Categorías: Economía

Comunidad y Resiliencia en Chacao: Refugio para quienes Perdieron sus Hogares tras los Terremotos

16 hoteles de Chacao albergan a 400 vecinos que perdieron sus hogares o esperan la rehabilitación de sus edificios tras los terremotos del 24 de junio. En medio de la incertidumbre, las personas han construido una nueva comunidad donde la solidaridad prevalece y es otra forma de refugio.

María Bonllani, de 82 años, cuenta que sobrevivió al terremoto del 29 de julio de 1967, y recuerda que a los pocos días de ese acontecimiento «olvidó todo» y siguió «la vida normal»; pero al hablar del doblete sísmico del pasado 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5, sentencia: «Esta vez no se si podré olvidarlo, sinceramente, fue horrible».

La tarde de ese miércoles, Bonllani estaba en su apartamento, en el piso siete de las residencias Claudia, en Bello Campo. Ella se define como una persona sola, pero tenía un inquilino en una habitación, quien la cargó por las escaleras, la sacó en medio de los escombros y la puso a salvo.

María Bonllani usa un bastón para poder caminar, indica que tiene una situación en sus piernas que no le permite movilizarse fácilmente. Rememora, mientras las lágrimas corren detrás de sus lentes, que veía cómo las paredes iban cayendo.

Las primeras noches Bonllani durmió en un banco del Parque de Bolsillo. Días después, específicamente el 2 de julio, la Alcaldía de Chacao la reubicó, junto a decenas de vecinos del municipio, en una habitación del hotel Chacao Suites.

«Yo soy una persona sola, ahora tengo una familia», afirma María Bonllani con una sonrisa.

No se refiere a hijos o nietos, la mujer de 82 años habla de otros afectados del municipio Chacao, quienes ahora conviven con ella en el hotel-refugio y se organizan como un grupo de parientes que celebran cumpleaños, graduaciones y viven en una dinámica diferente desde hace poco más de un mes, preguntándose a diario cuándo podrán retornar a sus hogares.

Vanessa Bachrich, esposa del alcalde de Chacao, Gustavo Duque, explica que en la situación de Bonllani se encuentran decenas de adultos mayores, gran parte de los habitantes de este municipio: «Hay muchos ancianos, personas de más de 80 años, de más de 70. Se ve en el censo, y eso me duele, tantos abuelitos sin sus hijos, sin sus nietos. Solos. Nada más dependen de nosotros».

La Alcaldía de Chacao coordinó con los propietarios de 16 hoteles dentro del municipio para albergar temporalmente a las familias afectadas, tanto a quienes perdieron por completo sus viviendas como a quienes esperan rehabilitar sus estructuras para retornar. 400 personas, cuyas viviendas están en criterio rojo, están viviendo en hoteles acondicionados.

La tragedia del pasado 24 de junio permitió que estos vecinos se conocieran mucho mejor y que la bondad y la hospitalidad salieran a flote en medio de una gran dificultad. «Todos los venezolanos han podido, por fin, unirse para ayudarse entre sí, no importa qué pensamiento político tienen o religión», resume Bachrich.

Walter Utrera, habitante del piso cuatro del edificio Claudia, aún recuerda con claridad el sonido y la escena de las paredes rompiéndose sobre sí aquel 24 de junio. Aunque logró salir de su apartamento apenas el teléfono le alertó sobre un sismo, el sacudón de 7,5 lo sorprendió en el piso dos, donde se detuvo a ayudar a una vecina.

Este habitante de Chacao admite que vive con miedo a que pueda haber otra réplica que pueda terminar de derrumbar el edificio que está al lado del suyo y terminen de ceder: «Lo único que esperaba era escuchar el crack de la columnas», dice, pero ese sonido final nunca llegó y la evaluación por parte de expertos dejó la edificación con una etiqueta amarilla.

«En lo que cabe el edificio es habitable, hasta que se hagan las reparaciones», afirma y detalla que de 20 paredes de su apartamento, 15 están deterioradas: «El baño no es baño, 80% de la cerámica se cayó. Cerámicas de la cocina se partieron».

El profesor Walter Utrera indica que «lo peor de todo es no poder descansar correctamente. Algo se mueve y sientes que está temblando. El mayor miedo es a la incertidumbre, a que vuelva una réplica fuerte».

«Lo que más necesito es volver a mi casa, a mi comodidad, a mi rutina, a prepararme mi comida, a sentarme a ver una película», destaca Utrera.

«A un mes de estos lamentables sismos que marcaron al país, nuestra prioridad sigue siendo firme: resguardar la vida y la tranquilidad de los chacaoenses. No hemos parado un solo instante en responder a la emergencia, brindar servicios médicos de calidad y garantizar techo y alimentación digna a las familias afectadas», dijo Duque durante la presentación de un balance de la situación en su municipio.

Austry Karr Ostolaza, habitante de las residencias Padula, que quedaron en estado crítico y con etiqueta roja, también vive con un miedo latente. El terremoto la sorprendió desnuda, mientras se bañaba.

Entre lágrimas cuenta que al tiempo que veía bloques caer y las ventanas explotar logró ponerse la pijama que tenía sobre la cama; pero quedó atrapada porque la reja se trabó.

Karr ahora siempre sale con dos bolsos: «No me va a volver a agarrar desnuda porque nadie sabe cuándo puede pasar otra vez», afirma, al tiempo que recuerda que por ocho días durmió en una banca de madera en el Parque de Bolsillo.

«Emocionalmente todos hemos quedado mal», admite la profesora de inglés, quien expone que daba clases particulares y lamenta que desde aquel 24 de junio no ha percibido ni un bolívar porque se quedó sin alumnos.

