En Washington, DC, los estudiantes de la Generación Z están cambiando las reglas para encontrar compañero de cuarto. En lugar de llenar formularios impersonales en portales oficiales, muchos abren una página de Instagram y publican su “mejor versión”: fotos con amigos, deportes favoritos y hasta su plato preferido. Plataformas como MeetYourClass han convertido esta tendencia en un fenómeno masivo que ya rebasa fronteras.
Katie Lim, estudiante de primer año en la Universidad de Maryland, se topó con un portal oficial que describió como puro texto, sin fotos y “sin vibras”. Decidió probar suerte en Instagram: subió 10 imágenes cuidadosamente elegidas —voleibol, Chipotle, amigos— y en días ganó 150 seguidores y 30 mensajes directos. Tras una videollamada de dos horas, encontró a su futura roommate.
“Fue mucho más natural que leer un formulario”, contó Lim a The Washington Post.
Creada por dos graduados de la Universidad de Michigan, MeetYourClass explotó en popularidad. Solo el año pasado registró 217,755 inscripciones, alcanzó 600,000 seguidores en Instagram y logró que sus perfiles llegaran a casi 60 millones de cuentas. Hoy colabora con 23 universidades, muchas de ellas con menos recursos, para ayudar a los estudiantes a formar comunidad antes de poner un pie en el campus.
Pero no todo es perfecto. Algunos jóvenes dicen sentirse en un “speed dating digital” donde prima la apariencia sobre la compatibilidad real. Otros se quejan de la ansiedad que genera exponerse públicamente. Dennis Passarella-George, director de vida residencial en Maryland, advierte:
“Instagram puede ser un buen primer vistazo, pero la comunidad universitaria debe construirse más allá de una vibra digital”.
Lo que ocurre en DC no es un caso aislado. En New Hampshire, el Union Leader documenta la misma tendencia: adolescentes y futuros universitarios que prefieren revisar perfiles en Instagram antes que confiar en sistemas tradicionales. Allí también los estudiantes valoran la inmediatez y autenticidad que transmite una foto o una publicación, en lugar de párrafos anónimos en un portal institucional.
La Generación Z ha llevado a Instagram un proceo que antes se reducía a un formulario frío y obligatorio. Hoy, miles de estudiantes en DC y en todo el país encuentran compañeros de cuarto con un “follow” y un mensaje directo. Para algunos, es una manera superficial de empezar la vida universitaria; para otros, una oportunidad de llegar al campus con una amistad lista para florecer. Lo cierto es que, cifras en mano, la tendencia digital llegó para k quedar.
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