Categorías: EconomíaPolítica

Miguel Ángel Santos: Priorizar elecciones, recuperación y estabilización en Venezuela

Para el decano de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública de Monterrey, Miguel Ángel Santos, lo que estamos viendo en Venezuela es una “sustitución de figuras leales a Maduro por otras fieles a los hermanos Rodríguez”. Explica la importancia de una renovación institucional con figuras independientes que ayuden a la construcción gradual de una transición.

El profesor Santos alerta sobre la ausencia de cambios de fondo en estos meses de tutelaje estadounidense y pronostica que de mantenerse la lógica empleada hasta ahora, “no cambiarán las condiciones que llevaron a la intervención y al nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina”.

Sobre la visión económica de quienes están hoy en Miraflores fue contundente: “después de veintisiete años, tenemos una idea muy clara del mobiliario mental que tienen los hermanos Rodríguez y de lo vetusto y anticuado que es. En Venezuela el talento no se fugó, el chavismo lo persiguió”.

—¿Por qué, si llevamos más de cuatro meses del tutelaje de Washington, los venezolanos no perciben una mejora en su calidad de vida?

Tenemos el mismo gobierno que antes del 3 de enero, las mismas instituciones, la misma carencia de garantías legales y la misma desconfianza. Entonces, ¿por qué el resultado sería diferente ahora? Yo, más bien, quisiera plantear tu pregunta al revés: si seguimos así, ¿qué es lo que va a cambiar? Porque ni yo, ni nadie que sea serio, comprende cómo es el mecanismo a través del cual EE.UU le transfiere el remanente o la ganancia que queda por la venta de petróleo al gobierno venezolano. Ese es un proceso completamente oscuro, que nadie conoce.

El tutelaje, tal como está dándose hoy, solo va a generar un poco más de dólares y una mejor administración de esos recursos; pero eso no hará una diferencia en la calidad de vida de la gente. Concienticemos que Venezuela sufrió la segunda catástrofe económica más grande de la historia moderna, después de la Segunda Guerra Mundial. Es un caso sin precedentes y pensar que eso se puede revertir solo gestionando un poquito mejor los escasos barriles de petróleo que estamos produciendo, me parece ingenuo.

—Pero entonces, ¿por qué el presidente Trump dice que a Venezuela está entrando más dinero que en los últimos veinte años?

No entiendo por qué hace esa declaración, pero ahí están los resultados de la encuesta ENCOVI, que permite tener una radiografía de la crisis que atraviesan los hogares venezolanos. Me encantaría decir que hay otras estadísticas e instrumentos de medición, pero el gobierno de Maduro, y ahora de Delcy Rodríguez, destruyó todos los termómetros, para silenciar que la economía estaba enferma. En todo caso, me parece muy temerario decir que los venezolanos estén bailando en las calles.

También me preocupa mucho que la primera fase de la estrategia de EE.UU. para el país sea la estabilización. No entiendo eso, porque nadie se quiere estabilizar en una posición como la que tiene Venezuela ahora. Es decir, estabilizarse es un buen negocio cuando se está en un nivel alto. Definitivamente yo no quisiera que nos estabilizáramos en el estado de miseria que hay actualmente. Pienso que para salir del hueco donde nos encontramos, el plan debería ser al revés: primero unas elecciones, después una recuperación económica e institucional y luego la fase de estabilización.

—Si los representantes de las grandes compañías petroleras ya han dicho que en Venezuela no existen las garantías legales para hacer grandes inversiones, ¿Por qué Washington no impulsa una verdadera reforma institucional?

Lo razonable es que las compañías petroleras que ya operan en Venezuela usen las garantías que ofrece el tutelaje americano, para hacer inversiones y aprovechar su capacidad instalada en función de, gradualmente, aumentar el deprimido y muy bajo nivel de producción que tenemos. En este 2026 no produciremos más allá de un millón trescientos mil o millón cuatrocientos mil barriles día, cifra que está muy por debajo del potencial de Venezuela. Duele pensar que el chavismo y el madurismo, junto con los hermanos Rodríguez, arruinaron al país teniendo petróleo a cien dólares durante años. En este momento no hay manera de que la gente sienta una mejora real, con las condiciones que permanecen.

—En términos prácticos, ¿qué implica la reanudación de las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI)?

Hasta donde entiendo lo que ha empezado a ocurrir es una regularización de las relaciones entre Venezuela y el FMI, luego de que Hugo Chávez los expulsara del país en el año 2007. Lo primero que tratarán de hacer es recuperar capacidad técnica dentro del Banco Central, para poder establecer cifras e información real del estado de la economía nacional. Es prioritario poner gente preparada, para que el Fondo tenga interlocución con gente que sepa un poquito más de economía que Calixto Ortega y el señor Félix Plasencia, que es con quienes se han visto obligados a lidiar hasta ahora.

—Con el FMI hay alrededor de cinco mil millones de dólares que corresponden a Venezuela, ¿cómo se hará ese desembolso y quién administrará ese dinero?

En efecto, está el tema de los derechos especiales de giro por cinco mil millones que le tocan a Venezuela y no necesitan autorización, ni tienen condicionamientos, porque no forman parte de un programa formal del Fondo. Esto significa que lo único que necesitan las autoridades venezolanas para utilizarlos, más allá del reconocimiento que ya se dio, es que una contraparte adquiera esos títulos y traspase el dinero.

Es importante explicar que esos recursos están previstos para situaciones de catástrofe y crisis, por eso vienen sin condicionamientos o niveles de aprobación altos. Están concebidos para que los países puedan usarlos de manera rápida.

—¿Eso significa que Delcy Rodríguez podría administrar ese dinero sin pasar por la supervisión de EE.UU?

