Washington DC enfrenta un cierre del gobierno federal que comenzó a la medianoche del 1 de octubre de 2025. Tras la incapacidad del Senado de aprobar una extensión de financiamiento, miles de empleados federales quedaron sin sueldo inmediato, mientras la economía local y la seguridad alimentaria sienten el golpe.
El Senado rechazó una extensión de siete semanas por 55 votos a favor frente a los 60 necesarios. Las negociaciones entre demócratas y republicanos permanecen estancadas: los primeros exigen concesiones en salud y otros temas, mientras los líderes del GOP y el presidente Donald Trump mantienen su postura. Como resultado, agencias no esenciales como el NIH y la EPA cerraron parcial o totalmente, y hasta 750,000 empleados podrían ser suspendidos temporalmente. Otros 700,000 trabajarán sin pago inmediato. Axios advierte que el camino para reabrir el gobierno sigue siendo incierto, dejando a la región en un limbo económico y social.
En medio de la incertidumbre, varios restaurantes de DC recurren a la solidaridad local. Carmine’s, en Penn Quarter, ofrece happy hour durante todo el día con descuentos en comida y bebias, abiertos a todos, no solo a empleados federales. Union Pub en Capitol Hill prepara cervezas a $3 y combos de hot dog con cerveza por $7. Otros locales, como Barrel y McClellan’s Retreat, suman promociones especiales mientras dure el cierre. Estas iniciativas muestran cómo la comunidad local intenta amortiguar el impacto, pero no sustituyen los ingresos perdidos de cientos de trabajadores.
El cierre afectará directamente a miles de empleados federales y contratistas que dependen de un salario estable. Según la Capital Area Food Bank, más del 40% de los despedidos ya enfrentan inseguridad alimentaria. Radha Muthiah, CEO de la organización, advierte que un cierre prolongado elevará la demanda de asistencia casi de inmediato. La experiencia de 2018 demuestra que, tras un mes sin pago, cientos de personas se alinearon en pop-ups distribuyendo alimentos en distintas zonas del DMV.
El mercado de vivienda en DC y alrededores refleja la influencia de las decisiones de Capitol Hill. Corey Burr, vicepresidente de TTR Sotheby’s International Realty, explica que un cierre reduce la confianza de los compradores. Silver Spring, Maryland, ya registra mayor tiempo en el mercado para casas de precio moderado, un fenomeno que Burr atribuye parcialmente a despidos federales. Si se suman nuevos recortes en agencias gubernamentales, la recuperación inmobiliaria podría estancarse.
Algunos negocios locales ya actúan para mitigar los efectos del cierre. Colby’s Dogcare, en NoMa, pospone el pago de membresías para empleados federales y sus mascotas hasta que el gobierno reabra. La Capital Area Food Bank organiza pop-ups adicionales de distribución de alimentos, siguiendo su principio: “Para estar listos, debemos mantenernos listos”. Estas medidas buscan garantizar que los más afectados tengan acceso a ayuda inmediata mientras se resuelve el impasse político.
El cierre del gobierno federal no es solo un tema político: impacta la economía, la vida diaria de los trabajadores y la estabilidad de la comunidad del DMV. Aunque algunos negocios transforman la crisis en promociones temporales, la región enfrentará semanas de incertidumbre. La preparacion local y la solidaridad serán clave para amortiguar un golpe que podría sentirse en cada rincón de Washington DC y sus alrededores.
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