El 3 de agosto de 2017, Eulogio Del Pino, entonces presidente de Pdvsa, firmó un contrato con Juan José Ávila Fermín, presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). El objetivo era claro: la petrolera estatal, que ya por entonces sufría los estragos de la desinversión y la baja en la producción y las ganancias, se comprometía a patrocinar con un aporte de 10 millones de dólares la temporada 2017-2018 del béisbol profesional de invierno.
Para ese momento, no solo los problemas financieros y operativos de Pdvsa, su principal fuente de ingresos, golpeaban al país. El 2017 fue el año de las protestas en varias ciudades del país que, desde marzo, pusieron en jaque al régimen de Nicolás Maduro, resultando en alrededor de 160 muertos y miles de heridos y detenidos. En agosto, continuaban los disturbios. A la par, la inflación, el desabastecimiento y la crisis humanitaria se agudizaban, empujando a millones de ciudadanos a emprender el difícil camino de la emigración. La administración de Donald Trump desde Washington intensificaba las sanciones contra el chavismo.
Ese contexto conflictivo llevó a muchos venezolanos, incluso por encima de su amor por el béisbol, a pensar que las condiciones políticas, de seguridad y espirituales no estaban dadas para una temporada de juego y fiesta en los estadios. Las criticas abundaron, muchas de ellas formuladas en medios de prensa. Por ejemplo, el exgrandeliga Alfredo Pedrique reclamó: «Tomen conciencia (…). Que no haya béisbol. Por consideracion humana, por los niños que están muriendo por falta de comida y medicinas».
Sin embargo, el espectáculo debía continuar. Los fondos fueron asignados y la temporada se completó. Caribes de Anzoátegui se coronó campeón y participó en la Serie del Caribe en Guadalajara, México. Con los hechos consumados, todo parecía excesivamente normal, como el fallecido vicepresidente de la República y excanciller del chavismo, José Vicente Rangel, había proclamado en medio de otra crisis política y de orden público, la de abril de 2002.
Pero una maniobra había quedado oculta entre los pliegues del contrato con Pdvsa.
El documento preveía dos desembolsos. El primero, de ocho millones de dólares, desde el momento de la firma del convenio de patrocinio, mientras que el segundo, posterior y final, por dos millones de dólares, se programó para octubre de ese mismo año. Lo que no se anticipaba era que uno de los firmantes, Eulogio Del Pino, caería en prisión apenas se efectuaran los dos pagos, en noviembre de 2017, como parte de las purgas que se hicieron usuales en la directiva de Pdvsa durante el mandato de Maduro.
Ese dinero del béisbol se movió por avenidas insospechadas. La revisión de un documento de 2024 de la Fiscalía de Bulgaria, que investigaba una trama de lavado de unos 500 millones de euros en fondos públicos provenientes de instituciones en Caracas a través de 101 cuentas en Investbank AD, permite tirar el hilo que conecta transferencias desde una cuenta de la LVBP en el banco búlgaro, alimentadas con montos a su vez remitidos originalmente desde el Novo Banco, el banco que el Estado portugués creó con la cartera buena del colapsado e intervenido Banco Espirito Santo. Este último había logrado sobrevivir desde 2009 a las lesivas irregularidades criminales en su operación, hasta justo antes de su intervención en 2014, gracias a masivas inyecciones de dinero provenientes de empresas estatales venezolanas, amarradas mediante sobornos y comisiones a funcionarios chavistas.
En total fueron 27 millones de dólares los que, entre 2017 y 2019, dos empresas estatales, Pdvsa y el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), asignaron por concepto de patrocinio a la LVBP.
Además de los 10 millones pactados por el contrato de agosto de 2017, se sumarían otros 4,8 millones de dólares por un contrato de patrocinio de la temporada 2018-2019, entre la LVBP y Bandes, este último representado por su entonces apoderada, la abogada Nadezca Tamara Mejía Maldonado.
Luego vendría un contrato de ocho millones de dólares, firmado entre la LVBP y de nuevo Pdvsa, ahora presidida por Manuel Quevedo después de la detención de Del Pino, para el patrocinio de la Serie del Caribe Barquisimeto 2019, un evento que a la postre fue movido a Panamá, debido a la inestabilidad que habían sembrado las írritas elecciones presidenciales de 2018 y la juramentación paralela del opositor Juan Guaidó como Presidente Interino en enero de 2019.
