En medio de quejas, demandas y los líos que dejó el español Venerando Lamelas, la empresa Total Co, entregó la obra, pero los compradores siguen insatisfechos
A pesar del plan de recuperacion propuesto por Total Co, empresa dedicada al desarollo de soluciones de infraestructura, el rascacielos BD Bacatá, ubicado en el centro de Bogotá, aún está lejos de ser terminado. Luego de nombrar a RV Inmobiliaria como la firma encargada de las ventas de los apartamentos en el edificio, ahora ambas compañías se responsabilizan una a otra por la obra inacabada.
BD Bacatá ha sido un proyecto polémico y desafortunado: su principal inversionista y gestor, el español Venerando Lamelas, dejó de girar recursos a la constructora Prabyc Ingenieros, lo que resultó en una obra incompleta. En un principio, Total Co tomó las riendas del proyecto confiada en que, si vendía suficientes apartamentos −bajo el mismo esquema que ya le había funcionado para salvar el complejo San Martín− podría reunir el dinero para recuperar el rascacielos. Sin embargo, hasta la fecha no ha logrado vender la cantidad necesaria de apartamentos para salvarlo. Según la empresa, no se ha podido avanzar por falta de dinero; no hay clientes ni caja para retomar el proyecto, una situación grave si se considera que aún resta finalizar alrededor del 30 % de la obra.
Por su parte, los abogados de los inversionistas afectados han manifestado que el deterioro en la obra inacabada ha aumentado y que nadie de la fiducia les ha respondido por un peso.
Según los testimonios de los afectados, en el edificio los ascensores dejaron de funcionar. La empresa Total Co, cuyo representante legal es Giovanni Mauricio Vargas, no trajo los cambios ni la transformación prometidos, según denuncias. La propuesta de recuperación que presentaron en el último trimestre de 2024 planteaba un modelo serio de trabajo. En los documentos se proponían retomar los pisos de la Torre Sur que habían quedado inacabados, realizar remodelaciones en los apartamentos y efectuar cambios en las unidades ya vendidas; todo se haría de acuerdo con el flujo de ventas y el presupuesto disponible. Para Total Co, salvar el BD Bacatá era un proyecto realizable e importante.
El plan de recuperación contenía tres etapas: conseguir ventas, elaborar nuevos planos y remodelar los espacios vacíos. El rediseño consistía en crear apartamentos más grandes, considerando el vacío dejado por el hotel, que nunca se construyó. La constructora pensaba que se podría aprovechar la infraestructura, que era buena según arquitectos e ingenieros; sin embargo, desde el exterior, esa parte del edificio parece en ruinas.
Aunque Prabyc Ingenieros, la última constructora que había tenido en sus manos el proyecto, lo abandonó por razones de fuerza mayor cuando la firma del polémico español Venerando Lamelas dejó de girar cheques, los santandereanos de Total Co hicieron una revisión y concluyeron que los materiales, diseños y espacios, tanto en la base como en el interior, parecían acordes con el presupuesto de 400 mil millones de pesos recogidos por la fiducia del BD Bacatá, hoy conocida como Acción Fiduciaria.
Total Co se sentía segura de poder asumir el reto. En parte, por la experiencia adquirida en la Ciudadela San Martín, donde existía una situación similar: una construcción abandonada con un pleito entre los dueños y los arrendatarios del lugar. En ese caso, la fórmula de conseguir arriendos y realizar remodelaciones para atraer compañias e inversionistas grandes les dio la razón a los santandereanos de Total Co.
Para el caso de BD Bacatá, Total Co debía reformular el modelo de ventas si quería atraer un número suficiente de compradores particulares y responder, en primer lugar, a los afectados. El sistema de reembolso se haría de acuerdo con la figura de los “fides”.
Los “fides”, o derechos fiduciarios del BD Bacatá, son instrumentos de inversión inmobiliaria mediante los cuales los inversionistas aportaron recursos para la construcción del rascacielos a cambio de una participación en las utilidades generadas por la operación del hotel y las áreas comerciales, buscando rentabilidad a través de una fiducia. A mayor cantidad de fides, mayor dinero debía recibir el inversionista.
Total Co debía responder por cerca de 3.000 derechos fiduciarios (fides) vendidos a personas naturales y jurídicas. Como varios quedaron en el aire, otros no obtuvieron su apartamento y no supieron qué pasó con el dinero de sus cuotas, así que Total Co debía encontrar una solción. En principio, todo se solventaría con el músculo financiero proveniente de la venta de apartamentos.
El lanzamiento y las ventas del lugar no duraron más de cuatro meses, los últimos de 2024. RV Inmobiliaria fue la compañía designada para promocionar la venta; aunque dejó montada una página web, instaló una sala de ventas y planteó un modelo a escala de los apartamentos —que irían desde los 22 hasta los 68 metros cuadrados—, pero no pudo seguir con el proyecto, alegando que Total Co no ponía de su parte.
Un punto de inflexión fue el tema de los ascensores. Cuando los vendedores de RV Inmobiliaria quisieron llevar a los interesados a los pisos donde estaría el modelo a escala de los apartamentos, no pudieron hacerlo: las escaleras no se podían usar y los ascensores nunca se pusieron en funcionamiento.
En respuesta a las acusaciones, Total Co alegó inocencia frente a la situación y sostuvo que, como no había ventas por parte de RV Inmobiliaria, no se llevarían a cabo cambios. Para Total Co, la responsabilidad correspondía a la administración del lugar; sus empleados no debían velar, ni mucho menos arreglar, asuntos propios de los administradores del Bacatá.
En este momento los habitantes de las torres continúan con problemas de servicios públicos: el internet no es el mejor, y el agua y la luz tampoco funcionan adecuadamente. En resumen, en los últimos dos años no ha cambiado nada, y los cerca de 4.200 inversionistas siguen hoy sin una respuesta.
Alianza Fiduciaria con Gustavo Martínez en la gerencia recibió una multa de más de $8…
Se asombrarían los jóvenes si pudieran asomarse a un día cualquiera del pasado democrático en…
Como expliqué en mi artículo anterior para La Gran Aldea, las dudas sobre el “reconocimiento…
Aunque se estima que hay más de 120 postulaciones para fiscal general y defensor del…
El líder de los maronitas en Colombia, Monseñor Fadi Bou Chebl Abi Nassif, anunció que…
“¡Aquí vamos!”, al escuchar esta frase en la voz del insider italiano, Fabrizio Romano, significa…