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Amigos de Petro: El auge de Colven y el petróleo venezolano en el nuevo escenario energético

Amigos de Petro: El auge de Colven y el petróleo venezolano en el nuevo escenario energético

Empresarios colombianos próximos al círculo cercano de Gustavo Petro también se han unido a la fiesta petrolera que, sin mucho ruido, comenzó hace dos años en torno al botín energético venezolano. Sus nombres resaltan por ser parte de una compañía favorecida por la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez Gómez, quien les otorgó dos Contratos de Participación Productiva (CPP) mientras aún era ministra de Petróleo y antes de la captura de Nicolás Maduro en territorio venezolano por fuerzas élite estadounidenses el pasado 3 de enero.

Hasta el año pasado, Delcy Rodríguez se ocultó en el secretismo de la Ley Antibloqueo para repartir casi de forma confidencial estos CPP que, en la práctica, suponen una forma de privatización de la actividad petrolera en Venezuela al ampliar las concesiones y beneficios para los socios privados, derrumbando el esquema de las “empresas mixtas”, promovidas durante años por Hugo Chávez, donde el Estado siempre tendría la participación mayoritaria con, al menos, el 51% del negocio.

Pero con la rápida reforma de la Ley de Hidrocarburos, aprobada el pasado 29 de enero por la Asamblea Nacional, los CPP dejaron de estar en la sombra. Bastaron dos sesiones parlamentarias -lideradas por el hermano de Delcy Rodríguez, Jorge- para que esta modalidad fuera legalizada como la nueva figura contractual que utilizará Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Días antes, el 26 de enero, Delcy Rodríguez ya la había calificado como un “modelo exitoso” e informó que, hasta el momento, Venezuela había firmado 29 CPP.

El rango de beneficiarios por los CPP es amplio, pero destacan figuras conectadas muy de cerca a la nomenclatura de la autodenominada “Revolución Bolivariana”, tal y como lo ha reportado Armando.Info. A la cabeza se encuentra Harry Sargeant III, el magnate petrolero estadounidense, amigo de Donald Trump y quien llegó a tener una relación tan cercana a Nicolás Maduro que este lo llamaba “abuelo”, según reportó esta semana el diario Wall Street Journal. También un selecto grupo de empresarios ecuatorianos vinculados a exfuncionarios del expresidente Rafael Correa fueron recipients de un CPP, al igual que sociedades manejadas por contratistas del régimen venezolano como Alex Saab Morán y el empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, ambos sancionados por el Departamento del Tesoro.

Documentos obtenidos para esta investigación entre Armando.Info y el medio independiente colombiano La Silla Vacía confirman que Colven Business & Corp, creada por Danilo Romero Gómez, compadre del presidente colombiano, entró en la lista de las empresas beneficiadas al obtener dos CPP para explotar y comercializar petróleo de los estados Apure y Barinas, al suroeste del país y cercanos al departamento de Arauca colombiano, cuyas reservas probadas representan poco más de la mitad de las que posee toda Colombia.

Romero y Petro tienen una amistad de décadas. El vínculo es tal que fue Romero quien pagó el viaje a Florencia, Italia, de Petro para celebrar su victoria en la elección presidencial de 2022. Romero y su esposa son padrinos de la hija menor de Petro, y Petro y su esposa, a su vez, son padrinos de uno de los hijos de Romero.

Cuando Petro llegó a la Presidencia de Colombia, Romero fue uno de los personajes que se manejó como opción para ocupar puestos ministeriales; varios de sus familiares han recibido cargos y contratos estatales y, entre tanto roce con el poder, él mismo ha sido salpicado en escándalos de corrupción que involucran al Grupo Ecopetrol, la petrolera organizada como sociedad anónima en la que el Estado colombiano controla casi el 90% de las acciones.

Gravitando en torno al poder

Colven Business & Corp fue registrada en Bogotá el 10 de octubre de 2022, apenas dos meses después de la llegada de Gustavo Petro al Palacio de Nariño, sede del Poder Ejecutivo. Danilo Romero fue socio de la empresa hasta octubre de 2024, pero entre los accionistas y directivos aún están su sobrino Diego Martínez Plata y el empresario venezolano Jesús José Rafael Velásquez Gamero, quien fue miembro de la junta directiva de otra empresa de Romero registrada en Colombia con el nombre de Energías & Combustibles.

A esto se suma que el representante legal de Colven es Hernando Villamizar Pinto, quien también figura en Carbones de Toledo y Energía & Combustibles (actualmente en liquidación), propiedad de Romero.

