La lucha del nieto del fundador del Colegio Refous: preservando un legado educativo ante la crisis
El emblemático Colegio Refous, por el que han pasado escritores colombianos tan importantes como Mario Mendoza, Santiago Gamboa, Alfredo Molano y Ramón Cote enfrenta una crisis por cuenta del descenso en las matrículas. Luego de 70 años de éxitos educativos y desafíos, hoy se acogerá a la Ley 1116 de reorganización empresarial.
Ante la crisis, Santiago Jeangros, descendiente de Roland Jeangros, fundador del colegio, es quien se hará cargo del proceso de reorganización de la institución. Además de enfrentar la pérdida de uno de sus familiares (Daniel Jeangros, quien estuvo al frente del Refous durante diez años falleció el pasado 22 de junio de 2025) debe luchar por defender el legado de su abuelo Roland. Otro reto significativo consiste en ponerse al día con los pasivos de la institución, lograr la reestructuración y terminar de solventar los cambios del nuevo siglo.
Santiago recuerda lo importante que es ofrecer a la sociedad actual una buena formación académica con énfasis en matemáticas, sin dejar de lado una formación práctica con oficios como la carpintería o la cocina, todo dentro de un contexto rural. Siguiendo los lineamientos de Roland, para Santiago todavía es vigente aquello de que los seres humanos no deben pensarse lejos de la tierra, porque si olvidan su condición de pequeños seres que están de visita en el planeta, podrían pagarlo con una crisis ecológica, algo que ya se ve. Por eso, lugares como el Refous aún enseñan la conexión con la tierra y, en consecuencia, deberían ser preservados.
Al igual que el resto de la familia Jeangros, Santiago sabe que el número de estudiantes que buscan matrícula es cada vez menor, y comprende que hoy hay nuevas identidades, nuevas preferencias sexuales y que la autoridad ya no puede ejercerse mediante la férrea disciplina y la imposición. En resumen, sabe muy bien que debe continuar el legado de su abuelo realizando cambios sin poner en peligro las lecciones fundamentales que aprendió de él.
Roland, abuelo de Santiago, fundador
Diez años después de la muerte en 2016 del suizo Roland Jeangros, fundador del Colegio Refous, la comunidad de estudiantes, profesores y egresados sintió una orfandad y una incertidumbre sobre el futuro del colegio. Sin embargo, Daniel Jeangros, nieto de Roland, tomó la batuta durante nueve años en los que mantuvo el legado de su abuelo.
El Refous, un colegio privado ubicado en Cota, es reconocido por tener un estilo pedagógico único. Varios de sus egresados, entre ellos el escritor Mario Mendoza, recuerdan la costumbre de ir los sábados al colegio y tomar clases de cerámica, alimentos o agricultura. El colegio no cree solamente en la formación intelectual: los estudiantes también deben familiarizarse con trabajos prácticos como la agricultura o la carpintería.
Un modelo pedagógico original
Cuando Roland Jeangros todavía estaba vivo, tanto en la sede del Refous en Suba, como posteriormente en la de Cota, impuso una formación en matemáticas de orden “recreativo”. Los estudiantes no abordaban el mundo de los números y la geometría de manera directa, sino mediante el método Papy, una herramienta diseñada por el matemático belga Frédérique Papy, quien visitó varias veces el Refous. Junto al minicomputador de Papy, los profesores utilizaban las regletas de Cuisinare.
A manera de broma, los egresados recuerdan haber usado un “parqués” y unos “palitos de madera” para aprender matemáticas de vanguardia.

