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Entrevista de Jorge Rodríguez con Olavarrieta: ¿Cambios en el Chavismo y su Estrategia Política?

Entrevista de Jorge Rodríguez con Olavarrieta: ¿Cambios en el Chavismo y su Estrategia Política?

Jorge Rodríguez fue entrevistado por Luis Olavarrieta. En sí, ya esto es noticia. El chavismo, acostumbrado a declarar solo ante sus propagandistas en VTV, le concede una entrevista a un periodista independiente. Otro logro del 03 de enero.

“Marcar la cancha”

Usando una expresión del propio Rodríguez, en esta entrevista el chavismo busca “marcar la cancha” de cuál será su estrategia para los próximos meses.

En primer lugar, el régimen seguirá insistiendo en el clima de opinión actual que parece favorecer la reconciliación, el perdón y el consenso. (Durante la entrevista, Rodríguez mencionó la palabra “consenso” más de 15 veces).

Este clima de opinión y reformas es lo que el chavismo denomina “el nuevo clima político del país”.

Economía sí, democracia… puede esperar

Las prioridades del chavismo están claras: buscarán avanzar lo más que se pueda en las reformas económicas, con el ojo puesto en el salario y los servicios públicos.

Capturado Maduro, el chavismo “tecnocrático” (si es que tal cosa existe) buscará construir “una gestión” que mejore su aceptación entre los venezolanos y que convenza a Washington de aceptar en Caracas un experimento a lo Singapur o China: mayor libertad económica, control político.

Veo poco probable, por no decir imposible, que la Casa Blanca de Trump acepte esto.

Y si bien Maduro dejó la vara bajita en cuanto a la “gestión del chavismo”, lo cual juega a favor de los Rodríguez para mostrar mejoras en la aceptación popular, no podemos olvidar cuál ha sido la habilidad en la que el chavismo ha sido sobresaliente estos 27 años: su capacidad para destruir.

Los errores del chavismo

Durante la entrevista, Rodríguez admitió cosas interesantes. Dijo, por ejemplo, que la expropiación de Agroisleña había sido un error y que la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos venía a mostrar que ellos estaban dispuestos a no insistir “en esos dogmas que no le sirven a la gente”.

También dijo que estaba garantizada la libertad de expresión y el periodismo en Venezuela. Mientras tanto, CONATEL mantiene bloqueados decenas de portales digitales en el país.

Cuando se le preguntó por los próximos pasos de la AN chavista, dijo que en los próximos días aprobarían una nueva Ley de Minas (para facilitar el comercio de oro, diamantes y tierras raras) y una ley para facilitar los trámites. Dijo que contemplaban “revisar algunos elementos”, mas no derogar, la Ley Contra el Odio.

¿Y las elecciones?

No se apuró en dar una fecha. Al contrario, insistió en la necesidad de que estos comicios fueran consensuados, “en su fecha y modalidad”, y afirmó que primero hay que “fortalecer la institución del voto”.

Esto confirma la tendencia actual del proceso político en Venezuela: la agenda económica va en jet privado, mientras que la agenda política, por intención deliberada de los Rodríguez, va en morrocoy.

Pero Jorge mencionó una palabra clave para las elecciones: garantías. Para que todos, “los ganadores y perdedores”, se sientan tranquilos con los resultados. Para ello, hay que construir “un camino previo”.

De momento, y a falta de mayores señales del chavismo en las reformas democráticas, ese “camino previo” suena más a una estrategia de dilación para ganar tiempo, que a un verdadero convencimiento de la élite chavista de que van a dejar el poder y se producirá la alternancia política.

Llamó a dejar atrás las opciones de suma cero y dejó una de esas frases que mezclan confesión y falsa equivalencia: “El problema es que nosotros somos malos perdedores (¿admíte derrota del 28J?), pero ustedes son malos ganadores”.

Como si el chavismo no hubiese vaciado de competencias a la AN 2015, quitado presupuesto a las gobernaciones y, en general, anulado todo el poder político ganado por la oposición en 27 años de elecciones nacionales, parlamentarias, regionales y municipales.

Pero, en fin, este es el tipo de frase hueca que encanta a los normalizadores y que citan hasta la saciedad para insistir en la idea simplista de “los dos bandos”.

Jorge dice, Delcy hace

En cuanto a la dupla que hace con su hermana, sintetizó bien su operación: Jorge habla, Delcy hace.

Preguntado por posibles reformas en el Poder Judicial, más allá de la salida de Tarek de la Fiscalía, dijo que aún no había consenso en el chavismo sobre ese tema.

Venezuela y EEUU: una relacion cortés

Finalmente, habló sobre la relación de Venezuela y Estados Unidos. Dijo que es cortés pese a lo ocurrido el 03 de enero. Jorge se refirió tres veces en la entrevista al 03 de enero. Evitó calificarlo. Nunca lo llamó secuestro; solo dijo que había sido una “gran mancha”.

Luego procedió a explicar el rol de Venezuela en el mercado petrolero global como si se tratara del mejor de los liberales: que nuestro país siempre ha sido el socio más confiable y el mayor suplidor de energía a EE. UU.

En general, en esta extraña e inusual entrevista de Jorge con Olavarrieta, mantuvo un tono moderado que solo pudo forzar el tutelaje de EE. UU. luego de la captura de Maduro. Y aun con esto, hay una clave que no podemos perder de vista: el chavismo sigue trazando su línea roja en aquellos políticos de oposición que “pidieron intervención”. No los incluyen ni los reconocen en su discurso. Es evidente que es un tema delicado en la base y que puede generarles enormes costos.

La llegada de María Corina Machado a Venezuela en las próximas semanas será un formidable desafío a la cohesión chavista. ¿Será suficiente el tutelaje americano para evitar que el chavismo ceda a su impulso más primario y vuelve a las andanzas que le dicta su vocación totalitaria?

Lo veremos.

Mientras tanto, ojalá más chavistas (del PSUV, no de los que van a diario a Globovisión) sigan yendo a espacios independientes con periodistas que les hagan preguntas, y no con empleados cuyo salario depende de no hacer arrechar a sus superiores dentro del partido.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.

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