Al ser consultado para este reportaje, Romero recuerda que a pesar de estos nexos fue “accionista inicial” y marca distancia con la compañía. “Desde abril de 2024 tomé la decisión de retirarme del proyecto (…) Desde octubre de 2024 no tengo relación accionaria ni interés mercantil por Colven”, manifestó por escrito.

Pero el vínculo de Colven Business & Corp con el presidente Petro no se limita a su compadre. Gregorio Grau Pujadas también participa en Colven, pues junto a Martínez Plata y Velásquez Gamero han rotado como directivos de Colenergy Group S.A., una sociedad panameña creada en mayo de 2024 y que desde agosto de ese año controla el 97% de las acciones de Colven Business Corp.

Gregorio es el hermano de Manuel “Manel” Grau Pujadas, un empresario catalán nacionalizado de forma exprés por el mandatario colombiano en noviembre de 2022, apenas tres meses después de asumir el poder. A “Manel” se le vio en noviembre pasado en Suecia junto a Verónica Alcocer, esposa de Gustavo Petro, cuando el medio sueco Expressen reveló que Alcocer vive en un apartamento de lujo en Estocolmo, la capital de ese país. En enero de 2023, fue quien acompañó a la primera dama colombiana en una visita oficial a Venezuela.

Gregorio Grau Pujadas también comparte sociedad en República Dominicana con el venezolano Velásquez Gamero. Este empresario, de 48 años, es accionista en Venezuela de al menos tres empresas, según el Registro Nacional de Contratistas (RNC). Con una de ellas, Logística & Suministros TJ, contrató para Pdvsa el “servicio de suministro de catering para eventos y actos”. Ninguna de sus empresas contestó los correos en los que se solicitó una entrevista con Velásquez Gamero.

Consultado sobre su relación con Velásquez Gamero, Danilo Romero indicó que lo conoce como “jurista” y “experto en temas de estructuraciones societarias para proyectos del sector de hidrocarburos”.

En cambio, fuentes ligadas al negocio petrolero en Venezuela relacionan a Velásquez Gamero con Nicolás Maduro y con Luis Alberto Salas Arguello, un venezolano de 72 años, que en 2022, cuando todavía Gustavo Petro estaba en campaña electoral, fue clave para el acercamiento con Maduro, según reseñó El País. El diario español lo describió como un “empresario del que apenas hay información en Google”. Aunque está dedicado a los negocios, Salas Arguello tiene una huella política cercana a Maduro, pues hasta 2006 trabajó en la Asamblea Nacional, según el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Maduro fue diputado entre 2000 y 2006.

Negocio fronterizo

En su página web, ahora inactiva, Colven Business & Corp se presentaba como la empresa que “lidera la conexión estratégica entre Colombia y Venezuela”. Allí también ofrecían servicios de minería y transmisión de energía eléctrica.

Sin embargo, hasta que el año pasado Colven Business & Corp se hizo con los dos contratos para explotar y comercializar el crudo venezolano de los yacimientos petrolíferos de Apure y Barinas, la compañía no mostraba una trayectoria petrolera o incluso empresarial digna de mención.

Para ser más específicos, los balances contables no muestran el músculo necesario para un negocio como el conseguido en Venezuela. Al contrario, los números de la empresa estaban en rojo. En 2024, dos años después de su creación, Colven reportó en Colombia un patrimonio negativo de 99 millones de pesos, unos 26.000 dólares al cambio actual, y pérdidas de 199 millones de pesos, equivalentes a otros 53.000 dólares. Esas cifras están muy lejos de lo que se requiere para invertir en campos petroleros de cualquier dimensiones.

Aunque los campos sobre los que tiene permiso para explotar en Venezuela no están en la Faja Petrolífera del Orinoco, al sur del país y con las mayores reservas de hidrocarburo del planeta, el negocio conseguido por Colven Business & Corp es muy atractivo: estimaciones de Pdvsa indican que las reservas probadas de petróleo en la cuenca Barinas-Apure suman 1.114 millones de barriles, un poco más de la mitad de las reservas totales de Colombia, que se estiman en 2.035 millones de barriles, según el Ministerio de Energía y Minas de ese país.

Los documentos de Pdvsa obtenidos para este reportaje revelan que en Apure la producción de Colven en diciembre pasado llegó a 5.100 barriles de petróleo por día, mientras que en Barinas el resultado fue de 8.100 barriles diarios. “En poco tiempo podrían sumar 50.000 barriles por día y con poca inversión”, explica un empresario petrolero venezolano que prefiere el anonimato. Calcula que con un gasto de entre 75 y 100 millones de dólares, podría duplicar la producción al cierre de 2025.

