El escándalo del Data Center Alma de ETB: $24 mil millones perdidos con Saúl Kattan
Se ganó la confianza de Petro en la Alcaldía, lo hizo asesor de tecnología en la Presidencia y lo llevó a la junta de Ecopetrol. Acaba de salir mal de Internexa
La aterrizada de Saúl Kattan en la presidencia de ETB en enero de 2012 por decisión del recién posesionado alcalde Gustavo Petro fue una sorpresa. Era un desconocido en el sector y en su momento se dijo que le debía su llegada al alto cargo al empresario Jaime Gilinski, entonces presidente del Banco Sudameris y cercano de tiempo atrás del recién posesionado alcalde de Bogotá.
Sin mayores credenciales en el sector de las comunicaciones y la tecnología, el economista y administrador era el gerente de I Love Pizza, en Miami, cuando la recién reconfigurada junta de la entidad conformada por el alcalde Gustavo Petro, Eduardo Noriega, Juan Pablo Morris, Daniel Caicedo Ortiz, Amparo Arbeláez y Antonio Pabón, lo nombró.
Su paso por la ETB enrutó profesionalmente a Kattan hacia la comunicación tecnológica, y su siguiente paso fue fundar Kattan Consulting en Miami, desde donde continuó operando. El triunfo de Gustavo Petro en 2022 le abrió un horizonte inesperado y de muy alto vuelo en Colombia, con el que parecía que podría enterrar en el olvido una de sus peores decisiones gerenciales tomadas en ETB y que siempre presentó como su gran logro: la construcción del Data Center Alma, localizado en Puente Aranda, en el corazón de la zona industrial de Bogotá.
Promesas rotas
Kattan le prometió a la ciudad un centro de vanguardia mundial capaz de procesar grandes volúmenes de datos, equipado con modernos servidores, equipos y herramientas de alta tecnología. Para materializar el sueño, la junta directiva de la ETB dio visto bueno al contrato 14955, por valor de $ 7.944 millones, el 28 de mayo de 2015, destinado al suministro de bienes y equipos de software para el Data Center Alma.
La junta directiva de la ETB ese año estaba presidida por el alcalde Petro, por Helga María Rivas (actual ministra de vivienda), Oscar Sánchez (ex viceministro de educación), Eduardo Sarmiento, Juan Pablo Morris (hermano de Holman Morris, director de RTVC), Mauricio Duarte Duarte y José Manuel Alarcón. Como presidente de la ETB, Saúl Kattan afirmó que Alma sería el Data Center más moderno del país, con certificaciones Tier 3. En la estructuración del proyecto contó además con el apoyo del vicepresidente financiero de la entidad, Francisco Chica Zuccardi, actual presidente del Banco de Crédito Agrario.
La lamentable historia del Data Center Alma
Foto: Contraloría de Bogotá
El lugar escogido para levantar el proyecto fue un terreno de 700 metros cuadrados en la carrera 33 # 12-26 de Bogotá. Hoy, en el lugar se aprecia una mole de color blanco con algunos bloques a medio hacer que no cuenta con instalaciones ni equipos funcionales y carece de conexión a servicios públicos. Así alguien hurgue entre la maleza que crece allí, no va a encontrar un solo cable, un pilote o un ladrillo que sugiera que en el sitio avanzó la obra que, sobre el papel, estaba pensada como una oda a la ingenieria, como puede leer ampliamente en este texto.
El monto total invertido en el proyecto ha sido de $23.787 millones de pesos, repartido entre varios contratos como el 14501, 15056 y el 1475. A eso debe añadirse los gastos de bodegaje por 54,6 millones. En la compra de equipos y construcción se desembolsaron alrededor de $13.525 millones de pesos.

La empresa encargada de construir el Data Center fue la compañía brasileña Aceco TI S.A., cuyo presidente en Brasil, al momento de la contratación, era Marcelo Amaral Moraes. Aunque Aceco TI debía iniciar obras el 11 de junio de 2015 pero la ETB no contaba con licencia de construcción para iniciar la obra.

Foto Contraloría de Bogotá
Sin embargo, Kattan no frenó la contratación en la recta final de la alcaldía de Petro y de su gestión al frente de la quebrada ETB. En septiembre de 2015, la ETB firmó un contrato que rondó los $ 27.000 millones con la compañía Compufácil, una compañía colombiana integradora de servicios y soluciones de Tecnología con Francisco Galvis como CEO que dos años después fue adquirida por la multinacional chilena Sonda.
Tres meses después de la firma del cuantioso contrato se posesionó el nuevo alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, quien nombró a un peso pesado en la presidencia de ETB: Jorge Castellanos. Con un perfil netamente financiero, la posibilidad de vender la empresa se puso sobre la mesa frente a la calamitosa situación que entregó Saúl Kattan. Respecto del fallido Data Centro, la Contraloría de Bogotá abrió la correspondiente investigación y en el expediente, Kattan apareció como “presunto responsable”, pero la investigación fiscal quedó archivada y jamás fue reabierta.
La mega obra convertida en un deteriorado elefante blanco
Con el Data Center se cumplió la máxima de que lo que mal comienza, mal acaba, y su suerte no se enderezó en la administración de Castellanos, como tampoco la de la ETB. La obra finalmente se descongeló el 10 de febrero de 2016, cuando los brasileros de Aceco obtuvieron la licencia de construcción. Ya se habían gastado alrededor de $ 5,787 millones sin haber puesto un ladrillo.
La firma Compufácil cumplió con el contrato de adquisición de equipos en los cuales la ETB invirtió $ 8.000 millones y se los entregó a la administración de Kattan el 11 de diciembre de 2015, pero estos terminaron arrumados en una bodega porque no había edificio donde instalarlos. En abril del 2016, ya con el nuevo presidente, se hizo un último giro a la brasilera Aceco T1, que cada día recortaba el número de obreros en la obra. La interventoría advirtió la situación y el caso escaló penalmente y llegó a la fiscalía encabezada por Néstor Humberto Martínez Neira.
A partir de ese momento, fueron llamados a responder dos exdirectivos de la ETB: Paulo Antonio Gómez y Martha Lucía Martínez, por presunta defraudación a la empresa por cerca de $ 45.000 millones. La Contraloría de Bogotá recuperó $ 8.000 millones. Los imputados se declararon inocentes. Ni Kattan ni Chica Zuccardi, los directivos de mayor nivel en la ETB vinculados con el Data Center fueron vinculados al caso. Aunque Kattan sí terminó con un proceso dentro de la Procuraduría, el caso no pasó a mayores y el exdirectivo pudo seguir trabajando dentro de entidades públicas. En el caso de los contratistas de Brasil, la Contraloría de Bogotá sí documentó falencias graves en relación al proceso de construcción y posterior abandono.

Foto Leonel Cordero. Las2orillas

Foto Leonel Cordero. Las2orillas
Tanto Kattan como Chica Zuccardi siguieron su camino como funcionarios públicos, favorecidos con altos cargos en la presidencia de Gustavo Petro: Chica ascendió a la presidencia del Banco Agrario y Kattan hizo un recorrido en la consejería presidencial para la transformación digital en la Casa de Nariño, para convertirse luego en miembro de la codiciada junta directiva de Ecopetrol, que llegó a presidir, y terminó en la presidencia de Interexa, filial del Grupo ISA, presidida por Jorge Carrillo, alfil del exalcalde Daniel Quintero quien ocupó la gerencia de EPM durante su administración, de donde salió por la puerta de atrás antes de cumplir un año en el cargo.



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