El último contrato, por 4,2 millones de dólares, involucró a la LVBP y Pdvsa con una empresa denominada Producciones y Espectáculos VIP, C.A., cuyo director era Humberto Coromoto Oropeza Mascareño, presidente del equipo Cardenales de Lara, también para la celebración del frustrado evento beisbolero en la capital del estado Lara.
Aunque todos los contratos establecían que los desembolsos servirían para financiar actividades del béisbol profesional, la investigación búlgara encontró que ese no fue necesariamente el caso.
La entidad desde la cual la LVBP recibió el dinero fue el banco portugués Novo Banco, surgido de las cenizas del escándalo del Espirito Santo y, a la larga, reprivatizado. El Espirito Santo fue receptor de generosos depósitos y compras de papeles de deuda por parte de entes públicos de Venezuela, entre ellos, Pdvsa y Bandes, precisamente. En contraprestación, desde el Espirito Santo salían pagos de coimas, también generosos, que llegaban a funcionarios de esas empresas estatales a través de compañías truchas registradas para la ocasión en Panamá.
Fondos de Pdvsa seguían en el Novo Banco al momento de las firmas de aquel primer contrato de patrocinio. Y fue desde Novo Banco que se movieron los montos, previstos en sus términos, hacia una cuenta en el Investbank de Bulgaria.
Investbank fue señalado en una investigación de la Fiscalía de Bulgaria, culminada en junio de 2024, por haber servido como pasadizo para el blanqueo de alrededor de 500 millones llegados desde Venezuela entre 2017 y 2019. En la presunta lavandería financiera participó una empresa de gestión de activos, Swiss Latam AG, propiedad a su vez de otra empresa, SP Holding AG SV, con sede en Liechtenstein, un paraíso fiscal en el corazón de Europa. Y el cerebro de estos movimientos fue Tsvetan Tsanev, un abogado búlgaro-alemán, titular de 101 cuentas que se utilizaron en el esquema.
En ese mismo banco de Bulgaria, Juan José Ávila Fermín, en representación de la LVBP (entonces, con Domingo Albert Santander Luciani y Esteban Palacios Lozada como vicepresidentes), abrió una subcuenta asociada a una cuenta principal del abogado Tsanev, implicado en la trama de legitimación de capitales. Solo este último estaba autorizado para mover el dinero.
Armando.info envió un cuestionario a Juan José Ávila Fermín para aclarar por qué un ente privado como la LVBP no solo vio necesario abrir una cuenta bancaria en la lejana Bulgaria, sino en lo que luego se revelaría como una maraña de lavado de dinero. La mayoría de las 20 preguntas estaban enfocadas en el destino de las transacciones registradas, así como la relación de Ávila con las personas y empresas beneficiarias de los giros, y con el propio Tsvetan Tsanev.
Así mismo se envió un cuestionario a Giuseppe Palmisano, actual presidente de la LVBP, y Humberto Oropeza, vicepresidente y, además, firmante de uno de los contratos con Pdvsa, que supuso el desembolso de dos transferencias, de 3,09 millones y 1,35 millones de euros, respectivamente, a favor de Producciones y Espectáculos VIP, C.A.
Al final se obtuvo una respuesta oficial y conjunta de Ávila Fermín y la directiva, en la que se evita el tema de la investigación búlgara, respaldada, por cierto, por las autoridades de Estados Unidos, que tomaron el caso.
En cambio, recalca que fue “un hecho no controvertido y fácilmente comprobable que Pdvsa y Bandes, en ejecución de esos contratos, aparecieron como patrocinantes oficiales principales de la LVBP”.
La comunicación llegada a Armando.info admite que la Liga en efecto dispuso de una cuenta en «un Banco de Bulgaria», sin aludir al Investbank, precisando que «es de destacar que al momento de ejecutar los pagos a los cuales se obligaron Pdvsa y Bandes por cada uno de los contratos de patrocinio ya mencionados, la LVBP no contaba con un instrumento bancario que permitiera recibir la contraprestación bancaria. Por tal razón Pdvsa y Bandes plantearon la posibilidad de ejecutar los pagos a los cuales tenían obligación contractual a través de un Banco [sic] en Bulgaria, lo cual se ejecutó de esa forma”.
