys” que posee un don para el humor bastante audaz. Sí pienso que hay ciertos momentos que no necesitaban tantos chistes, pero entiendo que ocupan una gran parte de la historia porque, sin ellos, Grace no es necesariamente el personaje más profundo. Esto no tiene nada de malo: es un protagonista sencillo porque la película no está necesariamente enfocada en su desarrollo personal, pero es un elemento para analizar sin duda alguna.
Es raro ver una película de ciencia ficción de este nivel hoy en día. Lo que hace que “Proyecto Ave María” resalte es que es un blockbuster de ciencia ficción con un énfasis significativo en la ciencia, pero manteniendo una cierta ligereza que la hace bastante aceptable y digerible para audiencias generales. Es un filme que vale la pena ver en cines y amerita disfrutar con tranquilidad.
La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.



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