La exitosa transformación del azúcar en ácido cítrico: el legado de Sucroal en 32 países
Sucroal, creada hace 60 años para produir ácido cítrico, sufrió un duro golpe cuando Petro rompió con Israel, a donde exportaba hasta casi USD 1.5 al año.
Con Gaseosas Postobón como negocio bandera, Carlos Ardila Lulle entendió pronto que debía controlar su materia prima: el azúcar. Ya conocía el Valle del Cauca y los ingenios desde que había vivido en Cali como gerente de Gaseosas Lux, donde compraba el azúcar para sus gaseosas. Así que, a finales de los 70, inició su ofensiva para quedarse con alguno y fijó su mirada en el ingenio Manuelita. Sus propietarios, los integrantes de la familia Eder, habían concluido por esos días el montaje de otra moderna instalación: el ingenio del Cauca (Incauca).
El empresario utilizó la misma estrategia con la cual se había hecho a Gaseosas Postobón: la compra sigilosa de acciones a propietarios minoritarios, en este caso herederos residentes en el extranjero, y así logró hacerse con el 49 % de las acciones del ingenio Manuelita. Tras enfrentamientos internos por el poder con Harold Eder en 1980, llegó a un acuerdo con la familia y tomó el control de Incauca (hoy el segundo ingenio más grande del país), mientras la familia Eder recuperó el control de Manuelita. Posteriormente, adquirió la mayoría del ingenio Providencia y el 40 % del ingenio Risaralda.
Aunque el azúcar fue su propósito inicial, Ardila Lülle aprovechó otros productos derivados de la producción, como el etanol y el ácido cítrico. También supo capitalizar el impulso que el gobierno de Álvaro Uribe dio al programa de biocombustibles en 2005, y puso en funcionamiento una planta de alcohol carburante, que en 2024 produjó unos 70 millones de litros de bioetanol, generando energía para el Sistema Interconectado Nacional a partir del bagazo de la caña.
La aventura del ácido cítrico
Sucroal es una empresa productora de ácido cítrico que inició operaciones en 1966 bajo el nombre de Sucroquímica Colombiana, justo en la época en que Ardila Lülle planeaba hacerse con el ingenio Manuelita. Creada por iniciativa de los ingenios colombianos junto al Instituto de Fomento Industrial, se concentró en agregar valor al azúcar colombiano mediante la producción y comercialización de subproductos como el ácido cítrico, ácido acético y alcohol.
Primera planta de Sucroal en 1963
Los socios fueron conscientes desde sus inicios que necesitaban mayores recursos en biotecnología y química para lograr sus objetivos, así que en 1968 se asociaron con la estadounidense Miles Lab, vendiéndoles el 51 % de las acciones. Miles Lab es la farmacéutica que lanzó en 1931 el popular medicamento “Alka-Seltzer”, que incluye ácido cítrico en sus componentes. Sucroal pasó a llamarse Sucromiles, accedió a tecnología avanzada para transformar la melaza en ácido cítrico, y, gracias al pacto andino, empezó a exportar a sus países miembros. Durante la década de los 70, la compañía se benefició de políticas de protección arancelaria frente a la crisis petrolera y realizó desarrollos innovadores en el negocio de esencias y sabores.
Cuando la farmacéutica alemana Bayer (con presencia en Cali desde 1955) compró las acciones de Miles Lab en Sucromiles en 1978, Ardila Lülle aprovechó el momento y se hizo con el restante 49 % de las acciones, formalizando su entrada en el negocio sucroquímico.
La compra de Bayer fortaleció la capacidad técnica de la empresa mediante alianzas con firmas globales como Celanese y Union Carbide, reorganizándose en 1985 en las divisiones de Ácido Cítrico y Alco-Química. Sin embargo, Bayer decidió vender su negocio cítrico a nivel mundial a Tate & Lynch, empresa resultante de la fusión de Henry Tate & Sons y Abram Lyle & Sons, que para 1921 refinaban aproximadamente el 50 % del azúcar en el Reino Unido, y que en 1998, tras adquirir una filial de Bayer, se convertiría en el principal productor de ácido cítrico en el mundo.
Con la entrada de Tate & Lynch, la producción de ácido cítrico escaló a 30,000 toneladas anuales, al mismo tiempo que se modernizaban algunas plantas para optimizar costos y reducir el impacto ambiental, y se construía una tercera para la obtención de citratos especiales para la producción de bebidas. Finalmente, en 2012, la Organización Ardila Lülle adquirió el 51 % que poseía la multinacional británica por USD 31.1 millones, asumiendo el 100 % de la propiedad, la cual renombró como Sucroal S.A.
Sucroal, que celebra 60 años de existencia en 2026, es un referente industrial en el país. Con una capacidad de producción que ronda las 100.017 toneladas anuales, la compañía opera tres plantas en la vía Cali-Palmira, en el departamento del Valle del Cauca, donde fabrica ácido cítrico, citratos, vinagre natural y productos de alcoquimia. Actualmente, se posiciona como el único productor de materias primas derivadas del ácido cítrico en el país y uno de los pocos en Latinoamérica.

Mauricio Velásquez, gerente general de Sucroal desde septiembre de 2021, quien se ha dedicado a fortalecer los clientes internacionales
Fue una de las 100 empresas afectadas por la decisión de Petro hace dos años de romper relaciones comerciales con Israel, a donde exportaba su ácido cítrico. El año anterior habían exportado a ese país USD 1,4 millones, un producto utilizado principalmente en la industria cosmética para evitar manchas de la piel, en medicina para combatir algunas infecciones y gastritis, así como en la fabricación de anticoagulantes, y en la industria alimentaria por sus propiedades antioxidantes y edulcorantes, en bebidas y confites.
Con la muerte de Carlos Ardila Lülle hace 5 años, sus herederos, Carlos Julio y Antonio José a la cabeza, han continuado al frente del holding empresarial que en sus catorce años ha construido en 32 países como Estados Unidos, Alemania y España.
El portafolio de exportaciones abarca ingredientes esenciales para la industria alimentaria como almidones, edulcorantes, fibras y aditivos utilizados en bebidas, lácteos, nutrición especializada y alimentos procesados. En 2024, sus ventas alcanzaron los $643.314 millones, sustentadas en un catálogo de productos diversificado que atiende desde la industria alimentaria con edulcorantes y aditivos, hasta sectores de la construcción, el cuidado personal y la agroindustria con solventes y fertilizantes.
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