Tenían puestas las esperanzas en el edificio Monteforte con cuya venta podrían recuperar algún dinero, pero la super liquido la empresa Monarca, dueña del inmueble.
La noticia por parte de Billy Escobar de la liquidación de Grupo Monarca, una de las cinco empresas de Factor Group, la compañía financera de David Wigoda, sepultó las esperanzas de las más de 1500 estafados por la pirámide. Mientras el financista paisa sigue prófugo, el gobierno solo ha logrado recuperar 50.000 millones para devolverle a los inversionistas paisas que había depositado sus ahorros.
El Grupo Monarca La Selva formaba parte, junto a: ET Maquinaria Pesada, la Torre de apartamentos Luciernagas, la Torre Salamandra, Cebas de Ganado e inmuebles del grupo que supuestamente respaldaba las operaciones. Todas las empresas están liquidadas. La única empresa que no había finalizado su proceso de liquidación era Monarca, que comenzó el proceso en 2024 y terminó en 2025. De los 250.000 millones, solo se recuperó el 20%, alrededor de 50 mil millones, y los cerca de 1500 involucrados aún siguen con la duda ¿qué fue del dinero manejado de Factor Group?
Los inversionistas de la pirámide de Factor Group, donde aparecía como representante legal David Wigoda, aún siguen sin saber quién les va a responder por su dinero. Un final contrastante con
los lujos y la seguridad que proyectaba David Wigoda y del negocio que representaba. La empresa Factor Group, con su sede principal en Medellín y otra sucursal en Bogotá, se presentó como la inversión del momento.
Todo fue una ilusión; las promesas de Factor Group y de los $200 mil millones de pesos que mostraba con orgullo y que atraía a los inversionistas no se recuperó la totalidad, y los cerca de 1.500 inversionistas afectados, por ahora, no han recibido toda una compensación adecuada. Ciudadanos interesados y atraidos por el negocio de corretaje a crédito y compraventa de cartera descubrieron a las malas que tenían en frente una captadora de dinero, coloquialmente conocidas como pirámides.
Factor Group tenía bajo su manto otros negocios. Esos se llaman: ET Maquinaria Pesada, el Grupo Monarca La Selva, la Torre de apartamentos Luciernagas, la Torre Salamandra, Cebas de Ganado e inmuebles ganaderos. Con los inconvenientes de Factor Group se afectó a varios comercios y personas.
La empresa Factor Group hoy está en un proceso de liquidación dentro de la Supersociedades y existe una orden de captura al empresario David Wigoda. La Fiscalía no ha podido sentar a Wigoda en frente de un juez; sin embargo, ya fue condenado a 13 años de prisión por captación masiva de dinero y estafa agravada en la modalidad de delito de masa; no obstante, el acusado no estuvo presente en el juicio.
Se piensa que Wigoda se encuentra en Israel, país donde no hay un tratado de extradición, e igual que con el caso de Jaime Glottmann, el empresario de las neveras Icasa, el gobierno de Israel no ha aceptado traer a los imputados ante los tribunales en Colombia por las acusaciones presentadas.
David Wigoda, un ingeniero civil que tiene ascendencia judía, fue muy reconocido en el mundo empresarial. Su despegue se dio en el antiguo Grupo Empresarial Antioqueño, GEA. El ejecutivo, a los 31 años, fue nombrado en Suratep dentro de la gerencia; no obstante, había realizado algunos pasos en Suramericana de Seguros. El futuro le parecía prometedor, al conseguir un cargo de relevancia en un grupo económico importante.
El ejecutivo, que tenía estudios de ingeniería civil, se mantuvo unos años en su cargo; sin embargo, en 2004 decidió renunciar a su puesto para asumir nuevos retos personales y profesionales. Wigoda sentía un estancamiento profesional, en el GEA no parecía existir posibilidades de ascenso. Lo estaban esperando en Factor Group, una empresa que se fundó en octubre de 2002 con el nombre de Expocredit Medellín.
Para 2009, el ingeniero ya tenía el control total de la compañía Factor Group, enfocada en el corretaje de crédito. Los negocios no podían ir mejor; bajo Factor Group se desarrollaron o asociaron varios negocios como construcciones, ganadería y manejo de maquinaria. Aunque varios socios comenzaron a mirar con sospecha, para algunos era muy llamativo que la actividad principal de corretaje de crédito, que es una forma de recibir asesoría por parte de un profesional con el fin de conseguir préstamos atractivos en bancos u otras entidades financieras, se asociara a tantos mercados diferentes.
Con las sospechas, se llamó a la Superintendencia Financiera; en 2011 tenía a la cabeza a Gerardo Hernández Correa. Algunos interesados señalaron con preocupación que la empresa dejó de hacer sus giros; sin embargo, la compañía aseguró que todo estaba en orden. Aunque para ese momento existían cerca de 800 denuncias.
Los funcionarios de la Superfinanciera escucharon con atención y, cuando revisaron los números de Factor Group, encontraron la razón detrás del músculo financiero. Factor Group captó ilegalmente dinero; en otras palabras, era una pirámide donde el modelo empresarial de invertir un monto y recibir rendimientos que variaban entre el 4,5 y el 20% dependía de seguir atrayendo socios. De lo contrario, no se podía cumplir a los inversionistas. Con unos clientes, la empresa ya había fallado, quienes fueron los que tocaron la puerta de la Superfinanciera.
En el proceso, se encontró que, a diferencia de otras captadoras de dinero como DNG, Factor Group tenía varios patrimonios que hacían más difícil detectar su naturaleza de pirámide financiera. Los otros patrimonios involucraban los Fideicomiso Inmuebles Ganaderos, Ceba de Ganado, Salamandra, Monarca y Luciérnagas.
Con el descubrimiento de la Superfinanciera, los funcionarios de gobierno tomaron control de la organización y miraron con detenimiento los negocios adjuntos. En 2012, Factor Group empezó el plan de desmonte voluntario. Por otra parte, los inconformes, alrededor de 430 víctimas, se organizaron y le pidieron al abogado José Luis Giraldo que los representara. A muchos no les bastó saber que Factor Group se desmontaría de forma gradual, querían su dinero o mirar a David Wigoda como algún tipo de sanción.
El ejecutivo planteó como solución la venta de un lote ubicado en Las Palmas, en Medellín, Antioquia. Con la venta se podría acceder a nuevos recursos y pagar a los afectados. Sin embargo, el terreno estaba con inconvenientes por estar con una hipoteca y solo parte del dinero pudo ser girado.
En relación a Wigoda, cuando fue llamado a juicio en Colombia, se dice que viajó a Israel, país que no tiene la obligación de llevar a sus ciudadanos a Colombia. Fue condenado en Colombia a 13 años de prisión. Los delitos señalados fueron captación masiva de dinero y estaba masiva agravada por más de 146 mil millones de pesos. Los últimos coletazos de la historia de Factor Group se dieron con la liquidación del grupo Monarca.
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