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Leopoldo López: El Pastuso que Tradujo La Odisea un Siglo Antes del Fenómeno Cinematográfico

Leopoldo López: El Pastuso que Tradujo La Odisea un Siglo Antes del Fenómeno Cinematográfico

Al mismo tiempo que Ulises llegaba a Ítaca en su traducción del clásico de la literatura universal, Leopoldo López alcanzaba el final de su vida, consumido por el alcohol. Tenía 49 años y la vida aparente resoltada, sin ninguna necesidad económica ni mayores sobresaltos que le arrebataran la tranquilidad.

Estudió derecho en la Universidad de Nariño. Fue juez del circuito y magistrado del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto. Sin embargo, tal como Ulises atendió el llamado de unirse a la Guerra de Troya, cuando a López le llegaron desde Ecuador las tablillas metálicas con el alfabeto griego, dejó los estrados y los expedientes judiciales para encerrarse en la soledad de su estudio y traducir a los clásicos griegos en una batalla personal.

De este modo, se convirtió en el primer y único colombiano —además pionero en Latinoamérica— en traducir e imprimir la Odisea de manera íntegra, bilingüe y en verso directamente del griego original. Una hazaña digna de los relatos traducidos.

 - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La Odisea - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La OdiseaHimnos de Homero también traducidos por Leopoldo López.

Desde entonces, La Odisea se mantiene tan vigente como hace más de 2 mil años, cuando Livio Andrónico la tradujo por primera vez del griego al latín. O desde hace 90, cuando salió a la luz la primera traducción del pastuso Leopoldo López. Muestra de ello es la recién estrenada película de Christopher Nolan, que se incorpora a la lista cinematográfica iniciada en 1911 y continuada en 1954, 1968, 1997 y, más recientemente, con The Return (2024), de Uberto Pasolini.

 - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La Odisea - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La OdiseaNolan elijió al conocido rapero Travis Scott para interpretar a Demódoco, al ver una conexión entre el ritmo de la poesía oral griega y el rap contemporáneo.

El valor de la cinta de Nolan no radica únicamente en términos monetarios, donde ha superado los 1.000 millones de dólares en taquilla, sino en su capacidad de mantener vivo el diálogo con Homero, aunque nadie sepa, a ciencia cierta, quién era ese personaje, si era un poeta ciego o era muchos.

Del mismo modo, nadie sabía quién era Leopoldo López cuando sus traducciones autopublicadas salieron a la luz con el sello de la imprenta Tipografías Atenas. En 1937, solo había tres traducciones de La Odisea en español. Los traductores prefierían dedicarse a La Ilíada: el poema universal, por excelenicia, de la guerra.

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El pastuso, en cambio, se le midió a la homérica aventura de traducir La Odisea, el poema del regreso a casa, una tarea nada sencilla, empezando porque los versos hexámetros en los que está escrita la obra original no tienen ningún equivalente en el español, lo que lo llevó a hacer su versión con elegantes endecasílabos sueltos.

 - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La Odisea - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La OdiseaLeopoldo López fue el primer nariñense en recibir el reconocimiento de la Cruz de Boyacá.

Esta pasión de López por los griegos empezó desde niño cuando aprendió latín en el Colegio del Seminario, unas aulas de jesuitas que bajo estrictos métodos pedagógicos le enseñaron todo sobre el antiguo mundo griego, incluido su idioma. Esta formación con bases religiosas se complementaba en casa bajo la instrucción de su padre, un sacerdote católico que ejercía en la diócesis de Pasto.

Odiseo, el personaje principal de La Odisea —también conocido como Ulises en las versiones latinas—, fue condenado a diez años de naufragios y extravío cuando, cegado por el orgullo, le reveló su verdadero nombre al cíclope Polifemo. Así mismo le ocurrió al abogado Leopoldo López, quien nunca se pudo casar ni tener hijos por haber revelado a los parientes de su amada el secreto de su origen: ser hijo de un cura, confesión que jamás le perdonaron.

A raíz de este destierro del mundo paternal, López se compró una vieja casona colonial en ubicada en la Carrera 22 número 17 – 31, a pocas casas de donde actualmente se ubica el Santuario Nuestra Señora de la Merced, la cual transformó en un museo con más 220 cuadros de pintores coloniales y europeos.

Además, coleccionó armas de fuego, espadas toledanas y manuscritos en pergamino de los siglos XVI y XVII. Pero, rodeado de sus invaluables colecciones, recibía los momentos de melancolía, en los que ningún cuadro ni manuscrito eran capaces de darle el consuelo que encontraba entre botellas de chapil, el aguardiente tradicional de Pasto, que se hace a partir de la fermentación de caña.

La otra odisea por rescatar la memoria de Pasto

López no solo era un apasionado por los griegos, años antes de fundar su imprenta Tipografías Atenas, fundó junto al historiador Sergio Elías Ortiz el Boletín de Estudios Históricos. En esta revista se publicaron 108 números en los que se analizaban eventos como La Batalla de Cuaspud, conflicto armado entre Colombia y Ecuador, donde se criticaron las actuaciones del general Tomás Cipriano.

Con el asomo de la muerte, según le contó uno de los sobrinos de López, Jorge Darío Pérez, al diario El Tiempo, el pastuso se lamentaba de que su vida hubiese sido tan corta. Sin embargo, no hubo queja que valiera para que la muerte lo esperara unos cuantos años más. Tras su partida en 1939, el Congreso de la República aprobó la Ley 96 del 21 de diciembre de 1940, con la que adquirió la propiedad de las traducciones que López hizo de Virgilio, Homero y Esquilo por un valor de 10.000 pesos de la época.

 - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La Odisea - El pastuso que tradujo a Homero casi un siglo antes del fenómeno mundial de la película La OdiseaEjemplares de la Odisea traducida por Leopoldo López se encuentran en la Universidad del Rosario, la Biblioteca Nacional y en El Museo Taminango de Artes y Tradiciones Populares de Nariño.

Finalmente, al igual que Ulises, quien al pisar las tierras de Ítaca descubrió que su esposa Penélope no lo reconocía tras haber estado 20 años fuera de casa, Leopoldo López terminó hundido en las sombras de un injusto olvido.

Actualmente, en su natal Pasto le hacen homenajes como el Centro Cultural Leopoldo López Álvarez. Sin embargo, después de que sus familiares se repartieron la casa-museo, tan solo Ignacio Rodríguez Guerrero, uno de sus alumnos, continuó traduciendo a los clásicos griegos y romanos. De las traducciones de su maestro no se volvió a hablar, dejaron de imprimirse y, por ende, de circular.

El legado del pastuso se fue apagando, mientras millones de espectadores abarrotan las salas de cine fascinado por la película de Nolan. Aún así, la memoria de Leopoldo López aguarda a que el tiempo reconozca en sus versos la magnitud de la hazaña.

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