En la carta, Ávila Fermín y la LVBP especifican que muchas de las preguntas formuladas por el reportero quedarían sin responder “por razones de obligaciones de confidencialidad establecidas en las cláusulas [de los contratos, por lo que] no se puede dar mayor información sobre los detalles”.
Entre 2018 y 2019, ya con los 27 millones de dólares en cuentas de bancos europeos (y, por lo tanto, convertidos en euros), desde la cuenta búlgara de la Liga se realizaron 13 transferencias por 19,4 millones de euros a distintos destinatarios corporativos.
La transferencia más grande fue de 3,09 millones de euros a una cuenta de Producciones y Espectáculos VIP, C.A. en el Cim Banque de Suiza. La empresa, que debía encargarse de la publicidad de la Serie del Caribe de 2019 en la capital del estado Lara, también recibió 1,35 millones de euros en otra transferencia al mismo banco helvético, según se desprende de los documentos de la Fiscalía de Bulgaria.
A la suspensión de la Serie del Caribe y el destino de esos fondos se refiere la respuesta de Ávila Fermín y de la LVBP: “Más allá de que la Serie del Caribe Barquisimeto 2019 fue cancelada apenas pocos días antes de su fecha de inicio, los fondos entregados por PDVSA por el Patrocinio Barquisimeto 2019 ya habían sido ejecutados asumiendo compromisos con proveedores de distintos tipos nacionales e internacionales, así como en las refacciones de las instalaciones deportivas. En todo caso, posteriormente, la LVBP y el Comité Organizador de la Serie del Caribe presentaron [sic] a PDVSA una relación de los gastos y rendición de cuentas”.
Al Absa Bank de Sudáfrica fueron a parar 2,42 millones de euros dirigidos a la cuenta de una empresa de intermediación financiera fundada en 2005 y liquidada en 2024, Crossbarfx Limited, con sede en Reino Unido. Aparte, Training The Stars, LTD, una empresa de Barbados que está apuntada en la base de datos de OffShore Leaks, recibió 2,08 millones de dólares en una cuenta del banco JT Bank, A.S., también con sede en Barbados.
También la empresa italiana CM Group recibió de la LVBP 1,75 millones de euros en el banco Unicredit del país transalpino. Esta empresa, de promoción y publicidad, está registrada a nombre de Roberto Ferrari Scrivani, uno de los socios e integrante de la junta administradora de la Fundación Magallanes de Carabobo, que arropa a la tradicional divisa del béisbol criollo, Navegantes del Magallanes.
Por su parte, en el Barclays Bank de Inglaterra fueron depositados 1,32 millones de euros para la empresa de procesamiento de datos y alojamiento web DMUK Limited, registrada en 2015 por Graham Wareham y James Robert Webb. Fue disuelta en diciembre de 2017, en plena vorágine de las transacciones entre Pdvsa y la LVBP.
Lock In Capital Limited, empresa de Islas Vírgenes Británicas, registrada a nombre del venezolano Jorge Antonio Reyes Quiroz, como señalan los documentos búlgaros, recibió 1,24 millones de euros en su cuenta de Oversea-Chinese Bank Corporation Limited, de Singapur.
En el J Safra Sarasin, de Suiza, entre tanto se recibieron 1,16 millones de euros para la cuenta de una empresa publicitaria con sede en Panamá y también liquidada, Coliseo Investments, S.A. Uno de los directores de esta empresa es Raúl Garrido Garibaldo, vinculado en la filtración de OffShore Leaks a 84 empresas registradas en paraísos fiscales. Su nombre también figuró en 2020 en trabajos periodísticos del diario La Tercera de Santiago de Chile, como registrador de una empresa que sirvió para mover medio millón de dólares en un caso que fue objeto de investigación tanto para el Ministerio Público chileno como para el Departamento de Justicia de EE.UU.
Otra empresa de Islas Vírgenes Británicas, Palisades Consulting Group, Inc., recibió 1,06 millones de euros en su cuenta de una sucursal en Hamburgo, Alemania, del UBS Europe Bank. En el Sberbank SRBIJA AD, de Belgrado, Serbia, una empresa llamada Visaju DOO, de esa localidad, recibió 1,04 millones de euros. Otros 968.000 euros fueron transferidos a la empresa Global BPA Limited de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, con cuenta en el banco Emirates NBD.
