Las deportaciones son un tema de narrativa y matizes: quién, cómo, cuándo y por qué. Hoy, el mensaje es bastante más directo. ICE no solo irá tras quienes tienen antecedentes penales, sino que también detendrá a cualquier persona que se encuentre sin papeles en Estados Unidos, sin importar si su “delito” fue buscar trabajo o quedarse más tiempo del permitido.
La realidad operativa ya está cambiando: aumentaron las detenciones colaterales, volvieron las redadas laborales a gran escala y se reactivó el enfoque de todos son prioridad. Todo esto respaldado por una fuerte inyección presupuestaria y una ambición declarada: un millón de deportaciones al año. Lo que antes era matizado, ahora se ejecuta con intensidad.
ICE asegura que su enfoque también incluye a las empresas que contratan inmigrantes indocumentados, lo cual suena bien, al menos en teoría. Pero, ¿cuántas veces se ha prometido eso sin que el foco siga siendo el eslabón más débil? Mientras tanto, granjas, restaurantes y hoteles siguen operando con mano de obra que todos saben que está ahí, hasta que conviene recordarlo.
Lo que no se dice tan fuerte es cómo estos operativos afectan comunidades enteras, o cómo algunos de los delitos más comunes por los que se deporta son infracciones migratorias y de tránsito. El discurso es duro, pero los matizes persisten, aunque ya no entren en el libreto oficial. Deportar más no siempre significa deportar mejor.
Un docente de bachillerato en el estado Táchira pasó seis meses preso por trasladar drones…
Cuando se destapa una tubería atascada, lo primero que sale no es agua limpia. Sale…
Su miopía no fue una barrera para pasarse 16 horas viendo cine, como lo hizo…
Después de 80 días sin salir del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nicolás Maduro…
El presidente de la compañía, Juan Ricardo Ortega, ya estructuró el plan, pero el Alcalde…
Mansiones, aviones y oro por USD 4 mil millones están en la mira de EE.UU.,…