Fachadas Renovadas y Destrucción en La Guaira: Un Mes de Reconstrucción Tras los Ataques de EE.UU.
El estatus de recuperación de las zonas estrategicas que fueron bombardeadas en la madrugada del 3 de enero es desconocido por los venezolanos. No hay un informe sobre la magnitud de los daños, al menos en las estructuras militares afectadas, y mucho menos sobre los costos que implicaria el reacondicionamiento de estos lugares. La información sobre la atención a las zonas civiles afectada por el bombardeo ha sido más abierta.
«Salí volando y pegué contra la pared con el impacto del misil. Me levanté como pude, aún con la cara llena de sangre, puse a salvo a mi hija y luego busqué a mi madre que estaba desorientada en otro cuarto», recuerda Jesús Linares. En medio de la «Operación Resolución Absoluta» perpetrada por Estados Unidos contra Venezuela, el pasado 3 de enero, un explosivo chocó contra su edificio, lo destruyó parcialmente y dejó varios heridos, un fallecido y damnificados.
Se trata del Bloque 12 de la urbanización Rómulo Gallegos, en La Soublette, al oeste de La Guaira. La zona residencial pagó las consecuencias de quedar muy cerca de la Meseta de Mamo, lugar donde está una academia militar. Los radares y lanzamisiles rusos que estaban en la base, a 4,4 kilómetros del edificio, eran el objetivo de las fuerzas especiales estadounidenses.
Hace exactamente un mes, Jesús y otros vecinos salían de entre los escombros de la edificación, aunque pensaron que no lo contarían. Hoy, Linares relata a TalCual su vivencia desde una plaza erigida en tiempo récord frente a la edificación.
La plaza luce concreto limpio, rodeada de materos, cuyas plantas apenas comienzan a crecer. Huele a pintura fresca y a material de obra reciente. El bloque residencial, antes azul con blanco, ahora se impone con los colores de la bandera. En el centro hay una columna azul donde las estrellas blancas apuntan al cielo. Los cuatro pisos se ven restaurados. Ahora los pasillos abiertos albergan silencio en lugar de estruendo. Lo más llamativo es el mural tricolor que envuelve la estructura central. El contraste a lo antes descrito es la placa negra en el centro de la plaza, un símbolo que se niega a olvidar el 3 de enero.
Los vecinos no han regresado a su hogares, aunque la narrativa de VTV es otra: El 26 de enero hicieron una transmisión en la que supuestamente hacían entrega del edificio “totalmente rehabilitado”.
Los vecinos del bloque han pasado los últimos días viviendo en la casa de amigos y familiares. Linares, bombero de profesión, estima que el bloque está 98% reparado y solo faltan algunos detalles para “que nos entreguen la clave y listo”.

“Este bloque se vuelve a levantar gracias a una gestión rápida. Más de 500 obreros en turnos completos lo han hecho posible para beneficiar a las familias afectadas, de esta manera mantenemos el compromiso revolucionario», dijo al canal del Estado, José Alejandro Terán, gobernador de la entidad.
Detalló que no solo se repararon los ocho apartamentos que sufrieron daños estructurales severos (ventanas, puertas y fachada), sino que se aprovechó para realizar una recuperación integral de la zona, incluyendo la limpieza de la quebrada cercana y la reparación del alumbrado público.
Terán no cifró el costo de la rehabilitación, pero sí enfatizó que la obra se financió a través de fondos de emergencia de la Gobernación y el Ejecutivo nacional para demostrar que «la capacidad de respuesta del Estado es superior a cualquier ataque».