También figura una transferencia para Caracas, Baseball Club, C.A., empresa con cuenta en Bancaribe Curacao Bank, NV. En ese momento, a la novena capitalina, bajo control del Grupo Cisneros, la presidía Luis Lionel Ávila Escuraina, fallecido en 2021.
Y se encuentra una transferencia llamativa a otra empresa de estirpe deportiva, 360 Sports USA, LLC, con cuenta en el Bank of America. La compañía, registrada en Florida, y que estuvo activa apenas por un año -el año de la transferciencia-, tenía por socios a Keyla Rico Sierra y el exgrandeliga Carlos Alfonso Guillén, ambos con domicilio en Plantation, población del condado de Broward, en el sur de Florida.
Bateador insigne, estrella tanto de los Tigres de Detroit en la Major League Baseball (MLB) como del Magallanes de la LVBP, Carlos Guillén también es recordado por su gestión como funcionario público. Fue designado presidente del Instituto Regional del Deporte del estado Aragua por el entonces gobernador, Tareck El Aissami, quien luego se desempeñaría como ministro del Interior, ministro de Petróleo, y vicepresidente de la República, hasta terminar en prisión a raíz del escándalo de corrupción conocido como Pdvsa-Cripto.
Armando.info envió a Guillén solicitudes de entrevista a través de los correos corporativos de tres de sus empresas en Venezuela: Constructora Alfisa, C.A., Constructora C.G., C.A. e inversiones Kamelia, C.A. No se recibió respuesta.
En su respuesta al cuestionario enviado por Armando.info, Ávila Fermín omitió referirse a la relación que tenía con cada una de las empresas que recibieron las transferencias, así como con sus respectivos dueños. Tampoco respondió cuál era su relación con el abogado Tsvetan Tsanev.
Sobre las compañías beneficiadas solo afirma lo siguiente: “Una vez recibidos los fondos pactados contractualmente por el Patrocinio PDVSA 2017-2018, el Patrocinio PDVSA 2018-2019 y por el Patrocinio BANDES 2018-20190, los mismos fueron utilizados para, en primer lugar, hacer frente a los gastos comunes de la LVBP y, luego, para ser distribuidos entre los ochos equipos en partes iguales de acuerdo con las instrucciones del Comité de Finanzas de la LVBP. Los pagos hechos a los equipos y proveedores se ejecutaron de acuerdo con las instrucciones bancarias transmitidas a la LVBP por sus equipos y por los proveedores, dependiendo del caso”.
En el expediente de la Fiscalía de Bulgaria se encuentra una pista que puede explicar los vínculos con, al menos, una de las empresas beneficiadas por las transferencias. En una carta del 13 de noviembre de 2018, dirigida a lnvestment Bank (escrito así y no como Invest Bank o Investbank), con copia a Swiss Latam AG, Ávila Fermín informaba que los fondos de patrocinio recibidos de entes públicos y privados serían transferidos de manera equitativa a los ocho equipos de la LVBP. Allí también se lee que cada equipo recibiría, en promedio, 1,3 millones de euros (1,5 millones de dólares). La misiva menciona específicamente a Training The Starts, LTD, como el ducto por el que se transferirían los montos destinados a dos de las franquicias, Cardenales de Lara y Tigres de Aragua.
Otro documento que ofrece indicios sobre el mecanismo y que se encuentra en la investigación fiscal es el acuerdo de procedimiento de pago entre Swiss Latam AG (SLAG) y la LVBP. El objetivo central del convenio era ceder a la empresa suiza la gestión del flujo de pagos de aproximadamente 3,6 millones de euros en fondos de patrocinio provenientes de Pdvsa. Allí se indica que Swiss Latam asignaría un abogado asociado y que sería este, en lugar de la propia Liga, el único autorizado para ejecutar transferencias. Se refería, claro, a Tsvetan Tsanev. Por todo ello, Swiss Latam iba a cobrar comisiones equivalentes a 4.25% de las transferencias.
En agosto de 2017, cuando firmaba un contrato millonario con Pdvsa, Ávila Fermín declaró que la LVBP, a la que representaba, era una “liga apolítica”. Hoy los documentos demuestran que el adjetivo no comprendía repulsa alguna a los dineros del Estado chavista y sus diseños de ingeniería financiera internacional. En realidad, con sangre fría, le hizo swing a los millones de dólares que le pasó Pdvsa y Bandes.
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