Esa era una de las razones por las cuales hacer intercambios estudiantiles no era fácil: si el estudiante no estaba familiarizado desde edad temprana con el método Papy, debía aprenderlo. Por su parte, los estudiantes que sí lo conocían, se veían en dificultades al enfrentarse a las asignaturas de Física, Química, Matemáticas modernas, Geometría e Informática. Había quienes no aguantaban la presión, y como consecuencia, perdían años u optaban por buscar otros sitios para acabar el bachillerato.
Era frecuente que solo se graduaran 60 personas al año, de las cuales solo la mitad nunca perdió ningún año. Hoy la situación es diferente y los índices de rechazo u abandono son menores.
A la formación “básica” de Papy, los estudiantes durante el bachillerato aprendían nociones de topológica, derivadas, integrales y geometría de fractales. Un detalle, aunque Roland Jeangros murió, las matemáticas aún siguen siendo fundamentales en el Refous. Tanto Daniel como Santiago Jeangros mantuvieron el énfasis en la importancia del uso de las matemáticas para formar el pensamiento.
Trabajo de campo
Otro punto que diferenció al Refous de varios colegios privados fue su formación tipo Kibutz, en la que el jueves, por ejemplo, un estudiante podía aprender Topología y el sábado tomaba cursos de cocina o cerámica. En palabras de Santiago Jeangros, y en armonía con la visión de su abuelo Roland, “sí, está perfecto que los estudiantes hagan exámenes en papel, anoten en sus cuadernos de papel y escriban en hojas de papel; pero también deben saber de la ciencia del trabajo de la madera, de la dificultad de preparar un plato y la complejidad del arte de arar la tierra”.

Roland Jeangros era amante del arte y varios escritores de renombre como Mario Mendoza, Santiago Gamboa, Alfredo Molano y Ramón Cote pasaron por el Refous
Fuente: Exalumnos Refous
En la visión de Roland Jeangros, la sociedad moderna adolece de una división de trabajo en la que gerentes y financistas, por ejemplo, obtienen riqueza exagerada comparado con aquellos a quienes dirigen, manejan y mandan. En esa misma línea de pensamiento, quienes gastan más horas y sacrifican más tiempo en las fábricas, oficinas u universidades son los que menos reciben.
La misma injusticia aplica a la relación entre el campo y la ciudad, donde los campesinos pierden con frecuencia las cosechas y cada vez más se abandona los cultivos, porque trabajar la tierra no es el mejor de los negocios. No obstante, si los alimentos dejan de llegar a las plazas de mercado, las metrópolis caerían en pocas semanas.
Dentro del Refous, los estudiantes debían estar en contacto con la tierra y con los trabajos manuales. Una visión afín a la de ciertas comunidades de judíos que, forjadas en la Europa del Este comunista, fundaron los Kibutz dentro de Israel. Los kibutz son comunas rurales donde se rompe la visión del trabajo tradicional en la que personas diferentes ejercen oficios particulares en el mismo lugar por días, semanas, meses y años.
Roland Jeangros estaba tan comprometido con su idea de romper la división del trabajo, que más de un estudiante lo recuerda sirviendo el almuerzo mientras preguntaba con su fuerte acento francés: ¿Quiere más, Monsieur?, como si fuera un empleado de la cocina.
Los cambios

El Refous marcó de manera diferente a cada uno de sus egresados y, por ejemplo, Brigitte Baptiste recuerda recibir sus primeras clases de ecología en sus años de estudiante, cuando el tema no estaba en boga.
Foto:Refous
Cuando Roland Jeangros murió en octubre de 2016, ya la institución adelantaba reformas. Con Daniel a la cabeza, el colegio implementó su página web, una transformación importante, pues durante años las directivas fueron alérgicas a cualquier tipo de publicidad. También se invirtió en la infraestructura, se levantaron laboratorios de robótica y se permitió a los estudiantes perder más materias.
Es bien conocida la disciplina cuasi militar del Refous, bajo la que los estudiantes debían ponerse de pie cuando el profesor entraba en el salón de clases. Si un alumno desacataba las órdenes y dejaba crecer su barba o su pelo, o usaba ropa no adecuada, como calzar botas, era aleccionado de inmediato por los instructores. Algo muy parecido ocurría con los teléfonos celulares, que estuvieron prohibidos, lo que hacía que muchos rebeldes los llevaran al colegio a escondidas.
Durante casi 10 años, Daniel Jeangros materializó el cambio del Refous y suavizó políticas. Su visión de reformista trajo aires de cambio al colegio hasta que lo alcanzó la muerte en junio de 2025. Hoy, en tiempo de Therians, de sexualidades no binarias y de Inteligencia Artificial, es Santiago Jeangros, descendiente de Roland Jeangros, fundador del Colegio Refous, quien debe enfrentar el proceso de reorganización de la institución.
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