Tras la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump ha colocado el petróleo venezonalno en el centro de su estrategia hacia Venezuela, prometiendo incentivos y compensaciones a petroleras —principalmente estadounidenses— para reactivar el sector en un plazo ambicioso de 18 a 24 meses. La Casa Blanca plantea un esquema de inversión estimado en hasta US$100.000 millones, con control estadounidense sobre la comercialización del crudo y un levantamiento selectivo de sanciones.
Sin embargo, expertos y actores del sector coinciden en que la industria petrolera venezolana se encuentra estructuralmente colapsada: infraestructura obsoleta, más de 28.000 pozos inactivos, una PDVSA prácticamente inoperante, deudas superiores a US$35.000 millones y un largo historial de expropiaciones y arbitrajes internacionales.
El principal obstáculo no es técnico ni financiero, sino político y jurídico: ausencia de Estado de derecho, reglas de juego inciertas, posible cambio de política estadounidense tras 2028 y la fragilidad del gobierno interino de Delcy Rodríguez. En este contexto, las petroleras —que planifican a 10–25 años— mantienen una postura de cautela y bajo entusiasmo.
VUSA
América Latina afirma querer más productividad, más innovación y una inserción global más sólida. Sin…
¿Regresará? ¿Debe regresar? ¿Cuándo? Las grandes preguntas que hoy se hace la mayoría de los…
La administración de Donald Trump tiene la intención de tomar medidas adicionales para aliviar las sanciones…
El tribunal que conoce el proceso contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez aplazó la audiencia…
En 1970, el compositor y cantante brasileño Chico Buarque grabó una canción titulada “Apesar de…
Playnance lanzó oficialmente el trading de GCOIN en MEXC, marcando un hito en la expansión…