Ventanas rotas
El gobierno, ahora encabezado por Delcy Rodríguez, tras la llamada Operación Resolución Absoluta que derivó en la captura y extracción de Nicolás Maduro, informó el 17 de enero que 463 viviendas fueron afectadas por los bombardeos perpetrados por las fuerzas especiales de EEUU.
Desde Fuerte Tiuna ordenó a la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, y al ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, la reparación inmediata de estas viviendas, subrayando que 70% del presupuesto nacional está destinado a la inversion social para atender estas emergencias.
No se ha realizado un acto oficial de entrega total para los apartamentos en Ciudad Tiuna. Las labores en Fuerte Tiuna son de mayor escala debido al volumen de viviendas impactadas (463 frente a las ocho afectadas del Bloque 12), por lo que las cuadrillas de Barrio Nuevo Barrio Tricolor han estado trabajando de forma progresiva en la reposición de vidrios, marcos de ventanas y daños en áreas comunes.
Zonas residenciales de Chacao también se vieron afectadas por los bombardeos. Tras los hechos del 3 de enero, el alcalde Gustavo Duque prometió que se haría una restitución inmediata: «Chacao no está solo». En el sector San José de la Floresta, precisó que 90% de las viviendas fueron afectadas, pero no indicó cuántas hay en total en la zona.
Mientras los vecinos cubrían sus ventanas con cartones y plásticos para protegerse del frío de la noche, las cuadrillas municipales iniciaron un censo casa por casa, priorizando la reposición de los grandes ventanales que la onda expansiva había convertido en esquirlas.
En las casas y edificios pequeños que recibieron impactos de esquirlas, se realizaron labores de sellado de perforaciones y pintura, relata a TalCual una trabajadora de la alcaldía.
Bombardeo “quirúrgico” y reparación con opacidad
El gobierno de los EEUU calificó los ataques del 3 de enero como una operación quirúrgica. Militares venezolanos previamente consultados por este medio, lo reconocieron.
12 puntos específicos fueron atacados. La información sobre su restauración ha sido manejada con opacidad. El puerto de La Guaira, el principal del país, fue uno de los puntos bombardeados. Los misiles cayeron a la 1:58 a.m. Los impactos se produjeron en el muelle comercial del terminal acuático en uno de los sectores donde se encuentran almacenes y contenedores. En el sitio había al menos una plataforma misilística antiaérea BUK-M2E.
“Todavía está igual, clausuraron el paso hacia allá, pero trabajo no se ve que están haciendo algo, o por lo menos por afuera del almacén”, dice Eladio Díaz, trabajador del puerto.
En la zona donde cayeron los misiles se ordenó agolpar contenedores, incluso uno se acomodó para tapar el hueco de la cerca que quedó inservible tras el ataque.
Se registraron explosiones en zonas cercanas a puerto de La Guaira (este) También se reportaron hacia el oeste, en la Meseta de Mamo.
Hubo también estallido en distintos puntos de Caracas.#Ahora #ULTIMAHORA #Urgente pic.twitter.com/Xes1O6tgqM
— RoisonFigueraPeña (@Roifiguera) January 3, 2026
Otro de los puntos atacados en la entidad fue Carmen de Uria, zona en la que se encuentra un campamento de entrenamiento. En el sitio se habían apostado vehículos de defensa antiaérea BUK, pero también artillería para repeler ataques aéreos.
En enero de 2025 fue inaugurado en Carmen de Uria el Complejo de Especialización de Fuerzas Especiales Teniente Coronel Eliécer Otaiza. El espacio fue pensado para entrenar comandos tácticos especiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Fuerza Armada Nacional (FAN). Fue abierto también para fortalecer la capacidad de defensa y seguridad con enfoques populares-militares-policiales. Dos baterías antiaéreas fueron apostadas en el sitio.
En medio de terreno, estaba la iglesia de Carmen de Uria, conocida como la del “Cristo con el brazo caído”. Con el bombardeo, el templo religioso fue destruido.
“Ahí no quedó nada”, dijo un policía el 21 de enero a TalCual. “Todo fue destruido por el ataque del imperialismo”.
Sobre la Meseta de Mamo, una fuente del Ministerio de Obras Públicas en La Guaira señala que se ha avanzado en los estudios de infraestructura para continuar en la recuperación de lo que quedó destruido. No detalla la magnitud de los daños.
El Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en el estado Miranda, fue otro de los “puntos estratégicos atacados”. El centro de matemáticas fue destruido por el impacto directo de dos misiles. Se perdieron servidores de alto rendimiento y equipos esenciales para las redes de investigación del país.
El bombardeo causó daños severos en los centros de Física, Química, Ecología y la Unidad de Tecnología Nuclear. El sitio presuntamente era usado para albergar antenas militares del sistema Tetra, debido a su ubicación estratégica y altura. Aunque el gobierno ha prometido la «reconstrucción inmediata», el estatus actual es de paralización temporal de actividades clave.
Fuerte Tiuna fue el punto más importante atacado el 3 de enero, pues ahí se produjo la captura de Maduro. Autoridades reconocieron un incendio de gran magnitud y cortes de energía total en el complejo. El Gobierno denunció que el ataque no solo buscaba objetivos militares dentro del fuerte, sino que afectó las zonas residenciales internas donde viven las familias de los oficiales.
En las bases militares el proceso es lento, hermetico y enfocado en la seguridad operativa. En fuerte Tiuna no se han anunciado obras de «embellecimiento».
En la Base Aérea La Carlota el reporte oficial confirmó la destrucción de hangares y, lo más importante, la inutilización del sistema de misiles antiaéreos BUK M2E, que era la principal defensa de la capital. Tras el ataque se conoció de manera extraoficial que las zonas de búnkeres y áreas de seguridad sufrieron daños profundos.
Otro punto bombardeado fue la Base de Helicópteros en Higuerote. El Ministerio de la Defensa informó que esta base fue «inhabilitada» tras ataques directos a la pista y a las unidades de ala rotatoria.
El gobierno ha manejado la recuperación como un asunto de «seguridad de Estado», por lo que no hay acceso a la prensa a las áreas que sufrieron daños. Al cumplirse un mes de los ataques de EEUU a Venezuela, es poca la información sobre otros puntos afectados, tales como las subestaciones de Corpoelec, el Fuerte Guaicaipuro y el Observatorio Cajigal, en el centro de Caracas.



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