Bueno, me parecería muy irónico, porque el único capital que el chavismo no desapareció en estos años, es ese que conserva el FMI, precisamente, porque los echaron del país en 2007 por razones ideológicas. Por eso, sería muy paradójico que ahora se les vaya a poner a disposición sin ninguna restricción. Por eso creo, y es sólo una opinión, que Washington debería establecer algún tipo de condicionalidad sobre el uso que se le dé a esos recursos. Pero, de nuevo, esto es especulación, la norma dice que el Estado venezolano puede utilizar esa plata a discreción.

—¿Cuánto dinero estima que va a ingresar a la economía venezolana en 2026?

No lo sé, porque el Estado venezolano también tiene muchas acreencias y algunas de esas son con las propias compañías que están explotando el petróleo. La situación para mí es completamente opaca, pero, además, estamos en una situación muy suigéneris, porque el verdadero administrador de esos recursos no es el Estado venezolano, sino un país externo, que pudiera decidir pagar otras deudas pendientes. La verdad es que, en este momento, no me siento en condiciones de estimar cuál sería el monto que va entrar este año, porque, sencillamente, no hay información clara al respecto.

—¿Está en condiciones Delcy Rodríguez de acudir a las multilaterales y pedir crédito?

Yo no lo creo, porque ellos han destruido capacidad técnica y van a tener dificultades para que haya préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y otros, porque ahí no sólo necesitas legitimidad, sino también contar con posibilidades de ejecución institucional, aportar información fidedigna del estado de la economía, justificar cuáles son los proyectos que son prioritarios en este momento, etcétera. Hacer eso sin números y por arte de magia, es muy difícil.

—¿Cómo logró Delcy Rodríguez construir en Washington la percepción de que es una gran conocedora del área económica?

Me atrevo a especular que la medición con ella se reduce a que, por ahora, puede dar garantías para que las compañías petroleras norteamericanas regresen al negocio petrolero venezolano, puedan hacerlo rápido y logren una oferta de petróleo que genere ciertos ingresos para EE.UU. y también algún remanente que le quede a Venezuela.

A la administración Trump para los Estados Unidos lo que importa es la estabilidad política, que ciertamente en estos meses se ha mantenido, y el acceso al ingreso petrolero venezolano, para administrarlo a su mejor saber y entender. El hecho de que solo removiendo a Maduro pudieran tomar control del flujo petrolero de Venezuela, es una propuesta útil y atractiva para Washington. Para mi esa es la cuenta que están sacando.

—Pero si no hay un desmontaje del Estado chavista esas garantías nunca ofrecerlas el liderazgo democrático

Ese es el punto, en qué momento se empezará a revertir la lógica con la que han actuado hasta ahora. Uno podría pensar que eso está en proceso, si hubiese nombramientos independientes para tomar control de ciertas oficinas públicas e instituciones asociadas a la estabilidad institucional, militar y jurídica, y así, gradualmente, se construir una transición hasta lograr un cambio en la cúpula. Pero lo que ha ocurrido hasta ahora es todo lo contrario, por eso no veo en qué momento cambiarán las condiciones que llevaron a la intervención y al nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina.

—¿Ese mismo criterio negativo está presente en la designación de los cargos relacionados al ámbito económico?

Claro, ocurrió con el nombramiento del presidente del Banco Central, con la escogencia de los responsables de llevar la relación con el FMI, entre muchos más. Aquí lo que se ha producido es una sustitución de figuras leales a Maduro por otras fieles a los hermanos Rodríguez. Eso nos lleva a tu pregunta inicial. ¿Cómo podemos esperar que el país cambie con este contexto?

—Si llegara a ocurrir una alternancia en el poder ¿ve la oposición que encabeza María Corina Machado preparada para asumir el país en las graves condiciones que ha descrito?

Pienso que nadie está preparado del todo para lidiar con eso, te insisto en que nuestro país ha sufrido la segunda catástrofe económica más importante a nivel mundial, desde la Segunda Guerra Mundial, detrás de Liberia. Pero sí te puedo decir que el equipo económico de María Corina Machado está conformado por gente de probada conducta ética, pero también con unos amplios conocimientos y una larguísima experiencia, con buenos contactos en los organismos multilaterales, con un entendimiento económico y político de la situación y con claridad en las tres o cuatro cosas que deben hacerse de entrada para darle a la economía los pilares para recuperarse.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.

rpoleoZeta

Entradas recientes

Diosdado Cabello en el Juicio de Samark López: Golpes, Conspiraciones y Denuncias de Tortura

En su declaración ante el Tribunal Tercero de Juicio, el economista Samark López se declaró…

39 minutos hace

Crisis del Museo de Arte de la U. Nacional: Obras Valiosas en Peligro por Humedad y Abandono

El reto de salvarlo es del profesor David Lozano, quien reemplazó en la dirección a…

4 horas hace

El nacimiento de Tigres de Aragua: Historia del béisbol en Venezuela (I Parte)

Transcurrían las primeras semanas de 1965. Cardenales llevaba meses esperando a que apareciera otra divisa…

7 horas hace

Mujeres Buscadoras: Lucha y Resiliencia ante las Desapariciones Forzadas en Venezuela

Las madres o mujeres buscadoras han evolucionado en toda la región para transformarse en colectivos…

9 horas hace

La Presunción de Culpabilidad: Un Análisis Crítico de la Justicia en Venezuela

La presunción de inocencia es un tema que parece indiscutible, porque no se puede ni…

10 horas hace

Luis Duque: El Estratega de Paloma Valencia Acusado de Desinformación en Redes Sociales

Luis Duque fue pupilo de J.J Rendón para la campaña de Juan Manuel Santos en…

17 horas hace