Venezuela siempre ha sido un país al que le encanta el drama. No por nada, durante muchos años fuimos los reyes de las telenovelas. Nuestros culebrones se exportaban hasta al más recóndito sector del planeta y todo el mundo disfrutaba con la misma historia de una chica pobre que se enamoraba de un chico rico y después de meses de dimes y diretes, y casi doscientos capítulos, la chica pobre terminaba siendo la dueña del imperio.
El dramón es parte de nuestro ADN y nuestra selección de fútbol no se podía escapar de eso. Durante la reciente fecha FIFA de amistosos para selecciones, jugaron aquellas que se preparan para el venidero Mundial de USAxMexicoCanada2026 y jugaron aquellas que no clasificaron. En este segundo grupo está la Vinotinto, que empieza un nuevo ciclo con un nuevo entrenador y ya empezamos mal.
Venezuela ganó su primer amistoso ante Trinidad y Tobago por cuatro goles a uno y perdió el segundo por penales ante Uzbekistán. Nada raro ahí. En el fútbol se gana o se pierde y el técnico, Oswaldo Vizcarrondo, pudo probar cosas y ver jugadores.
La novela viene cuando el capitán del equipo, Salomón Rondón (el hombre récord también), a través de una historia de Instagram le lanza una punta a Jefferson Savarino (uno de los mejores talentos de Venezuela actualmente) por bajarse de la convocatoria a los amistosos, aduciendo una lesión. Nada raro ahí, pues los jugadores se lesionan.
El problema es que Savarino aparece como titular en el siguiente juego de su club y esto no le cayó bien a Salo: “Jajajajajaja, increíble… De no estar en condiciones, a jugar titular. Cero sentido de pertenencia. Sigan pidiéndolo, indolentes”. Rondón como capitán tiene todo el derecho a molestarse y a pedir explicaciones, pero la manera infantil en como expone a su compañero a través de las redes sociales… Yo no me imagino a Paolo Maldini, Diego Armando Maradona, Iker Casillas o Zinadine Zidane en esas.
La esposa de Savarino no se quedó atrás y a través de las redes sociales también le lanzó a Rondón. Palabras más, palabras menos, el conflicto interno de la selección venezolana de fútbol daría para una novela que de seguro rompería récords de audiencia.
La realidad es que así no vamos para ninguna parte y menos para un Mundial. La ropa sucia en los deportes de conjunto se lava en casa, en el camerino, tras bastidores. No le hace ningún favor a una selección que se está reconstruyendo este tipo de dramas.
El capitán es el primero que tiene que comportarse como un líder y llamar a capítulo a sus compañeros. Quien no esté comprometido a alcanzar la meta, que dé un paso al costado. Qué gran problema tiene ahora Vizcarrondo, que aunque fue un jugador con mucho carácter, como técnico tiene cero experencia. Trabajar con un vestuario roto es sinónimo de fracaso. Y sería una lástima que el proceso se acabara antes de comenzar.
Va a dar de qué hablar esta nueva Vinotinto y me gustaría que los titulares que se escriban, sean por cosas positivas y no por dramones que ni Corín Tellado tendría la imaginación para escribir.
Fernando Botero en vida y sus herederos no han logrado atajar el mercado ilegal en…
Pese al arribo de 71 toneladas de insumos pagados con activos liberados, los hospitales siguen…
BingX uno de los principales exchanges de criptomonedas y una compañia de IA Web3, anunció…
Criptomonedas y finanzas tradicionales convergen en Bitget, un exchange universal que revoluciona la inversión moderna.…
Dos firmas extranjeras y cinco nacionales que llevan décadas en la medición electoral son nuevamente…
Comencemos por varias cosas que han pasado y están pasando, a modo de aterrizar nuestra…