Desde hace unos diez años el empresario venezolano Arnaldo González Sosa, actual presidente de la empresa de telecomunicaciones Eprotel, posee una pequeña porción en el accionariado de Telcel.
«Muy chuiquita, nunca tuve más de 1%», dice el empresario, quien ayer se percató de que esa mínima porción alcanzó un valor inusitado luego de la transacción realizada entre BellSouth y Oswaldo Cisneros por el valor de 21,8% de las acciones de Telcel.
La propiedad de González Sosa formaba parte del paquete que se estaba negociando en Atlanta, sede de BellSouth.
«Cuando BellSouth aumentó su participación a 78,2%, yo vendí parte de lo mío, pero siempre me quedé con un toletico», dice González.
Ese toletico acusa un valor actual estimado en unos 30 millones de dólares. Un regalo de Navidad para quien siempre quiso mantenerse como accionista de una empresa grande.
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