Organizarse para convivir

El doble terremoto no solo cambió la rutina de miles de personas, también modificó la relación de vecinos que si acaso, antes de los fuertes sismos, apenas se veían pasar de un lado a otro. Mientras algunos pensaban cómo pasar la primera noche afuera de los edificios, Nominely Rivas tomó un cuaderno y lapicero y empezó a hacer preguntas y a llevar su propio registro: «¿Cómo te llamas? ¿En qué edificio vives? ¿Tienes alguna condición de salud? Número de cédula…», hizo el primer censo y eran 78 personas.

Las anotaciones de esta vecina sirvieron para organizar la convivencia, distribuir la ayuda y atender las necesidades más urgentes.

Con el paso de los días, los refugiados en el hotel Chacao Suites comenzaron a convivir, a preocuparse unos por otros y a llamarse de otra manera: «La familia del Parque de Bolsillo», así se presentan ahora. Dejaron de ser los habitantes del Padula, del Claudia o del Mayoral y «somos la familia del Parque de Bolsillo», destaca Nominely Rivas.

Parque de Bolsillo en Chacao, donde algunos vecinos pernoctaron algunas noches tras el doblete sísmico

Estos refugiados de Chacao acordaron aceptar únicamente la ayuda que necesitaban para que el resto pueda llegar a otros afectados, incluso fuera de su municipio. El almuerzo y la cena la están recibiendo de unos voluntarios para aliviar parte del trabajo a la alcaldía. Hasta la fecha, las autoridades de Chacao están sirviendo 790 comidas a diario a vecinos que están en los diversos hoteles.

También se tienden la mano en otras áreas: a un adolescente que perdió sus lentes durante la emergencia le consiguieron una consulta y está esperando sus anteojos y a otro lo guiaron académicamente para que pudiera culminar satisfactoriamente su bachillerato.

«De esta tragedia cada quien ha sacado lo mejor de sí», asegura Rivas. Ese sentimiento también lo describe Laura Otaiza, otra de las vecinas refugiadas: «Descubrimos que esa persona que siempre pasaba apurada tenía una vida por conocer».

Sin fecha de regreso

Más de un mes después de los terremotos, el reto para Chacao dejó de ser únicamente la respuesta inmediata y ahora lo es la reconstrucción. De acuerdo con el último balance, la Alcaldía avanza con un plan para determinar qué edificios podrán ser rehabilitados y cuáles necesitan intervenciones de mayor alcance.

El alcalde Gustavo Duque precisó que en la primera fase de inspecciones se revisaron 3.100 edificaciones; de las cuales, 49 (4%) fueron clasificadas con criterio rojo, 182 en amarillo (14%) y 1.101 en verde (82%). Destacó que 447 apartamentos requerían atención prioritaria por encontrarse en situación de alto riesgo.

Esas cifras son las que explican por qué Walter Utrera sigue esperando el día en que pueda volver a cocinar en su apartamento, por qué Austry Karr no sale sin sus dos bolsos con algunos implementos necesarios y por qué Nominely Rivas continúa organizando a los vecinos como si todavía estuvieran en el Parque de Bolsillo, donde comenzó todo de nuevo.

María Bonllani, pese al miedo que siente, tampoco ve la habitación del hotel como su hogar definitivo, pues confía en que sus autoridades trabajarán en conjunto con expertos para que ella y los demás vecinos puedan regresar a sus viviendas. La Alcaldía de Chacao informó que está actuando con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial para identificar las vulnerabilidades estructurales de cada uno de los edificios y crear una base de datos para tomar las decisiones presupuestarias.

La primera dama de Chacao precisa que hasta el 30 de julio se había logrado completar 70% del censo en el municipio y explica que en algunos apartamentos no se han podido realizar las evaluaciones porque son espacios que no están habitados o donde viven personas que afirman no necesitar la ayuda para la reparación.

Asegura que todo el trabajo que se hace en este municipio es solo con los recursos de la alcaldía, aunque reconoce que tras los primeros días de los terremotos las autoridades nacionales brindaron apoyo para el proceso de rescate de personas y conseguir gasoil para la maquinaria que removía los escombros.

Sin embargo, Vanessa Bachrich recuerda que hay muchos habitantes de Chacao muy afectados por los sismos y admite: «Necesitamos ayuda internacional y de diferentes empresas privadas. La idea es tratar de que nuestros vecinos puedan vivir en sus casas».

rpoleoZeta

Entradas recientes

Venezuela y el Tesoro de EE. UU.: Reinserción Financiera y Oportunidades Económicas

La reconstrucción de Venezuela no dependerá únicamente de la disponibilidad de capital, sino también de…

2 horas hace

Análisis Energético: Conflictos Geopolíticos y Tendencias del Petróleo en Agosto 2026

ENTRE LA NEGOCIACIÓN Y LA GUERRA Panorama General de los ConflictosEl tercer trimestre de 2026 sigue…

3 horas hace

Fico Gutiérrez respalda a Natalia López: la Profe cordobesa logra un lugar en el gabinete del Tigre

Natalia López no fue alcaldesa de Montería pero con buen ojo entró al partido Creemos…

12 horas hace

Esperanza y Amenaza: La Cruda Realidad del Apartheid en Estados Unidos bajo Trump

Las denuncias de tratos abusivos abundan por miles. Las imágenes de detenciones violentas, con agentes…

14 horas hace

Comunidades en Resiliencia: Cómo Educadoras Venezolanas Transforman la Catástrofe Educativa en Oportunidad de Recuperación

Este es el testimonio de cómo veinte educadoras venezolanas, desde sus propios espacios de enseñanza,…

17 horas hace