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Manglaralto: El peligroso malecón que amenaza a las tortugas en peligro crítico

Manglaralto: El peligroso malecón que amenaza a las tortugas en peligro crítico

Manglaralto alguna vez fue sinónimo de mangles de gran altura, murallas naturales que hacen frente a desastres y cuna de vida acuática. Hoy, cada día es más difícil hacerle honor a su nombre. Se ha convertido en el lugar donde las autoridades no escuchan a la naturaleza, donde las tortugas importan menos que el cemento. Donde el alcantarillado prometido sigue en pausa, las calles se inundan donde se ofreció asfalto, y las obras que arrancaron con cinta y discurso terminaron en promesas y barro.

En ese contexto, la Prefectura de Santa Elena anunció a inicios de año una línea de crédito de 3,3 millones de dólares para construir un malecón que, según las autoridades, traerá progreso. Lo que no se ha explicado con la misma claridad es el costo ambiental: levantar una infraestructura de cemento, afectando una playa donde anidan tortugas golfinas —especie vulnerable— y tortugas carey —en estado crítico de extinción—. Ambas utilizan precisamente ese tramo costero como hábitat reproductivo.

Un prefecto que se contradice con sus propias palabras

El proyecto fue presentado por el prefecto José Daniel Villao con respaldo del Banco de Desarrollo del Ecuador. En una socialización pública, Villao aseguró que no se colocará infraestructura sobre los nidos ni se usarán maquinarias en la zona de anidación. Sin embargo, ante una pregunta directa sobre excavaciones y colocación de piedra en el área cercana, respondió: «exactamente, en este espacio tiene que excavarse y ponerse piedra abajo». La contradicción no es semántica, es técnica: excavar y rellenar modifica la morfodinámica de la playa, compacta la arena y altera el perfil que las tortugas necesitan para anidar.

El malecón, según las socializaciones del prefecto, contempla aceras, vía peatonal y vehicular, cabañas comerciales, un monumento tipo faro, pérgolas, áreas verdes, protección costera, baterías sanitarias y al menos 18 baños para los restaurantes. Este último punto abre otro frente: la Ley Orgánica de los Recursos Hídricos prohíbe el vertido de aguas residuales no tratadas en cuerpos hídricos. Instalar sanitarios en una zona de descarga hídrica sin un sistema de tratamiento técnicamente viable implica un riesgo directo de contaminación. El prefecto ha admitido además que la maqueta presentada no es definitiva, lo que significa que ni siquiera existe claridad sobre lo que se va a construir.

Ubicación del malecón (tomada de redes sociales de la Prefectura de Santa Elena), puesta en relación a nidos de tortugas localizados por el MAATE.
Planos prometidos, respuestas ausentes

El 21 de enero, 40 residentes presentaron una solicitud formal pidiendo la licencia ambiental, el código SUIA, el informe de socialización, el plan de protección de tortugas y estudios que garanticen la protección del sistema acuífero, pues Manglaralto es Sitio Demostrativo de Ecohidrología de la UNESCO. Un mes después, el 20 de febrero, se hizo un pedido ciudadano ante la Dirección Zonal 5 del Ministerio del Ambiente solicitando el registro de los últimos cinco años de anidación de tortuga golfina, el impacto ambiental de la infraestructura y el plan de manejo ambiental. No hubo respuesta.

La Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública establece en su artículo 34 que toda solicitud debe ser contestada en un máximo de diez días, prorrogables por cinco más con justificación. Este silencio no solo erosiona la confianza ciudadana: incumple un mandato legal.

El único que respondió fue el Banco de Desarrollo del Ecuador, el 7 de marzo, para decir que la información sobre el financiamiento está protegida por reserva y sigilo bancario, y que los planos, estudios y diseños deben pedirse directamente a la Prefectura. Es decir: la entidad que financia deriva al ejecutor, y el ejecutor no responde.

Una fundación solicitó además revisar si el Registro Ambiental emitido al proyecto es suficiente o si, por su área de influencia y potenciales impactos, requiere un instrumento más riguroso. El Código Orgánico del Ambiente, en su artículo 179, obliga a realizar un Estudio de Impacto Ambiental para proyectos de mediano y alto impacto antes de cualquier autorización. El propio Villao ha calificado la obra como de alto impacto social y económico. Si es así, la ley es clara sobre lo que se requiere antes de poner la primera piedra.

La Fuente – Periodismo de Investigación solicitó al prefecto José Daniel Villao la siguiente información: el informe completo de estudios ambientales, los planos arquitectónicos finales del proyecto, el detalle técnico del sistema de tratamiento de aguas residuales para las baterías sanitarias, cocinas y baños de las cabañas comerciales, la licencia o registro ambiental, y los términos concretos de la línea de crédito: condiciones de negociación, plazo y mecanismo de pago. La solicitud fue enviada hace más de dos semanas y hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

Nacimiento de tortugas contradice publicaciones del Ministerio

El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica aprobó el Plan de Acción para la Conservación de Tortugas Marinas 2020–2030, que identifica la urbanización frente a la playa, la iluminación artificial y la reducción de franja costera como amenazas directas a estas especies. Intervenir con excavaciones y estructuras permanentes en una playa de anidación no es solo un riesgo al hábitat reproductivo: la iluminación y la contaminación ambiental que traería el malecón generan confusión en las tortugas, impidiéndoles ubicarse y regresar al lugar que siempre fue su refugio.

