André Janones: El joven crack de las redes sociales que llevó a Lula a la victoria electoral en Brasil
En la tarima de la victoria, Luiz Inácio Lula da Silva, miró hacia los miles de seguidores y emocionado apuntó hacia el hombre de la camiseta amarilla que estaba a su espalda. Era André Janones, lo llamó “nuestro general” y le agradeció el triunfo de esa noche en Sao Paulo. La multitud ovacionó al diputado de 42 años, que abrazó al ganador y lloro.
André Jonanes había sido el arquitecto de un triunfo que 20 días antes no tenía visos de poder lograrse. Conocido como el general de las redes, contagió de entusiasmo no solo a la militancia del Partido de los Trabajadores, sino a las bases populares de regiones como el Estado de Minas Gerais que le habían dado el triunfo al Lula en el pasado.

André Janones recubió el agradecimiento de Lula en vivo y en directo frente a miles de seguidores en un momento conmovedor.
Acudió a la emocionalidad y no a los argumentos ni los discursos, reconvirtiendo al candidato querido por los brasileños: humano, jovial, optimista y a través de micro videos lo reconectó mediante el canal de WhatsApp que llamó “Ejército de Lula”. Este arrancó con 90.000 seguidores un día después de la derrota en primera vuelta y superó los 10,5 millones embelesados cuya única tarea era replicar los micro mensajes audiovisuales de un político cercano, incluso gracioso y divertido.
La diferencia.
PP y Vox han llenado estos días las redes sociales con vídeos creados con IA para atacar a la izquierda. Como hacen Trump, Milei o Bolsonaro.
La reacción de la izquierda: amenazar con demandas legales, que con la judicatura actual no van a ningún lado.
Lo que hizo el equipo de Lula: se apropió de la IA y le dio la vuelta👌
https://t.co/184lLNadQb
— Víctor Egío (@EgioVictor) October 26, 2026
El resultado fue contundente: los abstencionistas disminuyeron 1,87 puntos porcentuales. Al final, Lula le sacó una ventaja de 3 % al senador Flávio Bolsonao lo que significaron 2.139.645 votos de diferencia a favor de Lula da Silva, en la elección presidencial más reñida de la historia democrática reciente de Brasil.
El espacio digital lo tenía colonizado la ultraderecha y fue a las manos del diputado por el, elegido para liderar esa lucha. El principal argumento de Janones era que no se podía responder a la “provocación digital” de la extrema derecha con largos y argumentados discursos y que se debía apelar al lenguaje claro y a las emociones.
Durante tres semanas, puso diariamente “misiones digitales” a los seguidores, desde republicar videos, comentar masivamente contra Bolsonaro o generar búsquedas masivas positivas por Lula en Google.
El diputado también promovió la adhesión de los electores a “tendencias”, como la orientada a publicar su voto con la bandera de Brasil y haciendo la “L”. En la recta final, aumentaron los microvideos hechos con IA como los que mostramos aquí, también apostó por transmisiones en vivo, con la presencia de Lula y de artistas, que llegaron a extenderse hasta 24 horas en la víspera de las elecciones, e incentivó la salida de manifestantes a las calles.

Soy mariscal en el ejército del general Janones, dijo el propio Lula en una transmisión junto al líder digital que terminó sembrando miedo a Bolsonaro y quitándole votos en zonas clave, mientras movilizaba los abstencionistas.
Jonanes tenía bien montada su estrategia. No solo es un activista digital, sino un político de Minas Gerais, estado de 21,5 millones de habitantes, 17 % de los cuales viven por debajo de la línea de la pobreza, y es el segundo distrito electoral más grande con 16 millones de electores, después de Sao Paulo. En Brasil hay un axioma: quien gana en Minas Gerais, gana la presidencia.
El cobrador de pasajes de bus que se disparó en una huelga de camioneros
Antes de movilizar los millones de electores que le dieron a Lula un cuarto mandato, Jonanes fue cobrador de pasajes de autobus en Minas Gerais, donde se abrió paso a fuerza de becas universitarias hasta graduarse de abogado por la Universidad do Estado de Minas Gerais (UEMG), en la que estudió entre 2004 y 2008.
En 2016, compitió por la alcaldía de Ituiutaba (Minas Gerais), su ciudad natal, donde se hizo conocido por trabajar gratuitamente como abogado para pacientes que buscaban atención en el Sistema Único de Salud (SUS).
Su verdadero título universitario no lo alcanzó en las aulas, sino en las redes. Fue durante una huelga de camioneros en que grabó un video en apoyo a los manifestantes en 2018, con lo que tuvo millones de visualizaciones que le dieron un liderazgo impensado. Desde allí fue fácil montarse en la ola digital para llegar a la política, que lo llevó a ser diputado. Ese mismo año, llegó a la Cámara.
Para entonces, era un afiliado al PT que había llegado durante el primer mandato de Lula en el 2003. Estuvo hasta el 2012 desencantado del partido que había incumplido las premisas que lo habían seducido.
En 2020, los videos del parlamentario volvieron a viralizarse durante la pandemia de covid-19, en una campaña para mantener en 600 reales el monto de la ayuda de emergencia pagada por el gobierno federal, entonces encabezado por Jair Bolsonaro (PL).
Volvió a ser diputado en 2022 y hasta tuvo arrestos para aventurarse a una candidatura presidencial que no cuajó desde un pequeño partido de centro. Fue entonces cuando decidió apoyar a Lula en las elecciones que ganó Jair Bolsonaro.
Lula: «Eu aprendi, nesse 2º turno, a grande lição da minha vida: quando o governante não sabe o que fazer, ele pergunte ao seu povo que o povo saberá» https://t.co/BPIGFHwqd7
— Fábio Felix 🏳️🌈 (@fabiofelixdf) October 26, 2026
En 2024, llegó a ser objeto de un pedido de destitución por una acusación de “rachadinha” (la apropiación de una parte del salario de los asesores o empleados públicos por parte del político que los contrató) dentro de su despacho, pero el caso fue archivado por el Consejo de Ética.
Al año siguiente, el órgano decidió suspender su mandato por tres meses por haberse referido al diputado federal Nikolas Ferreira como “Nikole” y “chupetinha” durante un discurso.
En la campaña de este año, además de producir contenidos destinados a las redes, también acompañó a Lula en actividades en Minas Gerais y en el debate de Band, el primero entre Lula y Flavio. Después del programa, se sintió mal y tuvo que ser internado en la unidad de terapia intensiva de un hospital de Sao Paulo debido a un cuadro de arritmia cardíaca.
Un método con duras controversias
Su método no está exento de duras controversias. Su estilo le ha valido varios embates con la Justicia Electoral y con sus rivales políticos, quienes lo acusan de desinformar y orquestar campañas de acoso coordenado.
El propio Tribunal Superior Electoral (TSE) mantuvo al ‘Ejército’ bajo la lupa durante las tres semanas de campaña. El canal ha sido masivamente denunciado, dado de baja, y luego restablecido.
Durante la campaña, el PT había cuestionado públicamente el funcionamiento de plataformas como Meta y X, y Meta negó las acusaciones de sesgo político.
Tras la victoria, Lula también aludió a ese terreno de disputa. Esta fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión que vino desde afuera a través de las plataformas digitales, y vamos a tener que regularlas, dijo en su discurso en Sao Paulo.
Pero con Jonanes al lado de Janja, pidió que el “Ejército” que no se desarme, que siga en actividad y que lo ayude a sostener un gobierno que plantea múltiples desafíos. “Este mi cuarto mandato será el mejor mandato que un presidente haya hecho jamás en la historia de este país». Lo dicho.
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