Otra ventaja es que el área a explotar, además, se encuentra a pocos kilómetros del área petrolera de Caño Limón, en el Arauca colombiano. “Las posibilidades en esa zona son de miles de millones de dólares. Si los países acuerdan, sólo tendrían que poner 9 kilómetros de tubo para conectar los hidrocarburos de los dos países”, añadió un empresario petrolero colombiano enterado de los detalles de ese negocio.

El principal desafío, advirtió la fuente venezolana, es la presencia del grupo guerrillero ELN en esa zona fronteriza. Colven Business & Corp no respondió a la solicitud de entrevista enviada por correo electrónico.

De los documentos mercantiles de Colven también se infiere que el ojo siempre estuvo puesto en la parte venezolana de la frontera. Un año después de registrada, en noviembre de 2023, cuando aún Danilo Romero era accionista, se autorizó “establecer sucursal (es) en Venezuela con el fin de que se administre la negociación en pro de la ejecución del objeto social de esta sociedad en ese país”.

Para ese momento las relaciones diplomáticas y comerciales entre los dos países se habían restablecido tras la interrupción entre 2019 y 2022 durante el mandato del expresidente Iván Duque. Uno de los primeros negocios que buscaron varios grupos empresarios colombianos fue el de la exportación de gas natural desde Venezuela a Colombia a través del gasoducto Antonio Ricaurte que conecta a la costa oriental del Lago de Maracaibo, en el Zulia, a Punta Ballenas, en la Guajira colombiana.

Sobre el interés de entrar al negocio petrolero en Venezuela, Danilo Romero mencionó que en 2023 “ante el levantamiento temporal de las sanciones” de Estados Unidos contra el régimen de Maduro, decidieron “establecer una sucursal”, pero que mientras tuvo el vínculo formal con la compañía “la sucursal no se implementó, y desconozco lo sucedido desde la fecha de mi retiro”.

Gustavo Petro ha insistido en la conveniencia de importar gas venezolano, mientras que el Ministro de Energía y Minas de Colombia, Edwin Palma Egea, ha ido un poco más allá y ha propuesto también que compañías colombianas “participen en la exploración, producción y transporte de crudo y derivados” en Venezuela, según expresó en la red social X -antes Twitter- el pasado 30 de enero.

El progresivo levantamiento de las sanciones financieras contra el petróleo venezolano que la administración Trump adelanta hacen más factible lo que planteó el ministro colombiano. Y ya Colven Business & Corp lleva ventaja.

Sin olvidar a Ecopetrol

De la corta historia de Colven Business & Corp también surggen otras conexiones. El abogado Alfonso Camilo Barco Muñoz fue socio minoritario y representante legal entre mayo de 2023 y julio de 2024. El 8 de agosto de 2024 oficializó su renuncia y doce días después fue nombrado vicepresidente corporativo de finanzas y valor sostenible de Ecopetrol.

Ecopetrol está presidida por Ricardo Roa, quien fue el gerente de la campaña electoral hace cuatro años de Gustavo Petro y hoy enfrenta una investigación de la Fiscalía por irregularidades en el financiamiento de la campaña. Danilo Romero, el compadre de Petro, ha aparecido en denuncias de posible corrupción en negocios relacionados con Ecopetrol.

Romero conoce a Barco desde la infancia, pero negó haber influido en ese nombramiento ante Ecopetrol. Por su parte, Barco Muñoz explicó por escrito que llegó a esa posición ejecutiva tras un “proceso competitivo de más de 3 meses, liderado por una firma internacional de cazatalentos”.

Sobre su relación con Romero, manifestó que “no le consta” el lazo de compadrazgo con el presidente colombiano. “Lo que sí puedo decir es que conozco al señor Danilo Romero de mis épocas de infancia, lo identifico como hombre de familia y de negocios, pero no tengo ningún vínculo ni relación con él en la actualidad”.

El paso de Barco Muñoz por Colven Business & Corp no aparece en el perfil de su nombramiento en Ecopetrol, pese a que fue su responsabilidad más reciente antes de llegar a la petrolera colombiana. Sobre esto, explicó que “Colven fue uno de los varios clientes que asesoré durante mi etapa como asesor independiente, ser su representante legal no constituye una experiencia laboral”.

Insistió en que mientras estuvo en Colven, la compañía no había conseguido los CPP para explotar petróleo en Venezuela y que no existe un “conflicto de intereses” en su salto a Ecopetrol. “Fueron expresamente expuestas todas mis relaciones contractuales y comerciales, incluyendo por supuesto, a Colven”, señaló.

En noviembre de 2025, en la empresa Colenergy Group SAS, la propietaria del 97% de las acciones de Colven Business & Corp, se realizó un cambio en los directivos de la empresa. Todos los nombres relacionados con el entorno amistoso de Gustavo Petro desaparecieron de sus cargos, pero su huella ya estaba marcada.

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