La respuesta institucional hasta ahora ha llegado principalmente por redes sociales. El 1 de marzo, la Dirección Zonal 5 del MAATE publicó que el retiro de los cercos de protección de nidos en Manglaralto se hizo «una vez concluida la temporada de anidación y tras la verificación técnica de que los nidos habían completado su ciclo biológico». Dieciséis días después, el 17 de marzo, nacieron tortugas carey (especie en peligro crítico de extinción) en esa misma zona.

Respuesta de la Dirección Zonal 5 del MAATE

 

Segunda foto del 17 de marzo. En este lugar nacieron tortugas carey, luego de que la protección fuera retirada por las autoridades.

 

El Plan de Protección de Tortugas Marinas es explícito: la tortuga golfina anida durante todo el año y en el caso de la tortuga carey su anidación se contempla entre los primeros meses del año, entre enero y marzo principalmente. Los recién nacidos del 17 de marzo son la prueba más concreta de que la verificación técnica del ministerio fue incorrecta. La pregunta que queda sin respuesta es cuántos nidos fueron desprotegidos antes de completar su ciclo.

Fotos de nacimiento de tortugas carey del 17 de marzo
Una acción constitucional detiene, por ahora, la obra

Ante el silencio institucional —pues no entrega información sobre licencias, estudios, y no da respuestas dentro de los plazos legales— el abogado Milton Castillo y el periodista Franklin Vega interpusieron una acción constitucional de medidas cautelares (proceso 24571-2026-00084) a favor de las tortugas marinas golfinas, que será ampliada a las tortugas carey. La obra ha sido suspendida provisionalmente. La audiencia está fijada para el 7 de abril a las 10h00, cuando se determinará si la paralización de la obra se mantiene.

Un prefecto con obras inconclusas y nombrado en chats del caso Metástasis

La discusión ambiental ocurre sobre un terreno político que no puede ignorarse. El prefecto Villao aparece mencionado en conversaciones periciadas por la Fiscalía dentro del caso Metástasis: chats entre el capo del narcotráfico Leandro Norero y Xavier Jordán —ahora vinculado al asesinato de Fernando Villavicencio— en los que se habla de «12 palos» (12 millones de dólares) entregados a autoridades seccionales. El chat del 6 de septiembre de 2022 nombra explícitamente al prefecto de Santa Elena, José Daniel Villao, y al entonces alcalde de Salinas, Daniel Cisneros. Jordán estaba molesto porque los contratos habrían sido entregados a otras personas, por lo que unos $600.000 (el 5% de los 12 millones) no fueron entregados. Así Jordán le pidió a Norero “pegarles un susto” porque los acuerdos no se habrían cumplido.

Villao ha negado irregularidades y no enfrenta procesos por estas revelaciones.

Chats del caso Metástasis entre Norero y Jordán, periciados por la Fiscalía

 

A eso se suman cuestionamientos ciudadanos por más de una decena de obras inconclusas en distintos cantones de la provincia, y reportes periodísticos sobre millonarios gastos en publicidad y eventos, mientras comunidades siguen expuestas a inundaciones. El comunicador Robinson Del Pezo, asesinado tras denunciar casos de corrupción local en Santa Elena —entre ellos, las menciones del prefecto en el caso Metástasis y contratos de $4 millones de la Prefectura de Santa Elena entregados a Paco Alcoser (hombre de Jordán)— es un recordatorio de que en esta provincia levantar la voz puede costar la vida.

El asesinato de Robinson, reflejo mortal de la corrupción en Santa Elena

La pregunta de fondo

El malecón puede presentarse como progreso, pero si no se transparentan los estudios ambientales, si no se responde a la ciudadanía en los plazos que manda la ley, y si existen antecedentes de obras paralizadas y menciones en investigaciones penalies, la pregunta es inevitable: ¿cuál es la garantía de que esta obra se ejecutará conforme a derecho y con respeto al ecosistema?

Manglaralto no necesita otra obra inconclusa. Necesita que primero se resuelvan sus necesidades básicas. Muchos de los turistas que llegan a esta playa viene precisamente a ver el espectáculo natural en el que las tortugas son protagonistas. Porque cuando el cemento se seque, las tortugas ya no podrán regresar a la playa que alguna vez fue su hogar, su refugio. En esta playa, la huella más antigua no es humana. Es la de una tortuga que regresa cada año al mismo lugar, esperando que la arena siga ahí.

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